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Lanzarote (II): El Risco de Famara

sábado, 25 de marzo de 2017

Carretera a Famara por El Jable
Carretera a Famara por El Jable


Caleta de Famara (Lanzarote, España)
Caleta de Famara


Playa de Famara (Lanzarote, España)
Playa y Risco de Famara


Playa de Famara (Lanzarote, España)
Playa de Famara


La Caleta desde el Risco
La Caleta desde el Risco


El Bosquecillo
El Bosquecillo


Camino de los Gracioseros (Lanzarote, España)
Camino de los Gracioseros


Playa del Risco
Playa del Risco


Mirador de El Río (Lanzarote, España)
Mirador de El Río


Punta Fariones (Lanzarote, España)
Punta Fariones


Órzola (Lanzarote, España)
Puerto de Órzola


Aunque en Lanzarote no hay grandes montañas sí que hay un par de macizos que llaman la atención. Uno, el menos conocido, se encuentra en Yaiza y es el que guarda la costa casi virgen que va desde Papagayo hasta Playa Quemada.

El otro, mucho más conocido e impresionante es el Risco de Famara, que ocupa casi todo el norte isleño. De hecho, el Malpaís de la Corona que vimos en el post anterior es una parte de este macizo, una suave transición desde el volcán que da nombre al área hasta el mar.

Pero su lado occidental es mucho más abrupto y recuerda un poco a los acantilados de Madeira, al combinar una fuerte pendiente vertical con una llanura litoral. La diferencia es que el Risco de Famara es mucho más árido y desnudo que Madeira, exceptuando la Ponta de São Lourenço.

Hay rutas de senderismo que recorren casi todo el Risco de Famara, desde La Caleta de Famara hasta Órzola, y ninguna en coche. Hay algunas pistas de tierra que pueden ser recorridas parcialmente pero su estado no es del todo recomendable, y hay otros tramos asfaltados. Por desgracia Google Maps no conoce estas pistas y el mapa no va a ser demasiado exacto esta vez.

Famara es una de las playas más famosas de Lanzarote. La belleza de su entorno, con el Risco presidiendo su parte norte y los vientos que la convierten en una playa muy apreciada por los amantes del surf en sus diferentes modalidades son la causa de esta fama.

Sorprendentemente no es una playa totalmente machacada por el turismo como las de la costa oriental de Teguise y el pueblo de La Caleta, aún estando hoy dedicado al turismo, conserva su forma de pueblo de pescadores.

A pesar de estar relativamente intacta hay una urbanización que pegada al Risco, producto de ese urbanismo depredador que tenemos en España y donde vender a cualquier precio, sin importar la sostenibilidad del proyecto, es la única religión.

Y ese proyecto es insotenible: no tiene nada que ver con su entorno, donde se gasta una cantidad enorme de agua en una zona especialmente seca y árida de la isla y cuya parte inferior está siendo invadida por la arena. Y no es poca la arena: a veces el acceso a la urbanización se corta total o parcialmente porque se forma un banco de arena a la entrada. También hay calles y casas (algunas ya abandonadas) que sufren el paso de la arena por su espacio natural.

Para los que vayan en coche tocará hacer un enorme rodeo hasta llegar a la siguiente parada, pero los que prefiráis ir a pie podéis hacer esta ruta que está en Wikiloc y que cubre buena parte de este post.

Y en esta parada, ya en la parte más espectacular del Risco de Famara visitaremos dos miradores. Uno, el que se encuentra al lado del Observatorio Astronómico, ofrece las mejores vistas de Famara y la Caleta, y de buena parte del Jable y la costa hasta La Santa. El otro, justo al lado y conocido como El Bosquecillo, ofrece buenas vistas del acantilado hacia el norte. Es una zona muy escarpada del Risco y da un poco de vértigo, la verdad.

