San Martín de Unx y Uxué (Navarra, España)

domingo, 5 de marzo de 2017

San Martín de Unx (Navarra, España)
Iglesia de S. Martín de Tours (Unx)


San Martín de Unx (Navarra, España)
San Martín de Unx


San Martín de Unx (Navarra, España)
Vista desde San Martín de Unx


Uxué (Navarra, España)
Uxué


Uxué (Navarra, España)
Iglesia de Uxué


Uxué (Navarra, España)
Iglesia de Uxué


Cuando preparo un viaje suelo echar mano de varias listas de "pueblos más bonitos de" la región que vaya a visitar. Y aunque muchas de estas listas están viciadas y te recomiendan pueblos que no tienen demasiado interés siempre son un buen punto de partida para completar las paradas que tenía pensado.

En el caso de este viaje mi idea era visitar las Bardenas Reales y después Urederra. Todo lo demás era si me quedaba de camino o casi. Por suerte Olite entraba en esta categoría y pude visitarlo y ya que visitas Olite y un par de listas recomendaban San Martín de Unx y Uxué, pues había que pasar por ellas, aunque suponían dar un pequeño rodeo y perderse Tafalla.

San Martín queda al noreste de Olite y es un pequeño pueblo construido sobre una loma, con una arquitectura muy bien conservada y que lo convierte en uno de esos pueblos medievales que tanto me gusta visitar.

Y es que San Martín está en una zona de mucha historia, habiéndose constatado presencia humana desde la Edad de Bronce y habiendo excavaciones arqueológicas en el enrono, como en Canal de Fonblanco o Santa Cruz.

La villa medieval tuvo el privilegio de ser de realengo, lo que significaba que estaba bajo la jurisdicción del rey, que la convirtió en una de sus tenencias. Sancho VII le dio fuero y la garantía de que el clavero local y el "tenente" serían vecinos de la villa, a la que darí aademás ciertas ventajas comerciales

Sus callejuelas, serpenteando desde la iglesia de Santa María hasta la de San Martín de Tours, en lo alto de la población, deben ser recorridas con calma, para disfrutar de sus casas, algunas más humildes, algunas más señoriales y edificios civiles.

San Martín es una iglesia que merece la pena ver, siendo uno de los mejores ejemplos de románico navarro y que fue construida en la primera mitad del siglo XII. Del edificio puede extrañar su acceso ya que fue un añadido posterior recuperado de un pueblo despoblado, Sengoriz.

Desde lo alto, en la calle que se prolonga después de San Martín, hay una buena vista de la comarca, en dirección a Ujué. En la parte alta del pueblo está también el cementerio, en el lugar que un día estuvo el castillo, del que sólo se conserva una capilla.

Y Uxué es la siguiente parada. Un pueblo más pequeño y más tranquilo que San Martín. Su nombre procede de la palabra vasca para "paloma" y tendría su origen en la leyenda de la Virgen de la Paloma, aunque hay controversia entre los lingüistas. Esta es la zona de transición entre la Navarra que hablaba en vasco y la Navarra que hablaba en castellano, así que no es raro encontrar topónimos que mezclan ambos orígenes. En el pasado era zona completamente vascófona y ahora la situación es la contraria.

Lo primero que llama la atención de Uxué es la poderosa figura de su iglesia. Cuando te vas acercando al pueblo desde Unx la ves en lo alto, dominando la población, en lo alto de una colina, mientras las casas serpentean por sus pendientes menos pronunciadas.

Aunque Uxué es un pueblo con una arquitectura muy estimable el protagonista absoluto es su iglesia fortificada. Siendo como era la puerta a los territorios más llanos del sur los primeros reyes de Pamplona, empezando por Íñigo Arista, procuraron mantener a Uxué amurallada. La construcción de la predecesora de la iglesia actual habría empezado con Sancho Ramírez, primer rey de Navarra, allá por el siglo XI.

Cuando Uxué perdió su categoría de villa de frontera al avanzar las fronteras del reino empezó su decadencia, que revertiría cuando la casa de Évreux llegó al trono. La devoción de sus reyes por el santuario local llegó hasta el punto que Carlos II donó su corazón a su muerte. El órgano se conserva en una arqueta en la cabecera de la iglesia.

Y esta iglesia fortificada es bastante peculiar, porque en cuanto entras en la iglesia te encuentras con... otra iglesia. Porque esa iglesia tan imponente que se ve cuando vas llegando al pueblo no es más que el caparazón del templo original, perfectamente protegido por el anterior y con un pasillo que la rodea. Cuando las puertas están abiertas hay una fuerte corriente que mantiene el interior fresco y ventilado.

