La Ciudad Encantada de Cuenca (Castilla-La Mancha): la naturaleza como escultora

lunes, 27 de mayo de 2019

 

En la vida de casi todos hay algún lugar que deseamos visitar desde pequeños. En mi caso uno de los lugares que estaban en esa lista es la Ciudad Encantada de Cuenca.

Recuerdo haberla descubierto en un documental de Televisión Española y enseguida capturó mi imaginación. Esas formas tan caprichosas de la roca, tan extrañas, tan únicas me hicieron añadirla inmediatamente a mi lista de "cosas para ver". Cuando más adelante vi "Conan, el Bárbaro", mi interés por el lugar no hizo más que crecer.

El problema principal es que Cuenca está en medio de la nada, o eso creía. Hoy en día tengo una imagen mucho más completa (y favorable) de esas provincias frecuentemente olvidadas entre Valencia y Madrid.


Pero todo llega en esta vida y visitar la Ciudad Encantada, también.

En rigor no es un destino "desconocido", como tantos otros de este blog. La Ciudad Encantada lo es aunque tal vez sea más conocido que visitado. El nombre, por cierto, se debe a un viajero inglés del siglo XIX sorprendido por la magia que desprenden los diferentes procesos erosivos que aquí se encuentran y que dan al lugar aspecto de ser un parque escultórico.

Para llegar a la Ciudad Encantada desde Cuenca se pasa por el cañón del Júcar, que ya de por sí merece alguna parada, y se avanza por una comarca de colinas cubiertas por pinos. Entre los árboles y la maleza se pueden adivinar algunas formas que la erosión ha ido tallando en la roca caliza y que sirven de introducción a lo que veremos más adelante y la justificación para la creación del Parque 
Natural de la Serranía de Cuenca.


En medio del bosque, salidos ya del valle por el que discurre la carretera y tras unos tramos de carretera bastante rectos para lo que es la zona llegamos a la Ciudad Encantada. No vais a tener problemas para aparcar porque hay bastante sitio para dejar el coche.

La Ciudad Encantada se encuentra en una finca privada a la que se accede previo pago de 5€ en la entrada. No sé si es un precio fijado por el ayuntamiento, algún consorcio o algo, pero me parece razonable y ajustado.

Para recorrer la ciudad encantada hay que seguir un sendero que está perfectamente señalizado. Con eso y el folleto que te dan en la entrada resulta muy fácil seguir lo que se está viendo. La longitud de este sendero es de unos 2,5 kms.


El inicio del recorrido empieza con el Tormo Alto, quizás la formación más icónica del conjunto. Como carta de presentación no está nada mal, con esa forma que parece imposible en una roca. Supongo que los árboles que rodean al conjunto, sirviendo de cortavientos, permitirán alargar su tiempo entre nosotros, pero la erosión continúa su trabajo, implacable, y en algún momento dejará de existir. La explicación de este fenómeno es la erosión diferencial. Las rocas más duras de los estratos superiores resisten mejor a la erosión que las inferiores, más blandas. Eso hace que se vaya formando esta especie de seta pétrea. Algo así había visto en Las Bardenas Reales de Navarra, pero con sedimentos mucho más blandos.

Un poco más adelante está otro de los lugares más conocidos, ya que fue uno de los escenarios donde se rodó Conan, el Bárbaro. Ese en el que seduce/es seducido a una bruja que vivía en una cueva. A partir de ahí las maravillas se van sucediendo: los barcos, el perro, el barco romano... hasta llegar al conocido como "El Tobogán", que es un pasillo muy estrecho, como un cañón, que atraviesa una masa rocosa. Desde arriba imagino que el aspecto será como el del tajo de un cuchillo en una barra de pan.

 

A su salida más formaciones singulares, como la foca con la pelota o la lucha entre el elefante y el cocodrilo, pero entre medias se pasa por el Mar de Piedra. Este Mar es la roca madre sobre la que se formó el resto. En algún momento del pasado rocas más blandas, pero similares a estas, procedentes del lecho de un mar ya desaparecido, Thethis, debieron extenderse por toda la planicie. De alguna manera es como hacer un pequeño viaje en el tiempo hasta las primeras etapas de la formación de la Ciudad Encantada.