A partir de aquí hay varias pistas pero no creo que sea buena idea meter un coche. Aunque la parte más cercana está adoquinada más adelante se convierte en una pista agrícola y no tengo ni idea de cómo puede estar. Desde Google Maps no me da la impresión de estar en muy buen estado. Vosotros mismos.

Hay otros miradores más adelante, como el de La Caldera o el de Guinate, pero hay uno que es especialmente interesante, cerca de la Finca la Corona. Desde este Mirador hay un sendero que baja el risco y te permite llegar a la playa que hay abajo, una de las más solitarias de la isla por razones obvias y a lo que queda de las Salinas del Risco. No recomiendo bajar si no estás en buena forma. A buen paso son fácil 45 minutos de subida y otros tantos de bajada para salvar los casi 500 metros de desnivel en este punto. En Wikiloc hay otra ruta a la que llaman "El Camino de los Gracioseros" y que cubre este tramo.

Una cosa más. Cuando dejéis el coche aparcado no dejéis nada a la vista: hay restos de cristales en el suelo, lo que me hace sospechar que está bien vigilado por los cacos.

Nuestra siguiente parada ya sería el Mirador del Río. Como el resto de puntos singulares diseñados por César Manrique la entrada es un palo. Si queréis entrar os recomiendo comprar la entrada conjunta con otros lugares de interés como Timanfaya, la Cueva de los Verdes o Los Jameos del Agua. Creo que la entrada da derecho a consumición en un bar que tienen aquí, pero si vais por las vistas, desde el exterior del Mirador son prácticamente iguales.

El Río es como llaman los conejeros al brazo de mar que separa Lanzarote de la isla de La Graciosa. Desde este punto del Risco se domina tanto la Isla Graciosa como el resto del Archipiélago Chinijo, al que pertenece. Ya veremos La Graciosa en el siguiente post, así que tampoco me voy a extender.

La siguiente parada y punto final de esta ruta es Órzola, la localidad más septentrional de la isla. Si a alguien le interesa visitar Punta Fariones hay una ruta de senderismo que le puede ser de ayuda y que llega hasta Órzola.

Si no me equivoco viendo Google Maps, debe haber una ruta más directa entre Punta Fariones y Órzola pero recomiendo informarse antes. Es posible que la persona que lo intente tenga que volverse sobre sus pasos durante varios kilómetros.

Órzola es un pueblo de pescadores que vive a la sombra de Punta Fariones. La mayor parte de los visitantes que recibe son turistas que pretenden coger aquí un barco para ir hacia La Graciosa. Dos cosas que hay que saber: la primera es que el precio del billete está regulado y es el mismo para todas las navieras (hay varias). Lo segundo que hay mucho personal de estas empresas tratando de enviarte hacia sus párkings: si aparcas en su parcela les vas a comprar a ellos el billete y no a su competencia. Tenedo en cuenta si lo habéis comprado anticipadamente o si pretendéis comprar en el puerto y salir en el primer barco disponible.

El pueblo en sí es parecido a la Caleta de Famara y a otros muchos pueblos de Canarias, con esas casitas encaladas y de techo cuadrado que tanto recuedan a las construcciones del Magreb. No es una locura de bonito, pero merece la pena darse un paseo por él y visitar también el puerto.

Y hasta aquí la ruta de hoy. En la siguiente tomaremos el barco y visitaremos La Graciosa.

El Mapa
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Cala Es Castell (Palamós, Girona)

domingo, 24 de abril de 2016

Cala Es Castell (Palamós, Girona)
Cala Es Castell, Palamós


Cala Es Castell (Palamós, Girona)
Cala Es Castell, Palamós


Cala Es Castell (Palamós, Girona)
Cala Es Castell desde el poblado


Sa Foradada (Palamós, Girona)
Cala Corbatera y Sa Foradada


Hasta que llegué a Cala Es Castell, en Palamós, la Costa Brava estaba siendo una decepción para mi. Esa costa salvaje y virgen que tenía en mi imaginación era más bien una sucesión de pueblos y calas implacablemente destrozados por un tipo de turismo que no respeta el entorno si no que lo parasita, destruyendo la misma belleza que explota. O explotada con desgana, construyendo miradores donde no hay nada que mirar y evitando construirlos en lugares donde no hay posibilidad de parar y admirar unas vistas extraordinarias.

