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Lanzarote (V): La Geria

viernes, 14 de abril de 2017

La Geria (Lanzarote, España)
La Geria (Lanzarote, España)


La Geria (Lanzarote, España)
La Geria (Lanzarote, España)


La Geria (Lanzarote, España)
La Geria (Lanzarote, España)


La Geria (Lanzarote, España)
La Geria (Lanzarote, España)


La Geria (Lanzarote, España)
La Geria (Lanzarote, España)


La Geria (Lanzarote, España)
La Geria (Lanzarote, España)


Mi gusto por visitar lugares extraños no podía estar completo sin visitar La Geria. Desde la primera vez que oí hablar de este sitio, hace años, lo marqué en rojo en mi lista de "Lugares que tengo que ver antes de morirme".

La Geria es una de las escasas zonas de viñedo de las Islas Canarias y tal vez sean las viñas más exóticas de España. Con la cantidad, calidad y variedad de vinos que tenemos en España eso tiene mucho mérito. En el post anterior mencioné de pasada el origen de La Geria, como consecuencia de las erupciones de Timanfaya.

La Geria está en la parte exterior de la zona afectada. En Google Maps se puede ver de forma clara la frontera y cómo una línea de viejos conos volcánicos que va de Femés a San Bartolomé ayudó a contener el lapili y la lava. De no ser por esa barrera natural tal vez Tías y Puerto del Carmen serían muy diferentes a como las conocemos.

Poneos en la situación de los lanzaroteños de aquellos años: una cuarta parte de tu isla, aquella donde estaban las tierras más fértiles (para el estándar isleño) desaparecen bajo un manto de lava ardiente y varios metros de ceniza volcánica. Según me contaron el rey prohibió, bajo pena de muerte, la salida a los isleños pero no encontré información sobre eso en internet.

Si véis el mapa que enlazo abajo veréis que algunas zonas fértiles que escaparon a la destrucción son muy visibles y contrastan fuertemente tanto con los restos volcánicos como con el cercano Jable y otras tierras que se libraron, como Tao o Tiagua, por ejemplo.

Así que la obtención de nuevos cultivos se vuelve crítica para los isleños. Sobre todo cuando comienza el último cuarto del siglo XVIII, unos cuarenta años después del inicio de las erupciones de Timanfaya se produce una hambruna.

En este emomento los lanzaroteños ya se han dado cuenta de que las plantas que nacen en el lapili y enraízan en la tierra fértil de debajo tienen un crecimiento más favorable. Esto es porque el lapili (llamado "picón" en las islas) evita que el agua del suelo se evapore e incluso favorece la condensación de la humedad ambiental.

Así que los isleños, apenas unos miles (un siglo antes la isla tenía menos de 5000 habitantes), encontraron en estas tierras una fuente de alimento. Plantaron frutales, como las higueras, y sobre todo viñedo.

La forma de cultivo es sencilla, pero dificultosa: se trata de excavar un hoyo de unos dos metros de profundidad donde plantan la higuera o el viñedo y que luego rodean con un muro para proteger a la planta de los vientos y de la salitre que a veces viene del mar. Y luego rezan para que esa planta prospere. Y requieren muchos cuidados para poco rendimiento aunque hay higueras, como una que está en la Ruta Tremesana, que en sus tiempos dieron de comer a muchos conejeros. Según me contaron durante el paseo si las higueras dejan de podarse a los pocos años mueren.

La Geria es un entorno increíblemente delicado y cuidado con mucho trabajo y dificultad. Ni se os ocurra meteros en una geria (es así como llaman a los hoyos) para haceros una foto o tocar la planta por aquello de que es pintoresco.

Estas viñas, como podéis imaginar, tienen muy poco rendimiento y la vendimia suele ser bastante temprana. Aunque hay otras variedades la principal y más conocida es el malvasía, un vino blanco del que me gustaría poder hablar con propiedad pero soy un perfecto negado para estas cosas. A mi me gustó y os recomendaría probarlo, pero estoy lejos de poder hacerle una ficha de cata.

Para visitar La Geria lo más recomendable sería seguir la carretera que va desde Uga hasta Teguise o desviarse por la carretera que lleva a Tinguatón y Mancha Blanca. Y donde sea posible dejar el coche para adentrarse por los caminos que te llevan entre los viñedos o que te permiten subir a alguno de los viejos conos, como el del volcán de El Cuervo.

Para ver qué rutas se pueden hacer, ya que no todos los caminos tienen acceso público, os recomiendo buscaros alguna ruta en Wikiloc, como esta ruta circular que incluso sube a un volcán.

Insisto en lo que dije en el post sobre el risco de Famara y el de La Graciosa: no hay sombra, no hay agua y el camino no siempre va a ser cómodo, así que sombrero si no tenéis aguante bajo el sol, bebida en abundancia y calzado apropiado.