El camino continúa pero ya va tocando a su fin. Nuevas formaciones, arcos como "El Convento", que parece ojival o la parte de "Los Amantes de Teruel" nos acompañarán hasta la salida, completando esta especie de monumento a la erosión que afortunadamente ha llegado hasta nuestros días. Lamentablemente otras formaciones están fuera del camino y se adivinan a lo lejos. Ojalá algún día los responsables del parque decidan añadir ramales a los senderos para que los visitantes podamos disfrutar de ellas.

 

Lista de las formas del recorrido:

    Los barcos.
    El perro.
    Cara de hombre
    La foca.
    El tobogán.
    El puente romano.
    Mar de piedra.
    Lucha elefante cocodrilo.
    El convento.
    Hongos.
    Teatro.
    La tortuga.
    Los osos.
    Los amantes de Teruel.
    La cara de Ariadna.

El mapa


Ruta Combinada
  • Granadilla
  • Hervás
  • Valle del Jerte
  • Garganta de los Infiernos
  • Garganta la Olla
  • Cuacos de Yuste 
  • Plasencia 
Rutas relacionadas

Azores (I): Preparando el viaje

viernes, 24 de mayo de 2019

 
 Lagoa do Fogo

Hace unos años tuve la oportunidad de visitar Madeira. Fue un viaje que me marcó mucho porque descubrí una de las tierras más hermosas en las que he puesto el pie. Aquel viaje fue demasiado corto y debería haber dedicado más tiempo a la isla. Así que cuando me planteé visitar Azores no cometí el mismo error. São Miguel tiene muchas cosas para ver y muchas actividades que hacer. Tal vez no sea tan espectacular como Madeira pero una semana es el tiempo que deberías dedicarle si quieres conocerla de verdad.

Al igual que para la visita a Madeira hago un primer artículo de preparación. Hay una serie de cosas que conviene saber antes de lanzarse a la aventura y que os permitirán aprovechar mejor el tiempo y disfrutarlo más, sin entrar en rutas o destinos.

Caldeira Velha

Aunque parezca mentira tener que decirlo Azores es parte de Portugal y se habla portugués. Como en la mayor parte de Portugal mucha gente tiene buen nivel de inglés, pero siendo castellanoparlante hay que ser verdaderamente melón para ser capaz de leer un cartel. No es excusa para quedarse atrapado en una carretera, por ejemplo.

Aunque la lengua escrita es fácil, otro tema es la lengua hablada. Los miquelenses tienen un acento bastante jodido. Y aunque ha disminuido el impacto con los años sigue siendo complicado, sobre todo si vas a la parte occidental de la isla. Recuerdo haber visto documentales en la televisión portuguesa donde ponían subtítulos cuando hablaba alguien de esta isla. En Ponta Delgada el acento es muy diferente del acento portugués que podéis conocer, pero si te hablan despacio no hay excusa.

Bosque de Criptomeria

Azores tiene una hora menos que Portugal continental. Es decir, dos horas menos que en España peninsular y una menos que Canarias. También hay que mencionar que está tan al oeste (algo más cercana a Europa que a América) que amanece y anochece mucho más tarde. Hora y pico con respecto a Galicia. O más de dos horas después que en Baleares.

El cambiante clima azoriano (¿el anticiclón de las Azores? ¡un mito!) hace que en cualquier momento del año debas estar preparado para cualquier cosa. En mayo, cuando fui yo, tuve tiempo variando entre nuboso y soleado y en julio, cuando fue una amiga, llovió. Y no es exactamente coincidencia, así que es bueno llevar alguna prenda de ropa para la lluvia.