En esta parte de la villa se encontraba el Castillazo, que fue demolido en el siglo XVI por orden del Cardenal Cisneros. La orden fue cumplida parcialmente, ya que la iglesia formaba parte del castillo y eso permitió que llegase a nuestros días. Las piedras provinientes de la parte militar se emplearon en otros edificios, tanto eclesiásticos como para casas de los vecinos

El Mapa
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Olite (Navarra, España)

viernes, 24 de febrero de 2017

Olite (Navarra, España)
Puerta de la ciudad


Olite (Navarra, España)
Palacio Real de Olite


Olite (Navarra, España)
Iglesia de San Pedro de Olite


Olite (Navarra, España)
Ayuntamiento de Olite


Olite (Navarra, España)
Calle de Olite


Olite (Navarra, España)
Torre del Chapitel


Una de las localidades más famosas de Navarra es Olite, también conocida como Eriberri, situada muy cerca de las Bardenas Reales.

Olite es una localidad que antiguamente tuvo una gran influencia dentro del antiguo Reino de Navarra y que contaba con el favor de los reyes. De hecho, el monumento más conocido de la población es el Palacio Real de Olite, construido por uno de sus últimos reyes, Carlos III, junto con su esposa, Leonor de Trastámara, procedente de la casa real castellana.

Olite era entonces cabeza de una de las cinco merindades en las que desde el siglo XV se dividió la Alta Navarra (la Navarra al sur de los Pirineos, para entendernos) y dada su posición central es la única que tiene frontera con las otras cuatro. Eso explica en parte la querencia de los reyes por la ciudad, ya que como cruce de caminos permitía una fácil comunicación con los otros lugares del reino.

No es extraño que varias de las obras civiles de esta época fuesen patrocinadas por los distintos reyes o que fuese lugar de reunión de las Cortes del Reino en numerosas ocasiones.

El extenso patrimonio histórico-artístico de la ciudad es legado de esa época y uno de los más importantes de Navarra. Además del palacio, varias de las iglesias y numerosas casonas del casco urbano merecen la pena y el grado de conservación de sus calles e inmuebles hacen más que recomendable un paseo por sus calles.

Lugares como el palacio del Marqués de Feria, las Galerías Medievales, la Torre del Chapitel, el Convento de San Francisco, el Palacio de los Teobaldos, los restos del recinto amurallado de la época romana o las puertas de entrada a la ciudad son varios de los puntos de interés que podremos encontrarnos.

Pero Olite no es sólo su arquitectura o su historia. Olite también es su vino y es cabecera de la más prestigiosa región vinícola de Navarra, cuya tradición se remonta, al menos, a tiempos de los romanos, que establecieron villas para el cultivo de la vid en la comarca.

La presencia del Camino de Santiago impulsó el comercio de estos vinos en uno y otro sentido y modernizó las técnicas de elaboración, sobre todo con la importación de variedades y artes desde Francia, sobre todo desde la Champagne, de donde procedía la dinastía de los Teobaldos.

Tanta llegó a ser la importancia del vino en la región que llegaron a promulgarse leyes para limitar su cultivo, que afectaba a la extensión de otros. Esta situación cambió con la aparición de la filoxera, que arrasó los cultivos y que deprimió el sector hasta principios del siglo XX.

Y si salimos de Olite y alrededores otros lugares como Las Bardenas Reales o los pueblos de San Martín de Unx o Uxué son paradas a tener en cuenta en una visita a Navarra.

El Mapa
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Las Bardenas Reales (Navarra, España)

miércoles, 1 de febrero de 2017

Las Bardenas Reales de Navarra (Navarra, España)
Castildetierra


Las Bardenas Reales de Navarra (Navarra, España)
Camino por las Bardenas Reales


Las Bardenas Reales de Navarra (Navarra, España)
Bardenas Reales


Las Bardenas Reales de Navarra (Navarra, España)
Agricultura en las Bardenas Reales


Las Bardenas Reales de Navarra (Navarra, España)
Bardenas Reales


Las Bardenas Reales de Navarra (Navarra, España)
Bardenas Reales



Aunque cuando hablamos de Navarra el común de los mortales piensa en una tierra montañosa y húmeda, lo cierto es que cambia mucho, y cambia mucho en muy pocos kilómetros. Si te vas a Pamplona, por ejemplo, el norte de la ciudad es verde y húmedo y el sur de la misma ciudad, que tampoco es tan extensa, seco y plano. Si no me creéis, echad un ojo a Google Maps. Pocas veces veréis zonas de transición entre paisajes tan bien definidas. Así que hoy nos vamos a la "otra" Navarra, a la que es seca y plana.

