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Fuerteventura (III): Cofete y la Península de Jandía

domingo, 5 de noviembre de 2017

Dunas de Jandía
Dunas de Jandía


Subida a la Degollada de la Oveja
Subida a la Degollada de la Oveja


Cofete desde la Degollada de la Oveja
Cofete desde la Degollada de la Oveja


Villa Winter
Villa Winter


Playa de Cofete (Fuerteventura, Islas Canarias)
Playa de Cofete


Playa de Cofete (Fuerteventura, Islas Canarias)
Playa de Cofete


Barranco de la Oveja (Fuerteventura, Islas Canarias)
Barranco de la Oveja


El Puertito de Jandía (Fuerteventura, Islas Canarias)
El Puertito de Jandía


El Faro de Jandía (Fuerteventura, Islas Canarias)
El Faro de Jandía



Poca gente sabe que Fuerteventura es en realidad la fusión de dos antiguas islas volcánicas. Tirando de Google Maps en su vista satelital se puede ver perfectamente.

Por un lado, el cuerpo principal de la isla se ve como una mancha marrón, al norte y una mancha más clara, las Dunas de Jandía, la separan del sur de la isla, la península de Jandía. Estas dunas son el resultado del aporte de arena por parte del viento durante millones de años, en muchos de los cuales la línea de costa era muy diferente y el nivel del océano mucho más bajo.

La Península de Jandía sorprende por su aridez. Creo que no he visto ningún lugar más pelado en toda mi vida, donde apenas es posible ver algún arbusto. Jandía es una península bastante grande y aunque parezca mentira, hubo una época en que fue la propiedad de una sóla persona, a principios del siglo pasado.

Esta persona trató de explotar económicamente su propiedad e incluso llevó a algunos colonos, que fundaron el pueblo de Cofete. Este fué el origen de las cabras que sobreviven aquí y allí, ramoneando lo que pueden, ajenas a los muchos turistas que se acercan a estas tierras.

¿Qué puede atraer a tantos turistas a un lugar como el descrito? Pues la magnificiencia de la Playa de Cofete, una de las más famosas de todo el archipiélago canario y también los paisajes de esta zona, casi extraterrestres. Para que os hagáis una idea en las dunas de Jandía se ambientó la Corelia de Star Wars, para el spin off de Han Solo.

Morro Jable, el enclave turístico más importante del sur de Fuerteventura es el punto de partida de una pista de tierra que lleva tanto a Cofete como al Faro de Punta Jandía. Esta carretera soporta bastante tráfico, lo que hace que su superficie se degrade mucho. Esto quiere decir que dependiendo del momento del año os podéis encontrar con una pista transitable o una pista peligrosa, donde habrá que conducir con mucho cuidado.

Tened en cuenta que los coches de alquiler, en teoría, no pueden circular por aquí. Algunas compañías lo prohíben específicamente y los seguros no cubren los desperfectos. Así que si decidís correr el riesgo tened mucho cuidado para no llevaros un susto en forma de penalización.

La pista está muy bien señalizada y sólo recuerdo una bifurcación, así que no hay muchas posibilidades de perderse. Si en esta bifurcción tomáis la ruta de la derecha estaréis yendo hacia Cofete, siguiendo por un camino que sube poco a poco el macizo que separa la costa occidental de la isla del interior de la misma. Cuando llegas al punto más elevado del camino te encuentras un pequeño mirador conocido como La Degollada de la Oveja y que cuenta con un panorama espectacular sobre la playa. Os aseguro que la foto no le hace justicia.

Imaginad una interminable lengua de arena, que casi se pierde en el horizonte, y enclavada al fondo de un enorme acantilado, mientras un mar turquesa barre la arena. Si antes mencionaba que en las dunas se rodó una película de Star Wars, en Cofete se rodó la escena de Exodus donde los israelíes cruzan el Mar Rojo tras abrirse las aguas.