Caloura

También es bueno llevar ropa para hacer senderismo. Uno de los puntos fuertes de la isla son las muchas rutas que tiene. Sin ser como las de Madeira, merece la pena caminar. Hay rutas por toda la isla y aunque el objetivo de mi viaje no fue ese me hice algunas rutas: subí a la Lagoa do Fogo, subí al Pico da Vara, que con 1103 metros de altura es el techo de la isla, y me metí por el monte para llegar hasta el Salto do Prego. Ya os hablaré de ello.

Una curiosidad sobre las Azores es que dependiendo de la isla a la que vayas estarás en un continente o en otro. Al ser una zona de confluencia entre las placas tectónicas de América, Europa y África hay islas en los tres continentes. São Miguel, la que he visitado y la de mayor superficie del archipiélago, está en Europa.

Ilheu de Vila Franca do Campo

Lo anterior también da una pista acerca del origen de las islas. El choque de estas tres placas ha supuesto una actividad volcánica intensa que dio lugar a la formación de tierras emergidas. Por ejemplo, São Miguel es una colección de volcanes de punta a punta, algunos muy impresionantes y reconocibles, como Sete Cidades o Lagoa de Fogo y que ya veremos en sus respectivas rutas.

Aunque pueda parecerlo, São Miguel no es nada turística. Pero nada de nada. No hay resorts o grandes hoteles (o yo no los he visto) y casi toda la costa está libre de esos engendros arquitectónicos que tanto daño han hecho en la Península, Canarias y Baleares. El turismo es, en el mejor de los casos, una actividad económica secundaria.

Campo termal a la orilla de la Lagoa de Furnas

Supongo que en Ponta Delgada, la capital, habrá un poco de todo, pero no recuerdo que ninguno de los alojamientos me llamase demasiado la atención y aparcar no parecía fácil (de hecho, no lo es). Entre ORA y calles estrechas o peatonales Ponta Delgada no es el lugar más cómodo para tener coche. Y si vais a alquilar coche siempre podéis buscar alojamientos en otras poblaciones. Yo preferí buscar un apartamento en la zona de São Lourenço da Montaría. Visto sobre el mapa es por donde San Pedro perdió la zapatilla, pero sólo está a unos 15 kms del centro de Ponta Delgada, y a un precio más que bueno. 45 metros cuadrados de pura comodidad y tranquilidad.

La principal industria de la isla tampoco es la pesca, aunque pueda parecer extraño: los miquelenses tienen en la cría de ganado vacuno su principal fuente de ingresos: hay tantas vacas como habitantes humanos y amplias áreas de la isla están dedicadas a pasto. Hay que tener esto en cuenta cuando se utilizan carreteras secundarias porque no es nada raro que tras una curva te encuentres con un rebaño de vacas cruzando tranquilamente.

 
Gallina silvestre en Povoação

En cuanto a la comida la gastronomía miquelense está basada en las carnes de vacuno, los lácteos y el pescado. Puede que no sea la más elegante o espectacular del mundo, pero está buenísima y a un precio más que razonable si sabes dónde buscar. En Sete Cidades me sirvieron una rodaja de atún a la plancha que estaba tan buena y tenía un precio tan económico que les dejé una buena propina porque me daba vergüenza pagar tan poco. Además de ello hay algunos cultivos más exóticos como la piña y el té.

En cuanto al coche, el precio me pareció muy razonable. Alquilé en Enterprise a través de TAP y genial. Fue un poco más caro que en Canarias pero el coche estaba en perfecto estado de revista, lo que es importante si piensas subir cuestas. Después de la horrible experiencia de Budget y el Mitsubishi Colt de Madeira este punto lo tenía muy presente durante la organización del viaje.

 
Jardín en el Mirador de Ponta do Sossego

Y ya que lo menciono, ojo con las cuestas. En la costa las hay tan pronunciadas que NO debéis bajar por ellas con el coche. Hay señales que lo indican, pero por si algún crack cree que va a subir una pendiente del 35% con un coche del segmento B mejor que se lo piense dos veces: las grúas de Azores están más que aburridas de rescatar a turistas que se creían muy listos.