Algo así debieron pensar en su día los habitantes de Palamós porque cuando a mediados de los noventa les preguntaron si querían construir un campo de golf con toda su parafernalia asociada en las cercanías de esta playa votaron de una forma clara, con un 70% de los participantes opuestos al proyecto.

Y eso ha permitido que esta playa llegue hasta hoy en buenas condiciones. Hay que decir que dispone de un aparcamiento amplio y de pago (si bien cuando fui no había nadie para cobrar). El bosque que se interpone entre donde dejas el coche y el arenal te da un poco de tregua los días de mucho calor con una sombra muy agradecida.

Más allá del aparcamiento hay una sucesión de bosques y de campos explotados por los vecinos y te permiten imaginarte como debió ser el resto de la costa antes de la explosión del turismo. No es de extrañar que en algunos sitios de los que he consultado aparezca como la mejor playa de la Costa Brava. No sé si será el caso, pero desde luego merece la pena la visita.

El arenal es bastante abierto, un poco empinado según se mete en el mar y el agua está fría para tratarse del Mediterráneo, al menos a finales de junio, con algunas pequeñas construcciones (creo recordar que una servía de bar, pero no le presté mucha atención) a pie de playa, estando una de ellas tan a pie de playa que las olas mojan las paredes. En el extremo opuesto otra debió ser originalmente una instalación de pescadores, tal vez una antigua factoría de salazón, porque tenía una rampa bastante amplia hasta el mar. Alguna casa discretamente ubicada un poco más arriba en la colina y parcialmente oculta entre los pinos es toda la concesión que queda a la actividad humana.

Según sigues hacia la costa norte entras en un bosquecito de pinos entre los que discurre un sendero, remontando por el acantilado, desde donde hay las mejores vistas de la playa.

Y un poco más adelante hay los restos de un antiguo poblado íbero (no me salió bien ninguna foto de allí, una lástima) en el cabo que cierra el arco de la playa.

Y justo aquí hay otro de los puntos interesantes de este lugar: la cala de Sa Corbatera o Cala Cobertera, con la roca conocida como Sa Foradada, justo a los pies del poblado. Es un lugar muy apreciado por los canoistas que van por esta zona para darse un paseo y acceder a una calita donde no hay otra opción que acceder desde el mar.

El Mapa
Rutas relacionadas

    Cabo Formentor (Mallorca, Islas Baleares)

    lunes, 25 de marzo de 2013

    Un hotelito al borde del mar
    Cala Sant Vicenç


    Paseos
    Port de Pollença


    Port de Pollença (Mallorca, España)
    Port de Pollença


    Acantilados de Formentor (Mallorca, España)
    Mirador de la Punta de la Nao


    Mirador de Formentor (Pollença, Mallorca)
    Mirador de la Punta de la Nao


    Cabo Formentor (Mallorca, España)
    Cabo Formentor y Badía de Pollença


    Torre de Vigilancia (Formentor, Mallorca)
    Torre de Vigilancia


    Costa de Formentor (Mallorca, España)
    Urbanización Formentor


    Puertos seguros (Formentor, Mallorca)
    Urbanización Formentor


    El embarcadero
    Urbanización Formentor


    El Cami Vell del Far (Mallorca)
    Cala Figuera


    El faro de Formentor (Mallorca, España)
    Faro de Formentor



    Mallorca es una isla muy conocida por todos. Casi todo se ha dicho y escrito acerca de la mayor de las islas del archipiélago balear y pudiera parecer que no tiene mucho encaje en este blog, donde procuro enseñaros cosas que no tanta gente conoce.

    Pero la Mallorca que normalmente conocemos, la de las playas, la fiesta y las ensaimadas. Y esta, amigos, NO es la verdadera Mallorca.