Si vuestro interés es también visitar algunas de las bodegas hay algunas que son visitables e incluso alguna web propone una ruta del vino por la zona con algunas recomendaciones. Si está bien, mal o regular ni idea porque no la hice. Soy más de los de caminar entre los viñedos pero lamento no haber ido a un museo que está en Masdache y que cuenta la historia del lugar de forma detallada.

El Mapa
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Olite (Navarra, España)

viernes, 24 de febrero de 2017

Olite (Navarra, España)
Puerta de la ciudad


Olite (Navarra, España)
Palacio Real de Olite


Olite (Navarra, España)
Iglesia de San Pedro de Olite


Olite (Navarra, España)
Ayuntamiento de Olite


Olite (Navarra, España)
Calle de Olite


Olite (Navarra, España)
Torre del Chapitel


Una de las localidades más famosas de Navarra es Olite, también conocida como Eriberri, situada muy cerca de las Bardenas Reales.

Olite es una localidad que antiguamente tuvo una gran influencia dentro del antiguo Reino de Navarra y que contaba con el favor de los reyes. De hecho, el monumento más conocido de la población es el Palacio Real de Olite, construido por uno de sus últimos reyes, Carlos III, junto con su esposa, Leonor de Trastámara, procedente de la casa real castellana.

Olite era entonces cabeza de una de las cinco merindades en las que desde el siglo XV se dividió la Alta Navarra (la Navarra al sur de los Pirineos, para entendernos) y dada su posición central es la única que tiene frontera con las otras cuatro. Eso explica en parte la querencia de los reyes por la ciudad, ya que como cruce de caminos permitía una fácil comunicación con los otros lugares del reino.

No es extraño que varias de las obras civiles de esta época fuesen patrocinadas por los distintos reyes o que fuese lugar de reunión de las Cortes del Reino en numerosas ocasiones.

El extenso patrimonio histórico-artístico de la ciudad es legado de esa época y uno de los más importantes de Navarra. Además del palacio, varias de las iglesias y numerosas casonas del casco urbano merecen la pena y el grado de conservación de sus calles e inmuebles hacen más que recomendable un paseo por sus calles.

Lugares como el palacio del Marqués de Feria, las Galerías Medievales, la Torre del Chapitel, el Convento de San Francisco, el Palacio de los Teobaldos, los restos del recinto amurallado de la época romana o las puertas de entrada a la ciudad son varios de los puntos de interés que podremos encontrarnos.

Pero Olite no es sólo su arquitectura o su historia. Olite también es su vino y es cabecera de la más prestigiosa región vinícola de Navarra, cuya tradición se remonta, al menos, a tiempos de los romanos, que establecieron villas para el cultivo de la vid en la comarca.

La presencia del Camino de Santiago impulsó el comercio de estos vinos en uno y otro sentido y modernizó las técnicas de elaboración, sobre todo con la importación de variedades y artes desde Francia, sobre todo desde la Champagne, de donde procedía la dinastía de los Teobaldos.

Tanta llegó a ser la importancia del vino en la región que llegaron a promulgarse leyes para limitar su cultivo, que afectaba a la extensión de otros. Esta situación cambió con la aparición de la filoxera, que arrasó los cultivos y que deprimió el sector hasta principios del siglo XX.

Y si salimos de Olite y alrededores otros lugares como Las Bardenas Reales o los pueblos de San Martín de Unx o Uxué son paradas a tener en cuenta en una visita a Navarra.

El Mapa
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El Valle del Douro (II): De Freixo de Espada à Cinta a Porto

miércoles, 7 de diciembre de 2011

O Douro en Freixo de Espada à Cinta
Freixo de Espada à Cinta, Portugal


Viñedos (Freixo de Espada à Cinta, Portugal)
Freixo de Espada à Cinta, Portugal


Cais de Barca d'Alva (Figueira de Castelo Rodrigo, Portugal)
Barca d'Alva


Mapas
Barca d'Alva


A Beira Interior
Barca d'Alva


Pocinho, Vila Nova de Foz Côa (Beira Interior, Portugal)
Pocinho, Vila Nova de Foz Côa


São Joao da Pesqueira (Beira Interior, Portugal)
São Joao da Pesqueira


Barcos en Pinhão (Alijó, Portugal)
Barcos en Pinhão


Douro é de ouro
Douro entre Pinhão y Tabuaço


Douro e vinha
Douro entre Pinhão y Tabuaço


Río Távora (Tabuaço, Portugal)
Río Távora


Vales de Tabuaço (Beira Interior, Portugal)
Tabuaço


Salto de Régua
Salto de Régua


Peso da Régua (Vila-Real, Portugal)
Peso da Régua


O Douro en Lamego (Douro, Portugal)
O Douro en Lamego


Caldas de Aregos (Resende, Portugal)
Caldas de Aregos (Resende)


O Douro en Baião
Baião


Foz do Douro (Porto, Portugal)
Foz do Douro


Forte de São João de Foz do Douro (Porto, Portugal)
Foz do Douro


Faro da Foz do Douro (Porto, Portugal)
Foz do Douro


Las bicicletas son para el verano
Foz do Douro

Esta segunda etapa va a seguir casi completamente por el tramo en que el Duero o Douro, como se llama en estas tierras, fluye exclusivamente por territorio portugués.