Supongo que ya imaginaréis que bajarlas a pie cuesta y subirlas a pie cuesta mucho más. Si no estáis en forma y tenéis problemas de corazón tomadlo con calma y recordad que subirlas en zigzag no es deshonroso y cansa mucho menos. Si las cabras montesas usan esta técnica, vosotros también podéis. Y si os miran raro pensad que váis más o menos descansados y ellos estarán a punto de echar los pulmones por la boca.

 
Faro de la Ponta do Arnel

Y empezamos con las rutas. En cada una de ellas voy a poner un mapa de los sitios que voy a mencionar y un mapa más amplio de la ruta que hice. Y además algunas paradas serán desarrolladas en un post aparte porque hay cosas que contar, como haré con las plantaciones de té o la subida a Lagoa do Fogo. Espero que os sean de utilidad.

Ruta combinada

Castro Marín (Algarve, Portugal): Dos castillos sobre el Guadiana

sábado, 11 de mayo de 2019


 

La frontera entre España y Portugal apenas se ha movido a lo largo de su historia. Algunos de los tramos más antiguos constituyen las fronteras más antiguas de la tierra siendo válidas desde hace cerca de novecientos años.

Como hemos visto en post anteriores (y veremos en otros más adelante) la relación entre los diferentes reinos que estaban a uno u otro lado de la frontera (Galicia, León, Castilla, España y Portugal) no siempre fue plácida y se establecieron fortificaciones para protegerse de los demás.

 

Hoy veremos el más meridional de estos fuertes, casi en la desembocadura del Guadiana, Castro-Marim. Es curioso lo que es la historia. A lo largo de muchos siglos Castro-Marim era el lugar en el que se terminaba Portugal, pero la fundación de Vila-Real de Santo António, unos kilómetros al sur le robó ese protagonismo. De hecho, la primera vez que pasé por allí ni siquiera sabía que Castro-Marim existía.

Sin embargo Castro-Marim fue importante desde hace siglos. Estando casi en la desembocadura del Guadiana representaba paso fluvial más accesible antes de llegar al mar. A partir de aquí el Guadiana se abre y empieza una zona de marismas que dificultan el cruce. Esta situación le convertía en paso obligado para aquellos que iban desde Andalucía hacia el Algarve. En tiempos del emirato y el califato de Córdoba eran parte de la ruta que unía a los centros de poder musulmanes con esta provincia, una de las más queridas por los árabes.

 

Pero la presencia humana en Castro-Marim y alrededores viene de antiguo. Fenicios, griegos, cartagineses, romanos, visigodos... todos ellos se asentaron aquí.

Castro-Marim dejó de ser musulmana en el siglo XIII, cuando los portugueses la ocuparon. Alfonso III de Portugal ordenó la construcción de su castillo para la protección de la frontera y de las salinas que desde siempre ha habido aquí. De hecho, es imposible saber cuándo empezó la explotación salinera en esta región. El castillo fue construido sobre fortificaciones anteriores, debiendo ser la primera de ellas un castro neolítico, y fue ampliado cuando Ayamonte se convirtió en territorio castellano.



El castillo pronto dejó de tener importancia, al terminar la fase portuguesa de la Reconquista y Castro-Marim empezó a perder población. La Orden de Santiago, que había ocupado el castillo, fue enviada a Tomar y esta fase de decadencia no terminó hasta que los portugueses entraron en la Edad de los Descubrimientos. El Algarve pasó entonces a ser una posesión privilegiada dentro de Portugal al ser el punto de partida de sus navegantes. Castro-Marim y el resto de plazas algarvías fueron reformadas y al castillo viejo se añadió el Fuerte de São Sebastião, situado en un cerro justo enfrente y preparado para hacer frente a artillería moderna.

El pueblo no merece mucho la pena. Sus calles que no se diferencian en gran cosa de tantas otras poblaciones portuguesas. El castillo, sin embargo, es otra cosa.