Bajando a la playa la pista va empeorando poco a poco y en su tramo final hay que tener bastante cuidado, sobre todo donde estaba el antiguo pueblo de Cofete, hoy reconvertido en una serie de restaurantes y chiringuitos para atender a los visitantes de la playa. Sobre ellos, a lo lejos, Villa Winter preside la playa.

Existe la leyenda de que Cofete era santuario nazi y que durante la guerra los submarinos alemanes hacían escala para abastecerse y visitar a los propietarios de la Villa. Aunque es cierto que Winter era alemán también es cierto que esta villa, hoy abandonada, se construyó años después del final de la guerra. Hay rumores de que en Jandía algunos altos cargos nazis se refugiaron tras la guerra y trataron de ganarse la vida. Si lo consiguieron viviendo de lo que daba la tierra hay que reconocerles el mérito.

El coche se aparca en una explanada al borde mismo de la arena, así que cuidado con las zonas donde esta se encuentra suelta porque puede ser un problema a la hora de mover el coche. No os metáis en un lío por no caminar dos metros más. Al lado del aparcamiento se encuentra el cementerio del pueblo, invadido por la arena de la playa.

Cofete es una playa muy ventosa y con un mar muy traicionero. No es el primero que desaparece engullido por una ola en un día aparentemente tranquilo. Al ser tan amplia y tan aislada no es difícil encontrar un sitio donde poner la toalla sin tener a gente cerca. Además muchos de los visitantes van simplemente a verla, con lo cual no van a bañarse.

Desde aquí podemos plantearnos ir hacia el norte o hacia el sur, para visitar El Islote (5 kms) o el Roque del Moro (a unos 2,5 kms) respectivamente, aunque yo no lo hice.

Desandando el camino hasta la bifurcación nos dirigimos ahora hacia Punta Jandía. El camino merece la pena más que el destino, un pequeño faro en el extremo de la isla sin mucho para ver, más allá de la curiosidad geográfica y de visitar un pequeño pueblo marinero de arquitectura tradicional canaria y sin calles pavimentadas y que se conoce como El Puertito de Jandía.

El paisaje aquí recuerda un poco a Los Cuchillos de Vigán, con un montón de tierra totalmente estéril donde muy pocas plantas consiguen prosperar. A pesar de ello es un paisaje que te marca, magnífico y realmente disfrutable.

El Mapa
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Fuerteventura (II): El Faro de la Entallada

miércoles, 30 de agosto de 2017

El Faro de la Entallada
El Faro de la Entallada


Los Cuchillos de Vigán
Los Cuchillos de Vigán


Mirador del Faro de la Entallada
Mirador del Faro de la Entallada


El Faro de la Entallada
El Faro de la Entallada


Ferry desde el mirador
Ferry desde el mirador


Las islas se definen sobre todo por sus costas y las Islas Canarias especialmente. Canarias posee alguno de los faros más emblemáticos de España, como el de Maspalomas en Gran Canaria, que es el más meridional de todos ellos o el Faro de la Entallada, en Fuerteventura.

En tiempos la vida del farero era solitaria. Los faros se construían con dependencias para que estos profesionales viviesen en su lugar de trabajo. Al estar muchos de ellos en lugares poco accesibles o muy aislados y la imposibilidad de automatizarlos era necesario disponer de personal en el faro de forma continua.

El Faro de la Entallada fue el último de los faros construidos en las Islas Canarias que disponía de viviendas. Aquellos que vivieron aquí disfrutaban de la visión de en un entorno incomparable, con unas montañas áridas y espectaculares a un lado y la inmensidad del Atlántico en frente.

Visto desde aquí el océano parece infinito, pero en realidad no lo es tanto, ya que a alrededor de cien kilómetros se encuentra la costa africana, muy cerca de la localidad marroquí de Tarfaya.

Aunque la distancia parece corta la costa africana no se puede ver desde aquí, a unos 200 metros de altura. Habría que elevarse muchos metros para poder tener visión directa del continente, aunque no dudo que muchos de los visitantes habrán pasado un buen rato intentándolo (y alguno se habrá ido convencido de haberla visto).