Había mencionado en la anterior entrega que en esta zona empieza a verse una cantidad ya considerable de viñedo y de olivo, y también había mencionado que había mucho cítrico. Pues bien, por lo que he podido averiguar, en el tramo que va de Freixo de Espada à Cinta, de donde partimos, hasta Barca d'Alva y sus alrededores se cultivan las mejores olivas y los mejores cítricos de Portugal.

Así que ya sabéis. Si tenéis oportunidad parad a comprar un poco de aceite y naranjas, si estáis en la época.

Y aprovechando esto, recientemente los municipios de la zona han aprovechado la fama de aceite y vino para crear una serie de rutas que dinamicen turísticamente esta zona, promocionándola a nivel internacional. Personalmente, a mi me parece que es una buena iniciativa y la verdad es que a quien le guste el paisaje y la gastronomía debería plantearse echar un ojo a esta región. Por desgracia, no parece haber ninguna web que sirva de ayuda al visitante. Esperemos que se corrija en breve.

Volviendo a Barca d'Alva, se trata de un lugar mucho más interesante de lo que parece a primera vista. Para el que no lo conozca, le parecerá un pueblo minúsculo, bonito, bien cuidado y enclavado en un valle semiárido y de montañas pequeñas y suaves.

Pero Barca d'Alva tiene algunas curiosidades: durante varias décadas fue uno de los nudos ferroviarios más importantes de Portugal, puesto que era una de las principales salidas a Europa. Aquí conectaba la red portuguesa con la española y era punto de salida de muchas de las mercancías de Porto por vía terrestre.

Y hay más: Barca d'Alva es el límite del Douro navegable y aquí está el primer puente sobre el Duero que une las dos orillas en territorio luso. Barca d'Alva es, de hecho, una localidad fronteriza.

También la estación terminal de los cruceros que vienen desde Peso da Régua o incluso Oporto y hay un mural donde se representa todo el tramo del río, con las poblaciones más importantes, desembocaduras de ríos y las diferentes esclusas. Varias compañías ofrecen los cruceros fluviales con diferentes duraciones y destinos. Si tenéis que elegir, tomad el tramo que empieza en Peso da Régua y termina aquí. Es el más interesante con diferencia.

Dejando Barca d'Alva, volvemos a cruzar el puente y nos metemos por una carretera que no sale en muchos GPS pero que nos va a llevar a Ligares. No es que haya mucho que ver en Ligares, pero las vistas sobre el valle del Douro, de Barca d'Alva desde las alturas y también de las montañas de esta parte del país me encantaron. Eso sí, hay que tener un poco de ojo en esta parte porque en algunos GPS no está bien cartografiada esta zona: en muchos de ellos Peredo dos Castelhanos aparece como un lugar donde la carretera finaliza... y no es así. En Google Maps, afortunadamente, si que aparece todo.

Vamos a volver a cruzar el río en la presa de Vila Nova de Foz Côa, en Pocinho, antes nudo ferroviario y hoy estación terminal de la línea que viene de Oporto. Aquí ya empieza a haber más y más viñedo en plantaciones más grandes y más juntas, sobre todo al pasar la capitalidad municipal en dirección a São João da Pesqueira, que pasa por ser uno de los municipios que integran el núcleo más duro de la región vinícola del Douro.

A partir de ahora los viñedos serán compañía constante en nuestro viaje, atravesando valles suaves y pequeñas llanuras cubiertas de viñedo hasta iniciar el descenso que nos va a llevar nuevamente al río.

A partir de aquí veremos que el Douro vuelve a estar profundamente encajado en un valle de escarpadas laderas y con una enorme cantidad de viñedo plantado en terrazas... mantener esto tiene que ser una labor lenta y costosísima: imaginad bajar con un tractor cargado de material desde la cumbre hasta la parte baja, donde están los almacenes y bodegas. La cantidad de zig-zags a hacer tiene que ser desesperante.

Nuestra siguiente parada será Pinhão, perteneciente al concelho de Alijó. Pinhão es una de las paradas de los cruceros fluviales y desde aquí se pueden realizar visitas guiadas a las bodegas de los alrededores ahora ya casi solapadas. Desde la distancia resulta imposible saber donde empieza una y termina la vecina.