Dentro de la infinidad de lugares increíbles que tiene la Península Ibérica las Bardenas Reales de Navarra son de las más peculiares. Tan peculiares que han salido en grandes producciones de cine y televisión debido a su singular paisaje.

Y tan planas y secas son las Bardenas Reales que cuando ha sido utilizada como escenario para rodaje ha sido para ambientar lugares como el Mar Dothraki en "Juego de Tronos" o el desierto iraquí en "Anacleto, Agente Secreto" o infinidad de videoclips. Películas más antiguas como "007: El mundo nunca es suficiente" o "Acción Mutante" también se rodaron aquí. Si buscáis por internet podéis encontraros con la página de alguna productora donde detallan los rodajes en los que han participado. No es de extrañar que el lugar forme parte de la Ruta Navarra del Cine.

Pero no es lo único curioso de las Bardenas Reales. También resulta ser uno de los muy escasos territorios dentro de la Península que no pertenecen a ningún municipio. Y esto tiene una explicación histórica que nos devuelve a los tiempos del antiguo Reino de Navarra, antes de la conquista por parte de los castellanos de Fernando V, el Católico.

Antes de eso hubo presencia humana en las Bardenas, pero las condiciones del terreno hacían poco viable la agricultura con los medios que tenían entonces y la ganadería tampoco era demasiado próspera. Eso hace que las Bardenas hayan estado esencialmente despobladas desde un principio. Buscando por Google Maps sólo aparece un núcleo dentro de la extensión del parque y ya os digo yo, que he pasado por allí, que es un refugio de pastores donde no vive nadie.

Cuando Navarra fue creciendo como Reino conquistó las Bardenas pero estas no fueron cedidas a nadie. Siempre fueron parte de la Corona y las únicas cesiones fueron a una serie de entidades conocidas como las congozantes, a las que se permitió el uso de sus recursos, pero sin renunciar a su propiedad.

Así, la primera entidad que tuvo este privilegio fue el Valle de Roncal, que queda lejísimos de aquí, en mitad de los Pirineos y fronteriza con el Reino de Aragón. El caso es que en pago por los servicios prestados durante uno de los muchos conflictos bélicos del rey de Navarra contra los musulmanes se permitió a los pastores del valle pasar aquí los inviernos, menos crudos que en las montañas y con más pastos.

Poco a poco otros lugares normalmente más cercanos, como Arguedas fueron obteniendo el mismo privilego, en pago a servicios o a cambio de dinero hasta alcanzar los 22 municipios congozantes de hoy en día.

Cuando Castilla conquistó la parte sur del Reino de Navarra (muchos olvidan que el reino navarro siguió existiendo en la zona norte de los Pirineos conocida como Baja Navarra y la región de Béarn) el estatus de las Bardenas no cambió sustancialmente e incluso, tras el apoyo financiero de los congozantes al rey Felipe V esta cesión se produjo a perpetuidad.

La última vez que se intentó cambiar este estatus el asunto fue cerrado por el Tribunal Supremo, denegando la solicitada división de las Bardenas ya que la agricultura se había desarrollado bastante dentro de sus límites y hubo intereses en ese cambio administrativo. Estamos hablando de 1930,

Geológicamente hablando las Bardenas son primas hermanas de los Aguarales de Valpalmas y de los Mallos de Riglos, así como de otros lugares que no he visitado como la Pesquera de Ebro. Un día  un brazo de mar iba desde lo que es Euskadi hasta Tarragona. El choque entre la placa ibérica y la europea que dio como lugar a los Pirineos terminó cerrando este mar y lo que fue el principio del Ebro acabó llenando la depresión que ocupa lo que hoy es Aragón, La Rioja, sur de Navarra y áreas de Castilla y León y Cataluña (y creo que algo de Valencia), hasta que consiguió encontrar una salida hacia el mar hace unos diez millones de años.

Antes de conseguirlo toda la cuenca se fue llenando de los sedimentos que el Ebro y sus actuales tributarios fueron arrastrando.Y una vez que el mar se fue vaciando estas capas de sedimentos comenzaron a erosionarse, dando lugares a algunos parajes tan únicos como este. Elementos como el Castildetierra son especialmente bonitos, y al igual que en las colinas cercanas se ven claramente los diferentes estratos de sedimentos en diferentes colores, como una de esas manualidades de arena que a veces pueden encontrarse en tiendas de souvenirs o hacen los niños en clase.