A pesar de lo imposible que es ver África se ha instalado una pequeña pasarela que termina en un mirador sobre el acantilado, desde donde se pueden ver tanto los barcos que pasan frente a la costa, uniendo Fuerteventura con Gran Canaria y Tenerife, como la costa adyacente a los Cuchillos de Vigán.

Ese es el nombre con el que se conocen las montañas que se encuentran inmediatamente al norte del Faro, y están declaradas como Monumento natural. A pesar de su aspecto su origen es relativamente reciente y volcánico, siendo su mayor altitud la Montaña de Vigán.

Este parque natural es uno de los espacios protegidos de Fuerteventura que menos visitantes reciben, al ser su interior casi inaccesible, salvo por pistas de tierra y por estar en una zona relativamente apartada de la isla. Aunque parece un área totalmente yerma algunas plantas y animales, entre ellos varios endemismos, tienen su hogar en sus laderas.
 

El Mapa
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Fuerteventura (I) Las Dunas de Corralejo (La Oliva)

miércoles, 17 de mayo de 2017

Ferry de Corralejo a Playa Blanca
Ferry de Corralejo a Playa Blanca


Dunas de Corralejo (La Oliva, Fuerteventura)
Dunas de Corralejo


Dunas de Corralejo (La Oliva, Fuerteventura)
Dunas de Corralejo


Dunas de Corralejo (La Oliva, Fuerteventura)
Dunas de Corralejo


Dunas de Corralejo (La Oliva, Fuerteventura)
Dunas de Corralejo


Dunas de Corralejo (La Oliva, Fuerteventura)
Dunas de Corralejo


Cuando visitas Lanzarote es una tontería no visitar Fuerteventura. Las dos islas están separadas por 45 minutos de barco, entre Playa Blanca (Yaiza, Lanzarote) y Corralejo (La Oliva, Fuerteventura). Hay multitud de frecuencias a lo largo de todo el día (sobre 17 si no estoy mal informado) y operadas por tres compañías: Romero, Armas y Fred Olsen.

Armas y Fred Olsen te ofrecen la posibilidad de embarcar tu coche de alquiler y eso es aprovechado por mucha gente.

Aunque sobre esto hay que tener en cuenta dos cosas: hay que ver que tu compañía permita utilizar el vehículo fuera de su isla de origen (por ejemplo, TopCar Autoreisen no lo permite y Hertz y sus marcas asociadas, como Faycan, si). Y también puede ser que te resulte más barato navegar con Romero y alquilar otro coche en Fuerteventura, que es lo que hice yo ahorrándome 30 euros en el proceso. Todo es cuestión de echar números, porque llevar el coche en el barco no es barato.

Empecemos entonces nuestra visita a Fuerteventura por las Dunas de Corralejo, las más grandes de las Islas Canarias y no de los lugares más visitados de toda la isla debido a su belleza, sus playas de arena blanca y fina y su cercanía a Lanzarote.

Una de las cosas que siempre me sorprendió de nuestro planeta es la capacidad de la vida, o de sus restos, para transformar el paisaje. Bien, pues las Dunas de Corralejo tienen origen orgánico: toda la arena que veáis aquí es el producto de la desintegración de infinidad de conchas de moluscos a lo largo de millones de años. Impresionante, ¿verdad? No tanto si te das cuenta de que todos esos maravillosos paisajes calizos que tengo por rutas anteriores, sobre todo en el norte de Castilla, tienen el mismo origen. Y pensad que buena parte de la Península Ibérica es caliza.

Como cualquier otra zona dunar de España o Portugal, las Dunas de Corralejo son una zona ventosa. De hecho, si no hubiese viento no habría dunas ya que no habría ningún agente que transportase la arena. Y por ello esta zona es propicia para la práctica de deportes acuáticos como el windsurf o el kitesurf, y de hecho hay muchos establecimientos donde te alquilan el material o te dan clases, a lo largo de todo el litoral. Si te gusta la maratón, parece ser que hay una media maratón que recorre las dunas, aunque a mi, personalmente, me aparece aberrante hacerlo en un sitio así.