    En esta ocasión os voy a hablar de Cabo Formentor a donde me llevó Maribel, una modelo isleña que fue una guía excelente.

    No me extraña que Formentor haya sido elegida por muchos famosos y gente de bastante nivel económico como zona de vacaciones. Es una costa realmente única y donde no va tanta gente.

    Empezaremos ruta en Cala Sant Vicenç. Sus playas y sus paisajes son espectaculares y bien valen una visita. Para los fanáticos de la historia voy a decir que hay una necrópolis que yo no he podido visitar. También hay unos cuantos hoteles, algunos causando un impacto visual enorme. La zona no está demasiado degradada si lo comparamos con otras zonas, pero se podría haber hecho mejor.

    La siguiente parada es Port de Pollença, también conocida como El Moll. Es un pueblo pequeño y muy orientado hacia el turismo, sobre todo británico y español, y cuyo paseo marítimo es uno de los más bonitos que conozco (y eso que cuando fui hacía un día bastante gris y feo). Las villas construidas a pie de costa son un ejemplo de cómo hacer un casco urbano al lado del mar.

    Desde aquí hasta el Cabo Formentor hay una carretera inaugurada en los cincuenta con mucha curva pero el firme en buen estado. Hay algunos sitios donde pararse para admirar la belleza de la Sierra de Tramontana y de la Badía de Pollença, pero unos kilómetros más adelante hay un mirador en Punta La Nao donde merece la pena detenerse. Este tramo de costa es realmente escarpado.

    En este punto, si miráis hacia arriba y hacia la derecha veréis una vieja torre de vigilancia. ¿Os parece interesante? Pues más vale, porque es la siguiente parada

    La torre está en lo que fue una zona militar hoy en estado de ruina, abandono y muy vandalizada. La idea que teníamos Maribel y yo era hacer algunas fotos aquí, pero había una especie de academia de fotografía para turistas ocupando el edificio que más nos interesaba y en la torre mucho turista. Así que aproveché para hacer mis fotos de paisaje.

    Y vaya paisaje. De cine. De cine de ciencia-ficción. Cuesta creer que haya sitios así. En serio, si vais a Formentor y no dedicáis unos minutos a subir hasta aquí arriba cometéis un error.

    Volviendo a la carretera que va al Faro, lo siguiente que nos encontraremos serán el Hotel Formentor y la urbanización que lo rodea. No me extraña que futbolistas, cantantes y grandes empresarios acudan a este sitio. Es de película. Por todo. El mar, el bosque, las rocas... es uno de los tramos de costa más bonitos que he visto. Merece la pena pasear por la zona de la Illa de Formentor.

    Sigamos, que la ruta es corta pero las cosas a ver muchas. Además de la belleza propia del camino nos encontramos con lugares como Cala Figuera. Es una cala parecida a Cala Molins y Cala Carbó, que vimos antes, pero mucho más virgen.

    Desde aquí parte el Cami Vell del Far, que gusta mucho a los amantes del senderismo... con razón. Para llegar al Cabo Formentor, antes de que se abriera la carretera, no quedaba más remedio que ir por barco o por este camino hoy casi abandonado y en alguna zona canibalizado. Para más información (y fotos) del camino os recomiendo leer esta entrada de otro blog.

    Un poco más adelante de Cala Figuera hay un mirador desde el que ya veremos el Faro, al que llegaremos unos minutos después, acompañados por el Cami Vell hasta llegar al Faro.

    El Faro de Formentor se construyó en el siglo XIX en unas condiciones bastante duras. Ya construir el camino fue una tarea penosa y recorrerlo era una tarea igualmente agotadora. Tanto que el camino se usaba sobre todo si no se podía acceder por mar.