 

Visitarlo supone una pequeña sorpresa. Acostumbrados a castillos ajardinados, empedrados y maravillosamente "puestos en valor" el de Castro-Marim es mucho más rústico, con suelos polvorientos y pocas concesiones a las estéticas más modernas. El interior del recinto está ocupado por estructuras que sirven para pérgolas o pequeños puestos como de mercadillo. Alguno de ellos tiene un techo de tela que permite generar una pequeña sombra, y hay mesas y sillas bastante básicas, a veces unos tablones clavados entre sí, y que seguramente serán para el consumo de comidas y bebidas.

La muralla se puede recorrer, al menos parcialmente. Desde ella hay vistas al Guadiana y sus marismas e industrias salineras, y también a Castro-Marim, que rodea el castillo. A lo lejos, al otro lado del río se ve Ayamonte y entre ambas el moderno puente que une la autovía del Algarve (A22) con la Autovía V Centenario (A-49) que va a Sevilla.

Enfrente al castillo se puede ver el Forte de São Sebastião. Este fuerte se construyó tras la Guerra de Restauración, en que los portugueses se independizaron por última vez de la Corona de Castilla. El viejo castillo ya no era útil contra la artillería moderna y Castro-Marim, entonces principal plaza fuerte del Algarve, necesitaba una fortificación mejor preparada.

El complejo militar de la villa se completaba con el Revellín de São António, que se encuentra al este y donde hay una capilla

El mapa
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Las Salinas de Imón (Sigüenza, Castilla-La Mancha): una factoría de sal abandonada en Guadalajara

jueves, 9 de mayo de 2019




Aquellos que somos de costa asociamos la producción de sal con instalaciones situadas al borde del mar, como las Salinas de Janubio en Lanzarote o las fábricas de sal de Torrevieja.

Pero en tiempos pasados fueron explotadas salinas en el interior, muy lejos de cualquier mar actual. En una época en que los transportes eran pocos y la costa insegura, tener fuentes de sal en mitad de la península era un recurso muy valioso.

 

Ya habíamos visto Sigüenza en uno de los últimos post y hoy voy a hablar de unas que están en su término municipal: las Salinas de Imón, que en su día fueron las de mayor producción de la Península y que estuvieron funcionando hasta la década pasada.

Según leo en la Wikipedia, parece que volvieron a explotarse a partir de 2015, pero a finales de 2017 y de 2018, las dos veces que he pasado por allí, el lugar me parecía completamente abandonado. El truco está en que las cinco nuevas piscinas que abrieron están siguiendo el curso del río hacia el este. Desde la carretera no resultan fáciles de ver, al menos si vienes desde Sigüenza o Riba de Santiuste. Un rápido vistado a Google Maps os ayudará si pretendéis visitarlas.



La explotación de la sal en Imón comenzó durante la ocupación romana, aunque las salinas parecen haber sido fundadas como tal allá por el siglo X, una vez recuperadas estas tierras de manos musulmanas. Al principio eran utilizadas por la Corona para pagar favores a grandes señores y obispos, hasta que finalmente fueron concedidas al obispado de Sigüenza.

Con el tiempo volverían a manos de la Corona, que en tiempos de Carlos III construirían el antiguo complejo, que estuvo en funcionamiento hasta principios de este siglo. Los edificios, que están en la carretera que comunica Atienza con Sigüenza, están en estado ruinoso y es una lástima. Son una muestra de arquitectura industrial del siglo XVIII que debería preservarse. Si véis las imágenes de la zona en Google Street View veréis el rápido deterioro de los mismos. En las imágenes de 2008 el tejado, deteriorado, aun se mantenía en pie. Hoy en día nada queda de él, salvo escombro.

 

Las salinas de Imón aprovechan los salares subterráneos que están a orillas del Río Salado, que también alimentaba las cercanas salinas de Bujalcayao (que no conozco). La técnica es la misma que en otros sitios: algunas norias extraen el agua para depositarla en las diferentes piscinas. En ellas la sal se separa del agua por evaporación y tras varios procesos para aumentar la calidad del producto se lleva a los almacenes en espera de ser transportada a los clientes.