Otros deportes que se practican en las playas de las Dunas de Corralejo son las cometas (hay un festival internacional en noviembre) o el buceo.

Toda la costa de las Dunas es accesible a través de la carretera FV-1, que comunica Corralejo con Puerto del Rosario, la capital de la isla. Hay multitud de lugares donde aparcar para poder ir a una de las muchas playas y caletas que te encontrarás a lo largo de los ocho kilómetros litoral dunar. Es habitual la presencia de nudistas, aunque si eso te incomoda seguramente encontrarás lugares suficientes donde estés a gusto.

La carretera está en muy buenas condiciones y sorprendentemente limpia, lo que habla muy bien de los servicios de mantenimiento. Aún así precaución. En caso de frenada no sería nada extraño estar pisando una fina capa de arena que altere la distancia necesaria para detener tu coche. Si eres de los que adoran leer la letra pequeña de la matrícula del coche de enfrente es mejor que aprendas a mantener la distancia de seguridad. Al menos en este tramo.

Aunque cae de cajón nunca está de más recordarlo: esta es una zona especialmente protegida. Es habitual ver cetáceos en la costa y en el interior hay varias especies endémicas, tanto vegetales como animales y en altísimo riesgo de extinción. Así que nada de arrancar flores y plantas, no dejéis basura, nada de gritos y no os metáis con los bichos. Hay gente que parece que nunca ha pasado de preescolar.

Las Dunas de Corralejo también han servido como plató de diferentes producciones, siendo la más conocida de las recientes Aliados, con Brad Pitt y Marion Cotillard y que se suponía ambientada en el área de Casablanca, en Marruecos.


El Mapa
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Lanzarote (III): La Graciosa

miércoles, 29 de marzo de 2017

Mirador de El Río (Lanzarote, España)
La Graciosa en el mirador de El Río


Órzola (Lanzarote, España)
Puerto de Órzola


Punta Fariones (Lanzarote, España)
Punta Fariones


La Caleta del Sebo y El Río (La Graciosa, Islas Canarias)
Puerto de La Caleta del Sebo


La Caleta del Sebo y El Río (La Graciosa, Islas Canarias)
Famara desde La Caleta del Sebo


Playa de las Conchas (La Graciosa, Islas Canarias)
Playa de las Conchas


Playa de las Conchas (La Graciosa, Islas Canarias)
Playa de las Conchas


Playa de las Conchas (La Graciosa, Islas Canarias)
Playa de las Conchas


Montaña Blanca desde Montaña Roja
Montaña Blanca desde Montaña Roja


Montaña Roja (La Graciosa, Islas Canarias)
Montaña Roja


Interior de La Graciosa (Teguise, Islas Canarias)
Interior de La Graciosa


Aunque salimos geográficamente de Lanzarote voy a meter este post dentro de la lista de artículos que estoy dedicando a esta isla canaria. La razón es básicamente que La Graciosa pertenece a Teguise, uno de los municipios del norte de Lanzarote y que para el 99% de los visitantes de la isla su punto de entrada en la misma va a ser por Órzola y enlaza bien con la ruta anterior, que terminaba aquí mismo.

Cuando en España nos enseñan geografía en el colegio siempre nos dicen que las Islas Canarias es un archipiélago español situado a unos 200 kilómetros del continente africano, al que se adscribe, y que está formado por una serie de islas, islotes y peñones de los cuales siete están habitados.

Bueno, pues esto no es del todo cierto. La Graciosa es la octava isla habitada de Canarias y cuenta con tan sólo dos núcleos de población. La capital de la isla sería el primero de estos núcleos y se conoce como La Caleta del Sebo. Es donde está el puerto de la isla y a donde van a llegar la inmensa mayoría de los visitantes. El otro es Casas de Pedro Barba, pero no es un núcleo permanente. Es más bien una urbanización vacacional que la mayor parte del tiempo está desierta (o eso dicen, no tuve tiempo de ir hasta ella).