Las colinas, por cierto, pueden recordarnos al salvaje oeste, con capas de sedimentos más duros protegiendo a las capas más blandas de debajo de la lluvia, como si fueran un sombrero. Hay que tener en cuenta que es un paisaje efímero y eventualmente cada uno de los elementos más espectaculares terminará desapareciendo, así que nada de subirse a ningún sitio para no acelerar este proceso.

La mejor forma de visitar las Bardenas es coger el coche y perderse por los caminos. Ojito, algunos están en mal estado. Hay que "perderse" habiendo hecho primero  un poco de planificación echando mano de fotos por satélite y no meterse por caminos que parezcan poco transitados porque la superficie no será demasiado buena, sobre todo si ha llovido hace poco. Al no tener cubierta vegetal que protega el terreno un torrente puede hacer una buena zanja y en algunos lugares puede que el terreno ceda porque una corriente subterránea mine el lugar por el que vas a pasar. Para no meterse en líos, la ruta que os propongo está totalmente cubierta por Google Street View y debería ser segura.

Otra precaución a tener es que parte de las Bardenas son un polígono militar. Atentos a las señales para no meterse en zonas peligrosas.


El Mapa
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Los Aguarales de Valpalmas (Zaragoza, Aragón)

lunes, 16 de enero de 2017

Los Aguarales de Valpalmas (Zaragoza, España)
Aguarales de Valpalmas


Los Aguarales de Valpalmas (Zaragoza, España)
Aguarales de Valpalmas


Los Aguarales de Valpalmas (Zaragoza, España)
Aguarales de Valpalmas


Los Aguarales de Valpalmas (Zaragoza, España)
Aguarales de Valpalmas


Los Aguarales de Valpalmas (Zaragoza, España)
Aguarales de Valpalmas


Los Aguarales de Valpalmas (Zaragoza, España)
Aguarales de Valpalmas


Los Aguarales de Valpalmas (Zaragoza, España)
Aguarales de Valpalmas


Los Aguarales de Valpalmas (Zaragoza, España)
Trigo al lado de los Aguarales


Uno de los miedos recurrentes de todo viajero es ir a un sitio y perderse cosas interesantes. A mi me ha pasado alguna vez, sobre todo en mis primeros viajes, y desde entonces la preparación es una etapa que me tomo bastante en serio.

Y en el caso de este viaje la preparación fue algo más exhaustiva de lo normal, porque iba a ir con alguien en 2014 y me falló a última hora. Así que en 2015 volví a repasar el plan de viaje y gracias a ello pude añadir un par de paradas con las que me tropecé por casualidad, ojeando Google Maps.

Una de esas paradas fue Los Aguarales de Valpalmas (también conocidos como Aguarales de Valdemiraz), un pequeño tesoro geológico escondido en medio de trigales cerca de la frontera entre Huesca y Zaragoza. Uno más de los muchos tesoros de la Comarca de las Cinco Villas.

Dar con el lugar no es del todo sencillo, ya que no está (o estaba) demasiado bien señalizado y una vez dejada la carretera hay que meterse por una pista agrícola de tierra no demasiado transitada, a juzgar por la hierba que nace en su mediana, que hay que recorrer hasta el final, sin desviarse. Tal vez os parezca que os habéis perdido o que no va a haber salida. Si os pasa, tened un poco de fe y google maps en el móvil para ver cuanto os falta.

Una vez llegados al sitio posiblemente seais los únicos seres humanos en la zona, sobre todo si váis temprano, así que no vais a tener problemas para aparcar en el pequeño aparcamiento disponible. Aunque parezca tentador, no bloqueéis el camino por si alguno de los propietarios de parcelas cercanas quiere acceder a sus fincas.

A partir de ahí hay un par de senderos para recorrer los Aguarales. Estos senderos están perfectamente delimitados con cuerdas blancas que nos marcan el camino a seguir. Y lo que verás recorriéndolos es una pequeña maravilla de la naturaleza esculpida por la erosión, por el agua, el viento y los animales.

Al parecer los Aguarales tienen su materia prima en los sedimentos de los barrancos cercanos y que han sido arrastrados por el agua a la parte más baja del terreno, aunque su origen es mucho más antiguo.

A partir de ahí las lluvias de la zona, al parecer con tendencia a ser torrenciales, filtrándose por los huecos del terreno, arrastrando el barro, colándose por las tuberías que hacen los ratones, los topos, las lombrices o la simple acción del agua al desplazarse por el interior de la tierra van modelando los aguarales. Y las formas que se obtienen son como una especie de columna de cera derretida, algo que parece propio de otro planeta, como podéis ver en las fotos.