    Y cuando era así... tengo entendido que este faro no está conectado a la red eléctrica normal porque las tormentas causaban tantos daños en el tendido eléctrico que llegó un momento en que se consideró que no era rentable reconstruirlas y se optó por dotarlo de un generador. Por desgracia no tengo ninguna foto cercana del Faro porque empezó a llover con bastante fuerza y no tenía mucho sentido arriesgar la cámara por una foto. Queda para otra ocasión.

    El mapa
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    Ruta por la Serra da Capelada, de Santo Andrés de Teixido a Cariño

    viernes, 3 de julio de 2009

    ¡Eh, tú! (crop 2)
    Vaca en la Serra da Capelada

    Santo Andrés de Teixido (Cedeira - A Coruña)
    Santo Andrés de Teixido

    O Cruceiro (Santo Andrés de Teixido, Cedeira - A Coruña)
    Cruceiro

    Cuando la Serra da Capelada toca el mar...
    Acantilados
    La ruta de hoy nos va a llevar por las abruptas tierras de la Serra da Capelada, entre las rías de Ferrol y Ortigueira, visitando algunos de los acantilados más altos de Europa y uno de los santuarios más famosos de España.

    El camino comienza en Ferrol, y cogeremos la carretera que nos va a hacer cruzar tierras de Narón hasta el municipio de Valdoviño, con su famosa Praia da Lagoa, de gran belleza, y que es uno de los arenales preferidos de las gentes de Ferrolterra. Antes de eso podemos desviarnos para ver Punta Frouxeira, con su capillita y su faro postmoderno.

    Seguiremos camino hacia el norte, hasta la villa marinera de Cedeira, enclavada entre un arenal y las montañas que la rodean, en los inicios de la Serra da Capelada, pero poco antes de llegar veremos la impresionante Praia de Vilarrube, que podemos admirar desde alguno de los tramos de la carretera en los que podamos aparcar

    Dentro de Cedeira llegaremos a una rotonda, y para seguir hacia Santo Andrés de Teixido deberemos fijarnos en el camino a tomar: Si vemos la rotonda como un reloj, el camino correcto estaría a eso de la una y media.

    Al salir de Cedeira el camino comienza a estrecharse, y un poco más adelante veremos un camino a la derecha que sube y que tiene una señal (en realidad, a lo largo del camino veremos muchas) que indica "S. Andrés de Teixido". Este camino nos llevará hacia lo alto de la Serra da Capelada, cruzando primero por bosques de pinos y veremos poblados rebaños de vacas y de caballos que viven en los montes de la zona.

    Cuando ya estemos casi en lo más alto veremos una caseta de Retevisión, dónde podemos parar y acercarnos a ver una privilegiada vista que nos mostrará los acantilados de la zona y el santuario de Santo Andrés desde las alturas. Es una vista digna de ver.

    Un aviso para los urbanitas: cuando las vacas tienen becerros no son demasiado amistosas, así que es conveniente mantener una distancia para que los animales no vean invadido su espacio vital.

    Proseguimos la marcha por la carretera hasta llegar a un cruce. Tomando a la izquierda la carretera ya nos llevará a Santo Andrés. Recomiendo no ir en fin de semana, ya que entonces el santuario está bastante lleno de gente, mientras que el resto de los días la afluencia de turistas es mucho más modesta.

    Santo Andrés tiene una vista estupenda sobre el mar y sobre los cercanos acantilados, y si no fuese por la fama de su iglesia, posiblemente fuese uno de los pueblos más aislados de la Galicia litoral, ya que el acceso hasta él es difícil y por una carretera que (aunque actualmente está en buen estado de asfaltado) requiere de cierta concentración adicional, por las pendientes, los animales sueltos y el estado de la calzada en condiciones meteorológicas adversas (pongamos heladas). Pero sobre todo por el hecho de que la señalética se "extravíe" (en Cariño me dijeron que la razón es que los de Cedeira no quieren que los turistas vayan a Cariño a comprar y vayan de Santo Andrés a Cedeira de nuevo... así que las arrancan) de vez en cuando, impidiendo que nos avise de la presencia de pasos canadienses.