Tal como decía en el post anterior, la forma de llegar hasta La Graciosa es cogiendo un barco por 20€ desde Órzola. Este era el precio para no residentes en 2016, pero podéis consultarlo en las webs de las diferentes navieras antes de viajar.

De nuevo, si vuestra idea es coger el primer barco disponible lo mejor es aparcar fuera de los párkings de las navieras y luego comparar horarios. Si aparcáis en uno de los párkings vais a tener que coger el primer viaje disponible de esa naviera. El aparcamiento va incluido en el billete pero si, como yo, estáis escasos de tiempo no mola nada.

El viaje en barco lleva sobre media hora (si no recuerdo mal) y es bastante interesante, no sólo por las vistas de La Graciosa si no por las vistas del Risco de Famara y de Punta Fariones.

Una cosa que no dije en el post anterior es que estos Fariones son los "auténticos". Lo digo porque en Puerto del Carmen hay una zona a la que también llaman así y es por el nombre que pusieron una promoción turística, tipo hotel y apartamentos, y puede ser que os lieis alguna vez entre uno y otro sitio.

Una vez que llegáis a la isla podéis contratar algún tipo de transporte o empezar a caminar. Las opciones son contratar un viaje en todoterreno (un puñado de gracioseros viven de esto), tanto para ir a un punto concreto como para hacer un tour por la isla. Los precios son muy altos pero, afortunadamente, se puede compartir viaje con otros visitantes y eso rebaja bastante el precio.

Otra opción es la de alquilar una bicicleta para desplazarse libremente pero os aviso que hay bancos de arena y que donde no los hay las pistas de tierra son muy irregulares. Abstenerse culos delicados y piernas poco acostumbradas a pedalear.

En cualquier caso, recordad llevar agua. En la isla, fuera de la Caleta del Sebo, no hay ni kioskos, ni fuentes, ni nada de nada. La Graciosa es una isla totalmente desértica, sin sombra, y hay que tenerlo en cuenta. Y nada de llevar zapatos o tacones como vi a una despistada que pasaba por allí.

En mi caso y debido a una serie de imprevistos el día que iba a dedicar a la isla se quedó en unas pocas horas y gracias y tuve que optar por el todoterreno, compartido con otros turistas. Tened en cuenta que el último barco es ridículamente temprano, así que nada de quedarse allí hasta el anochecer. De todas formas, si lo hacéis en la isla hay bastantes alojamientos y a un precio bastante razonable, del orden de los 20 euros la noche. No creo que sea muy lujoso pero debe ser más que aceptable.

A pesar de ser tan pequeña la isla, de algo menos de 30 km2, tiene bastante para ver. Hay varios conos volcánicos visitables y varias montañas a las que podéis subir para admirar las vistas de la isla y de Lanzarote, al otro lado del Río, con el omnipresente Risco presidiendo la escena. O podéis girar la cabeza al otro lado y ver los islotes y peñones del Archipiélago Chinijo, del que La Graciosa es el principal elemento.

Desde Montaña Bermeja, al lado de la Playa de las Conchas las vistas del islote de Montaña Clara son espectaculares. La subida hasta la cumbre de este antiguo volcán es sencilla aunque agotadora y existe la posibilidad de acceder desde el extremo norte de la playa, desde donde parte un sendero, o subir desde el párking donde te dejan los todoterrenos. No es el punto más alto de la isla, pero casi, así que os advierto de que el desnivel es bastante pronunciado.

Otra cosa. Hay que tener cuidado con las playas. En Las Conchas la bandera roja es permanente o casi, no importa que el día esté maravillosamente soleado y que el mar parezca un plato. El mar es increíblemente traicionero allí y hay casos de un repentino golpe de mar que se ha llevado a gente en días así. Si pretendéis pasar un día de playa y baño tal vez os convenga más investigar un poco antes de ir a la isla para elegir playa. Una buena elección puede ser la Playa Francesa, aunque ya os digo que no va a estar tan desierta como otras debido a su cercanía con la Caleta del Sebo. Cerca hay otras playas como la de Montaña Amarilla que también parecen bastante resguardadas

Por cierto, debo dar gracias a Martina por hablarme de este sitio el día en que la conocí a ella y a su hoy marido. Desde aquel momento y hasta el día en que hice esas fotos tenía muchas ganas de conocer esta maravillosa isla. Si no fuese por ella tal vez nunca la hubiese visitado.