Valpalmas, como buena parte del Valle del Ebro, es el resultado de una serie de complejos procesos geológicos que pasaron por convertir a esta zona sucesivamente en un estrecho que separaba Europa de la entonces isla que era Iberia. Sucesivos plegamientos y la colisión de la placa africana con la europea hicieron que el fondo marino se fuese levantando. El primer Ebro empezó a desaguar en la depresión aragonesa, creando un pequeño mar, al ver cortado su avance hacia el mar.

Durante millones de años el Ebro y sus tributarios fueron depositando sedimentos que venían desde la Cordillera Cantábrica oriental y desde los cada vez más altos Pirineos, hasta acumular varios miles de metros (creo haber leído que unos 4000) de sedimentos, en buena parte blandos y fácilmente erosionables. Por ello toda esta región tiene tesoros como Valpalmas, los Mallos de Riglos, la Sierra de la Peña o las más espectaculares Bardenas Reales de Navarra.

Perdonad que insista, pero dada la naturaleza de los Aguarales es muy importante no salirse del camino y no tocarlos, por mucho que apetezca o por muy bien que creáis que puede salir la foto. Es un milagro que con la importancia que se daba a la ecología y el turismo en siglos pasados nos hayan llegado hasta hoy y sólo faltaba que por un despiste o por un cafre se pierda esta maravilla.

El Mapa
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Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)

domingo, 8 de enero de 2017

Loarre (Huesca, Aragón)
Loarre


Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)
Castillo de Loarre


Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)
Castillo de Loarre


Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)
Castillo de Loarre


Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)
Castillo de Loarre


El Castillo de Loarre ha sido un poderoso reclamo para algunos artistas que lo han convertido en escenario de sus obras, como una tercera parte de las aventuras de Don Quijote (redactada a principios del siglo XX), y de al menos tres películas: El Niño Invisible, Valentina y la superproducción "El Reino de los Cielos".

Si no entendí mal a mi anfitrión en la casa de turismo rural en la que estuve, una película más iba a rodarse aquí pero se le terminaron los fondos cuando habían forrado de madera parte de la muralla. Creo recordar que se trataba de una película sobre Don Quijote, así que no sé si se trataría de la versión de Terry Gilliam que no llegó a terminarse.

Conociendo el lugar no es de extrañar esta fascinación. La poderosa figura del castillo, desde su atalaya en lo alto de la Sierra de Loarre, domina toda la comarca de la Hoya de Huesca. Fue construido en esa ubicación para vigilar el entonces bastión musulmán de Bolea. Merece la pena pararse a disfrutar de las vistas, no sólo desde el castillo si no desde la carretera de acceso o el descampado que se encuentra a los pies del mismo.

Otra de sus funciones era la de guardar el paso hacia los Pirineos, ya que el acceso a la comarca de la Jacetania es muy sencillo siguiendo el curso del río Gállego. Era, por tanto, una fortaleza de gran importancia en aquella época tan temprana de la Reconquista ya que el primitivo Reino de Aragón se asentaba en esta comarca y en el Sobrarbe.

Sus murallas, jalonadas de torreones, protegen el edificio central, en muy buen estado de conservación. Tanto que el conjunto está considerado como el castillo románico mejor conservado de Europa. Y su Iglesia, cuyas pinturas románicas han desaparecido sin que se sepa su paradero, fue también la de un monasterio que existió entre sus muros.

A medida que avanzaron los siglos y su importancia militar y religiosa fue perdiendo importancia: los monjes se transladaron a Montearagón y los habitantes de Loarre dejaron los alrededores del castillo para establecerse en la llanura de más abajo, más fértil y con mejores condiciones para la agricultura y la ganadería.

A diferencia de muchos castillos situados en la parte alta de la montaña el de Loarre es muy accesible y para subir hay dos opciones: bien utilizar una buena carretera que sube desde la que une Loarre con Bolea o, si como yo te has alojado en el pueblo, a través de una pista de tierra que te lleva hasta la anterior a la altura del cámping. Una vez arriba hay un buen aparcamiento donde dejar el coche y una senda marcada que te lleva a las puertas del castillo. Entre el parking y el castillo hay un bosque de pinos, que creo recordar que estaba cerrado al público.

Aunque pueda parecer que no hay alojamientos, lo cierto es que a falta de hoteles Loarre tiene bastantes casas rurales. Por desgracia no recuerdo cómo se llamaba la que me acogió, pero el señor que la atendía fue muy amable e incluso me regaló una bolsa de cerezas de la zona. Aunque no soy muy amigo de esa fruta la verdad es que estaban estupendas.

El Mapa
Ruta combinada
  
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