    Dice la leyenda que a Santo Andrés va de muerto el que no fue de vivo, y es por ello que en las cercanías del santuario está prohibido dar muerte a alimañas tales como los lagartos, ya que se supone que son la reencarnación de aquellos que no han ido a visitar el pueblo en vida.

    El pueblo en sí es muy pequeño, a pesar de su enorme fama, y lo componen una veintena de casas cuyas paredes aparecen encintadas a imitación (tal vez es más adecuado decir que con el estilo) de la iglesia. Muchas de estas viviendas sacrificaron sus garajes para convertirlos en improvisadas tiendas de souvenirs. También merece la pena ver la pequeña área recreativa que está a la entrada del pueblo y sus impresionantes vistas.

    Volviendo sobre nuestros pasos, al llegar al cruce en el que torcimos a la izquierda seguiremos de frente, ya que esta carretera nos llevará a algunos de los acantilados más impresionantes de la península. Este camino tiene varios miradores, como uno de un cruceiro a poco de salir de Santo Andrés o la garita de Herbeira, que es dónde está el más alto de los acantilados, con sus 640 metros de altura desde la cumbre hasta el rompiente océano.

    Siguiendo el camino, nos iremos acercando al cabo Ortegal, pasando por las cumbres de la Capelada y con impresionantes vistas tanto del interior de la Sierra, como de los acantilados, y también por un par de miradores sobre el pueblo marinero de Cariño, el más importante de la ría de Ortigueira.

    Antes de llegar a un pueblo veremos un desvío a Ortegal (sólo para vehículos ligeros). Recomiendo no tomarlo, ya que es un camino de tierra y el final del mismo no me pareció en demasiado buen estado (elegí la otra ruta). Finalmente, la carretera termina en un cruce en el que debemos tomar el camino de la izquierda, que nos llevará hasta el Cabo Ortegal, que es el lugar más antiguo de Europa (al parecer las rocas de mayor antigüedad del continente se encuentran aquí).

    Nuevamente volveremos sobre nuestros pasos y nuevamente seguiremos de frente al llegar al cruce, para que nuestro camino nos lleve a Cariño y podamos ver su puerto. Si hemos de alojarnos aquí, en la salida de Cariño por la carretera de Ortigueira está el hotel "A Pedra", cuyas instalaciones están en un magnífico estado y su personal (sobre todo la mujer que nos atendió en recepción) es muy majo.

    A partir de aquí vamos a coger la carretera de salida para volver hacia Ferrol, aunque podemos desviarnos a Ortigueira y admirar su arquitectura indiana. Esta carretera nos dará increíbles vistas de la ría de Ortigueira y parajes tan inolvidables como Reboredo o Sismundi. Como el calado es tan escaso, es la menos explotada (y contaminada) de las Rías gallegas, y una de las más sinuosas.

    La carretera que une Ortigueira con Ferrol es mucho más amplia y rápida que la de Cedeira a Ferrol, así que tendremos una conducción plácida hasta Moeche, dónde haremos nuestra última parada. En uno de los núcleos de población de Moeche veremos un desvío hacia el Centro de Desinfección de Transporte Animal y hacia la Feira que deberemos tomar. En la parte norte de este complejo hay una carretera (muy amplia, aunque se estrecha a poco de salir del pueblo) que va hacia As Somozas y que deberemos seguir hasta un cruce.

    En este lugar encontraremos ya un cartel que indica "Castelo de Moeche". Así que nos desviaremos a la derecha y un kilómetro después, justo después de un puente sobre la línea férrea de FEVE tenemos que coger otra vez a la derecha otro camino señalizado hacia el Castelo. No dejaremos esta carretera hasta unos kilómetros después, cuando veremos la figura del castillo. Al parecer, este castillo fue demolido durante las revueltas Irmandiñas qu asolaron Galicia durante el siglo XV.