El Mapa
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Gran Canaria (II): Una ruta por el interior

sábado, 3 de noviembre de 2012

Cruce de caminos
Dunas de Maspalomas


La Laguna de Maspalomas (Gran Canaria, España)
La Laguna de Maspalomas


Carretera a Maspalomas (Gran Canaria, España)
Carretera a Maspalomas


Degollada de la Yegua (Gran Canaria, España)
Degollada de las Yeguas


Fataga (Gran Canaria, España)
Fataga


El valle de las mil palmeras (Fataga, Gran Canaria)
El valle de las mil palmeras


San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria, España)
San Bartolomé de Tirajana


La Plata (Gran Canaria, España)
La Plata


Cumbres de Gran Canaria
Cumbres de Gran Canaria


Subiendo al Roque Nublo (Gran Canaria, España)
Subiendo al Roque Nublo


El turismo es un gran invento (Gran Canaria, España)
Subiendo al Roque Nublo


El Roque Nublo (Tejeda, Gran Canaria)
El Roque Nublo


El Pico de las Nieves (Gran Canaria, España)
El Pico de las Nieves


Roque Nublo, Roque Bentayga, Teide
Roque Nublo, Roque Bentayga, Teide


La vertiente norte
Roque Nublo y Pico de las Nieves


Y al fondo, Las Palmas
Y al fondo, Las Palmas


Ashes to ashes
Montañón Negro


Yo contra el volcán
Montañón Negro


El occidente desde Vega de San Mateo
El occidente desde Vega de San Mateo


Volcano
Caldera de los Pinos, Fontanales


Aunque Gran Canaria tiene mucho, muchísimo para ver y muchos lugares interesantes como el barranco de Guayadeque, la Playa de las Canteras en Las Palmas o la Caldera de Bandama nuestro recorrido por la mayor de las Islas termina con esta ruta.

Normalmente la gente que visita Gran Canaria se queda en los hoteles de la zona de playas del sur, entre Maspalomas y Mogán y sólo algunos viajeros con más curiosidad se acercan hasta el Roque Nublo o el Pico de las Nieves, dos de los puntos más elevados de la isla.

Para mi, personalmente, esta ruta fue lo más interesante de mi estancia ya que los paisajes y el cambio de vegetación e incluso en las formas del terreno son una auténtica maravilla. Cuando los isleños dicen que viven en un continente en miniatura no les falta algo de razón ya que en esta ruta atravesaremos desiertos y también bosques para terminar en una parte que se parece sospechosamente a Galicia.

Ya que la mayor parte de los turistas se concentra en Maspalomas empezaremos por ahí. Maspalomas no es un ayuntamiento, si no que pertenece al de San Bartolomé de Tirajana, el tercero más extenso de las islas y el municipio de España donde se realizan más pernoctaciones (más que Madrid o Barcelona, por ejemplo).

En este municipo se concentra la mayor parte del turismo, aprovechando que tiene un clima excelente para la playa durante todo el años y el atractivo cada vez más menguante de las Dunas de Maspalomas, actualmente rodeadas por un cinturón de hoteles, campo de golf, urbanizaciones y demás establecimientos que están matando su gallina de los huevos de oro particular... lo que es un desastre porque el municipio lleva muchos años con enormes problemas económicos y el turismo de sol y playa isleño da muestras de agotamiento.

Las Dunas han perdido altura y extensión ya que se ha llegado a construir sobre terrenos que antes formaban parte del campo dunar y se han perdido muchas de las zonas que aportaban áridos a las mismas. La laguna ha tenido que ser protegida después de haber registrado una pérdida sensible en su extensión y en tiempos fue un gran santuario de vida salvaje.