 

Es una lástima que el tejado del almacén de Imón se haya desplomado. Su fachada es monumental y lo que se puede adivinar a través de las rendijas de la puerta era digno de ver: una gran nave con gruesas vigas de madera que sostenían el techo. Nada mal para el siglo XVIII

El mapa

Ruta por Guadalajara

Monsaraz (Alentejo, Portugal): la perla del Alentejo

martes, 7 de mayo de 2019


 

Os había contado algo acerca del Lago Alqueva en el post acerca de Juromenha. El problema es que en Juromenha, a pesar de las magníficas vistas, sólo estábamos en la cola del embalse y luce mucho menos.

Pero hay un lugar con unas vistas privilegiadas sobre el embalse y que, además resulta que es realmente precioso.


Y ese lugar es Monsaraz, para muchos el pueblo más bonito del Alentejo. Y es decir mucho porque hay pueblos como Marvão son realmente bonitos.

Monsaraz era una villa fortificada en lo alto de una montaña y que domina una amplia región sobre el Valle del Guadiana. Si bien en su época de mayor poder la vista debió ser impresionante actualmente está a otro nivel.

 

Alqueva es una obra reciente, realizada a principios de este mismo siglo, y constituye el mayor lago artificial de Europa. De punta a punta hay unos 83 kilómetros en línea recta y su costa es de 1160 kms, que es más o menos la que resultaría de sumar la costa continental de Portugal y la de Madeira e Islas Salvajes. Todo el país menos las Azores.

La vista desde Monsaraz de esta colosal reserva de agua dulce es francamente impresionante. Es como si tuviese su propio, estrecho y recortado mar. Algo así como una ría lejísimos del océano.


Pero Monsaraz no es un mirador. Como dije antes, es el pueblo más bonito del Alentejo para muchos que conocen la región mejor que yo y es de largo el más bonito de los que he visitado. Para los portugueses Monsaraz es una de las Siete Maravillas de Portugal. Será por algo.

Monsaraz fue habitada desde la antigüedad. Numerosos restos prehistóricos como un par de menhires y un cromlech existen en la parroquia

 

Durante la Reconquista Monsaraz fue arrebatada a los musulmanes en la segunda mitad del siglo XII, por Gerardo Sin Miedo, el mismo que había conquistado Juromenha. Pasaría más de un siglo hasta que recibió fueros, lo que es algo extraño teniendo en cuenta la importancia estratégica de la plaza, primero por su cercanía a los territorios musulmanes y segundo por su posición cercana a la frontera con el Reino de Castilla.

A pesar de ello y de estar en lo alto de una montaña hay aparcamiento gratuito suficiente, al menos en días de semana, para aquellos que se acercan con su coche y sin alejarse demasiado de la puerta principal.


La piedra de la muralla es oscura y contrasta vivamente con las casas del interior, que recuerdan a los Pueblos Blancos andaluces. La forma del pueblo es como un huso, adaptándose al terreno, y desde la puerta de entrada, flanqueada por dos torres, parten varias calles que convergen en las cercanías del castillo, en el extremo opuesto de la muralla.

El castillo es una fortaleza articulada entorno a un pequeño patio de armas que hoy en día aparece rodeado por un graderío y presidido por una gruesa torre del homenaje. En Portugal está prohibido matar a los toros durante los festejos taurinos, pero este patio de armas es uno de los dos únicos lugares de del país donde esta prohibición no tiene efecto.

 

Las calles, adoquinadas, están cerradas al tráfico y son una preciosa área peatonal. Hay talleres de artesanía y restaurantes por todas partes. Y pequeñas terrazas que sirven de mirador hacia un lado u otro del pueblo, alcanzando la vista muchos kilómetros en cualquier dirección. Pero esta sensación de poder es aparente. Monsaraz no es capital de su municipio desde el siglo XIX, cuando Reguengos de Monsaraz pasó a ser la capital del ayuntamiento.

La afluencia de visitantes y la belleza del entorno se ve enriquecida durante el mes de julio de forma bienal celebrando el llamado "Monsaraz, Museo Abierto". Además de esto la Iglesia de Santiago es una galería de arte donde hay permanentemente exposiciones.

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