    Y de aquí a Ferrol, volviendo sobre nuestros paso.s hacia la Feira y aquí retomando el camino que nos lleva a Ferrol, en el que entraremos atravesando las tierras de Neda (si no cogemos la autovía A-64 en San Sadurniño), desde donde tendremos hermosas vistas de la Ría ferrolana.

    El Mapa
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    A Praia de As Catedráis y su entorno

    miércoles, 1 de julio de 2009

    Ría de Ribadeo
    Ría de Ribadeo

    Ribadeo, Praia de Esteiro
    Praia de Esteiro

    Ribadeo, praia de Os Xuncos
    Os Xuncos

    Columnas rocosas en As Catedráis
    Columnas rocosas

    As Catedrais: Silueta
    Silueta

    Praia de As Catedrais, Ribadeo (Lugo)
    Praia de As Catedrais

    Os Castros, Ribadeo
    Os Castros

    As Catedráis (Ribadeo, Lugo)
    As Catedráis

    Cala en As Catedráis (39 mil visitas)
    Cala al oeste de As Catedráis

    Si hay una playa famosa en Galicia esa es la de As Catedráis en Ribadeo (Lugo), que recibe ese nombre por los arbotantes rocosos que han formado el mar, el viento y el tiempo en la roca metamórfica que forma el acantilado. Pero al mismo tiempo, la fama de esta playa eclipsa a la de las playas cercanas, también de gran belleza.

    Para llegar hay que acercarse hasta Ribadeo y luego tomar la N-634 en dirección A Coruña, y hay que estar atentos a los carteles para tomar la primera salida que ponga "Praia dos Xuncos" o "Ruta das Praias". Una vez que tomemos este desvío se irán sucediendo las playas.

    La primera que veremos es Os Xuncos, cuya característica más salientable son sus formaciones rocosas y su aguja de piedra, en el lado occidental de la playa. Tiene un aire a aquella aguja que se rompió en Canarias el invierno anterior, aunque no es tan espectacular.

    A continuación viene Os Castros, cuyo nombre debe provenir de las piedras que forman el acantilado, o tal vez algún castro (poblado prerromano) que hubiese en sus proximidades, aunque no me pareció ver tal cosa.

    Siguiendo la costa, siempre en dirección occidente, nos encontraremos con As Illas, cuyo nombre procede de los peñascos que se pueden ver en la parte central de la foto. Es una playa realmente espectacular, y uno de sus accesos es a través de un túnel que el mar excavó en la roca.

    La siguiente parada es Esteiro, una grieta arenosa en la desembocadura de un regato. Pequeña pero muy coqueta y la salida al mar es ciertamente preciosa.

    Y por fin llegamos a As Catedráis, que es como un compendio de todo lo anterior, y mucho más: formaciones rocosas que parecen sacadas de una película de ciencia-ficción, túneles en la roca, grutas (furnas) profundas y de gran belleza (incluso con cúpulas), islotes rocosos y la estrella: los arbotantes que parecen sacados de las catedrales medievales y que dan nombre a la playa.

    Es muy importante informarse acerca de las mareas, puesto que para acceder a esta parte de la playa, que es la que más merece la pena, hay que ir necesariamente en bajamar (o en canoa y sabiendo mucho lo que se hace) o nos perderemos la ocasión de ver este lugar tan único.

    Si seguimos hacia occidente veremos una nueva grieta que merecería un poco la pena si la tuviesen algo más limpia y ya nos meteremos en el Concello de Barreiros, cuyas playas no son tan impresionantes y dónde parece imposible comprar un bocadillo decente, o bien los hosteleros son bastante poco amables con sus clientes (Bar Rivas, va por tí).

    Desde aquí podemos ir siempre por la costa hasta el límite con el Concello de Foz, pero más que nada para ver los desastres causados por el turismo en primera línea de playa y una planificación urbanística que mereció a Barreiros el dudoso honor de ver cómo la Xunta asumía sus competencias en la materia.

    El Mapa
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