Tomaremos la carretera del interior para subir hacia el Roque Nublo, pero de camino veremos que al ganar altura tendremos alguna panorámica del océano, cada vez más a lo lejos y un terreno seco y desértico rodeará la carretera. Paisajes que parecen sacados de una road movie norteamericana serán nuestra compañía los siguientes kilómetros.

La primera parada será la Degollada de las Yeguas, donde hay un mirador que nos permitirá ver con tranquilidad el barranco de Fataga, sin miedo a que un coche nos embista (la carretera no es demasiado ancha). El paisaje desde aquí es espectacular. Las fotos no le hacen justicia. Merece la pena pararse aunque sólo sean cinco minutos y recrearse con los caminos, los palmerales, las quebradas, toda la roca pelada y la vegetación de ambientes desérticos que arraiga aquí y allí.

Ya de vuelta a la carretera, comenzamos a bajar por el valle hacia Arteara, uno de los lugares más interesantes en los que NO he parado. Gran error por mi parte: llegaba tarde a una sesión de fotos (y que para más inri me pospusieron al día siguiente) y lo descarté.

Arteara es una de las mayores necrópolis de los canarii que poblaron la zona antes de que las tropas al servicio del Rey de Castilla que comandaba Jean de Bethencourt pisaran estas islas. Hay incluso algún fenómeno astronómico que explica que se estableciesen aquí, más allá del oasis de palmeras. Y es que una vez al año, durante uno de los equinoccios, un rayo de sol da directamente contra un túmulo conocido como La tumba del Rey.

Sobre el oasis, lamento muchísimo no tener ninguna foto, pero Street View soluciona el problema, decir que da sobrenombre a toda la zona ya que se la conoce como "El valle de las mil palmeras".

Fataga da nombre a este barranco y tengo entendido que es una de las poblaciones más antiguas de las islas. Actualmente es candidata a formar parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad porque conserva la arquitectura tradicional canaria que se ha perdido en demasiadas partes. También se produce vino en sus tierras, que se puede comprar en varios establecimientos y casas particulares. No tengo ni idea de cómo es, pero si alguien lo ha probado le agradecería un comentario.

Y pronto llegamos a San Bartolomé de Tirajana, la capital del municipio y que es un pueblecito de montaña que no tiene mucho que ver con Maspalomas, mucho más cosmopolita y una ciudad de pleno derecho.

Pero las vistas desde aquí, sobre todo desde el mirador que se encuentra en la parte alta del pueblo, son un auténtico espectáculo, con la pared que se eleva al norte cayendo hacia el mar, a una escala que hace que uno se sienta muy pequeñito.

 A medida que nos vamos acercando a la parte más alta de la isla vemos que el terreno se suaviza y aunque no deja de ser montañoso y con mucha ondulación y algunos riscos de importancia lo cierto es que es mucho menos escarpado de lo que habíamos visto hasta ahora. Hay que tener en cuenta que Gran Canaria es un enorme montón de escombro que proviene del colapso de un enorme estratovolcán hace dos millones de años y eso lo podemos ver cada kilómetro que avanzamos. Según creo haber leído por algún lado en sus tiempos llegó a tener una altura de unos 5000 metros. Lo más alto en la actualidad es el Pico de las Nieves, a unos 1949 msnm.

Y el terreno pelado que hemos conocido hasta ahora empieza a ser sustituido por un bosque de pino canario que fue plantado a mediados del siglo XX en un intento por dinamizar la economía de las islas.

Antes de llegar al Roque Nublo podemos bajar a ver el Roque Bentayga (yo no lo hice), que fue un lugar sagrado para los antiguos guanches.

No se puede llegar a Roque Nublo en coche. Hay que dejarlo en un aparcamiento a kilómetro y medio y luego avanzar por un caminito bastante transitado. Son muchos los turistas que vienen hasta aquí y muchos los isleños que vienen a hacer deporte por estas laderas. Las vistas por todo el camino, hasta llegar al mismo Roque son preciosas y se extienden por casi toda la isla, menos hacia el sureste y este que están ocultos tras la masa del Pico de las Nieves. Incluso se puede ver el Teide, a lo lejos en el mar, hacia el oeste. Visita imprescindible.