Para distinguirse enormes carteles con los nombres de las diferentes marcas de Oporto han sido desplegados por las quintas (y cada marca puede poseer muchas quintas). Sandeman, Ferreira, Alves de Sousa, Offley... el tramo entre Pinhão y el desvío a Tabuaço es espectacular.

Tabuaço tiene como único acceso carreteras sinuosas llenas de curvas, compensadas por buenas vistas (y sitios para parar el coche) sobre el río Távora, auténtico corazón del municipio y que da nombre a la infortunada familia que habiendo servido a los reyes portugueses durante siglos fueron casi exterminados por su enfrentamiento con el Marqués de Pombal, hasta el punto que los escasísimos supervivientes prefirieron cambiar de apellido.

Desde Tabuaço, excelentes vistas, mucho vino y un valle muy verde. Por lo visto el clima en invierno aquí es bastante riguroso, así que si tenéis pensado visitar el lugar, tenedlo en cuenta.

Volviendo al Douro, continuaremos camino hasta Peso da Régua con el permanente acompañamiento de una cadena de quintas de viñedos que es un auténtico desmadre. No tengo ni idea de cuánto personal pueden necesitar para mantener todo esto en marcha... ni de cuánto puede producir este lugar para conseguir mantener semejante despliegue en marcha.

Antes de llegar a Peso da Régua está una de las esclusas. Si os coincide, es interesante pararse a ver cómo uno de los cruceros fluviales la utiliza para continuar viaje río arriba, o río abajo.

Peso da Régua es uno de los pueblos más famosos de la región de los Vinhos do Porto simplemente porque es donde terminan muchos de los cruceros. Dije bien: "terminan". Es algo así como ir hasta la playa y darse la vuelta al pisar la arena. Como dije antes, de Peso da Régua a Barca d'Alva está lo más interesante. Si seguimos río abajo aún nos quedan unos cuantos paisajes que ver de gran interés, como la zona de Lamego.

La confluencia de valles de Lamego y Régua es, de hecho, una cuenca amplia llena de viñedo. Una cantidad descomunal. En mi vida había visto tanto como en este valle (y he visto mucho viñedo). A nivel "paisaje", nada que ver con lo que dejamos atrás... pero el sentimiento de enormidad ante la cantidad de viña que crece en esas laderas no me lo quita nadie.

A partir de aquí la cosa va perdiendo un poco en interés. El valle en Cinfães es muy verde, pero no es tan espectacular como lo que hemos visto. Y para un gallego es como ver un valle de los que tenemos por aquí, pero más grande.

Como última parada antes de la desembocadura podemos detenernos en Caldas de Aregos, famosa estación balnearia desde, al menos, los tiempos de Afonso I Henríques, primer rey de Portugal, de quien se dice que acudió aquí para tomar sus aguas con óptimos resultados.

En Caldas de Aregos aprovecharon para montarse un puerto deportivo que está en unas condiciones excelentes y que hará las delicias de los que adoren navegar por un río embalsado. El paisaje es muy bonito y hay bastantes kilómetros de río navegable. Creo que hay minicruceros y posibilidad de alquilar embarcaciones, pero no me fijé mucho.

A partir de aquí el río está alternativamente rodeado de bosque o urbanizado, en pequeñas poblaciones como Alpendurada e Matos. En algunos sitios hay astilleros, alguna playa fluvial... todo bonito pero nada sobresaliente.

Y finalmente, Oporto. Segunda ciudad del país (en importancia, no en población) y cuya parte más antigua es Patrimonio de la Humanidad. En esta ruta no me voy a parar con Porto (algún día le dedicaré su propio artículo) y vamos a llegar hasta Foz do Douro, pasando por debajo del famoso puente de Dom Pedro I, símbolo de la ciudad portucalense.

Foz do Douro es en la práctica un barrio de Oporto, aunque en tiempos era una población independiente. Es aquí donde desemboca el río que hemos seguido durante tantos kilómetros.

En tiempos, Portugal dedicó bastantes recursos a proteger su entrada, dotándolo de fortificaciones para proteger a la ciudad de un posible ataque marítimo. Tener un río tan ancho y navegable como el Duero es una bendición para el comercio y un problema para los militares encargados de defenderlo. Menuda tesitura tenían los portugueses: sus dos ciudades principales están en la desembocadura de ríos navegables que mueren en un amplio estuario.

Hoy en día sólo resta un pequeño fuerte como recordatorio de las defensas que se construyeron para proteger a la ciudad de posibles invasores y los esfuerzos se encaminan hoy más a mantener el calado del canal de acceso y a espigones que corten el oleaje en la salida. Si le echáis un ojo en Google Maps a esta zona veréis que se han montado una especie de playa artificial con toda esa arena y a modo de parapeto en el lado sur, mientras que en el norte hay un enorme espigón.

Y hasta aquí esta ruta por una de las últimas regiones del Portugal continental que nos quedaba por ver.

El Mapa

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