El Roque en si mismo es una columna de 40 metros de roca que han sobrevivido al colapso del que os hablé antes y que ahora se yergue orgulloso sobre el paisaje circundante, como una especie de faro visible desde muchos puntos de Gran Canaria. Es uno de los mejores miradores de la isla, tal vez el mejor.

El Pico de las Nieves recibe este nombre porque en el siglo XVIII la iglesia lo explotaba comercialmente para aprovechar la nieve que caía a veces en invierno. Aún se conservan algunos neveros donde se acumulaba el hielo que luego era extraído y vendido en Las Palmas como helados. Debido a una mala traducción también se extendió el topónimo "Los Pechos" para referirse a este pico.

En el bosque que le rodea es normal que los canarios vengan a comer los domingos, en plan picnic de fin de semana. La verdad es que cuando fui estaba bastante transitado.

Y de aquí comenzamos a bajar y nos damos cuenta del cambio que hay en el paisaje, con la parte occidental más escarpada y desértica y la parte oriental y septentrional más verde y suave, cubierta de bosques y motas de laurisilva que parecen querer retomar su antigua preponderancia.

Mientras vamos hacia moya pasaremos por el parador de Cruz de Tejeda, donde también va mucha gente. Este parador es una especie de punto neurálgico donde se cruzan las carreteras que vienen del norte, de la capital, el este de la isla y también las que vienen de Tejeda y La Aldea, al oeste... y los que proceden del sur, como nosotros. Así que aquí se cruzan la mayoría de los que atraviesan la isla en lugar de rodearla... o los que simplemente se acercan por las vistas.

Desde aquí al Barranco del Laurel las carreteras están prácticamente desiertas. Muy pocos coches pasan por ellas, lo que nos permite pararnos con más tranquilidad y disfrutar de las vistas, viendo el Roque Nublo arriba, a lo lejos, dominando el paisaje con su presencia.

Y de camino, una sorpresa: una zona volcánica muy bien conservada que incluye el Montañón Negro, que es una acumulación de picón volcánico desde el que sale el río de lava conocido como "Malpaís".

Y un poco más adelante está la Caldera de los Pinos, en Fontanales (Moya). Se trata de un pequeño cráter volcánico con un mirador tanto hacia el interior del cráter como al noreste de la isla, con Las Palmas al fondo. Se supone que aquí está el pino más grueso y longevo del archipiélago, pero yo no lo he visto. Lo he leído por aquí (es difícil encontrar información sobre este lugar).

Fontanales fue, en tiempos, una población eminentemente agrícola y ganadera, pero actualmente ha perdido buena parte de su población y se trata de salir adelante gracias al turismo rural, muy poco explotado en la isla. Su nombre procede de la cantidad de fuentes que había, pero parece que la sobreexplotación de los acuíferos causó bastante daño a la zona, llegando a aparecer indicios de desertización.

Una cosa que me llamó la atención de Moya es que tiene partes que se parecen tanto a Galicia que yo, si me llevan allí sedado y me dejan en el sitio, pensaría que estoy en mi tierra: hay hasta las mismas especies vegetales que conozco de toda la vida. Para mi fue muy sorprendente esto.

Y finalmente llegamos al Barranco del Laurel. Aviso que es una carretera muy estrecha por la que no pasan dos coches al mismo tiempo. Me crucé con uno y para encontrar un sitio donde poder pasar tuvimos que hacer filigranas.

Es un tramo de como mucho un par de kilómetros de laurisilva que a mi me decepcionaron un poco, porque no pasa de ser más que un matorral. Si algún día los bosques de Doramas, el caudillo guanche que resistió en estas tierras a los invasores castellanos, tuvieron grandeza esta se ha perdido irremediablemente. Una lástima. Para mi una gran decepción.


El Mapa
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