Les sept gorgs (Campdevànol, Girona)

domingo, 16 de octubre de 2016

Les sept gorgs (Campdevánol, Girona)
Les sept gorgs


Les sept gorgs (Campdevánol, Girona)
Les sept gorgs


Les sept gorgs (Campdevánol, Girona)
Les sept gorgs


Les sept gorgs (Campdevánol, Girona)
Bosque de Boj


Les sept gorgs (Campdevánol, Girona)
Gorg del Colomer


Muchas veces los lugares que visito aparecen un poco por casualidad cuando preparo un viaje. En el caso de Les Sept Gorgs la razón del descubrimiento fue tener que cancelar este viaje por Cataluña y retrasarlo un año. Revisando las notas del año anterior sobre un mapa y buscando fotos de un pueblo cercano apareció una de una pequeña cascada que me llamó la atención. E investigué, claro.

En esta zona de la península la población se articula en torno a los valles y grandes vías de comunicación, así que cuando te planteas una ruta raras veces te vas a desviar de tu camino, y en mi caso se trataba de ir desde la Costa Brava hasta Andorra, así que hice un pequeño desvío por aquí para conocer este sitio. Y mereció la pena.

Campdevànol es un pequeño pueblo cercano a Ripoll, el valle donde se originó la Cataluña que hoy conocemos, ya que tiene una gran vinculación con la fundación de la Casa de Barcelona. Tanta es su vinculación que aquí está enterrado Wifredo, el Velloso, el último conde nombrado por los carolingios y que con sus maniobras políticas consiguió hacerse con varios de los condados catalanes y aprovechar la debilidad del Imperio para consolidar su poder.

A pesar de su aislamiento esta zona era lo que se llama una tierra de nadie, donde ni musulmanes ni lo que quedaba de las poblaciones romana y visigoda se establecían. Fue en época de Wifredo cuando finalmente este territorio fue ganado al menguante poder sarraceno.

A pesar de ello, sigue siendo una  zona muy poco poblada y puedes tener una idea de lo que era el terreno en aquellas épocas.

Lo primero, para visitar Les Sept Gorgs (los siete estanques) hazte a la idea de que vas a tener que pagar y que no va a ser barato, al menos si lo haces en los meses de verano: el aparcamiento ha sido restringido por el ayuntamiento en varios kilómetros y han tenido la gentileza de dejarte un parking al módico precio de diez eurazos con una barrera que se levanta previo pago, sin personal humano.

La otra opción es ir hasta una quesería que hay más adelante y aparcar en las escasas plazas de las que dispone. Este es un párking para clientes y es una quesería muy modesta. Si vas a ocupar una de sus plazas no seas rata y cómprales algo. En mi caso fue un queso de oveja que costó sobre... 10 euros. Caro, pero artesanal, con una alimentación de primera para los animales y el propietario es un chico muy majo que insistió varias veces en que no era necesario que le comprase nada.

Pero oye, ya que fue tan amable y yo ya iba mentalizado para pagar no quise echarle morro. Le compré el queso (que por cierto, estaba excepcional) y me fui a recorrer el camino de les Sept Gorgs. Haceos a la idea de que vais a patear a gusto: desde la quesería hasta el inicio del camino hay un buen paseo.

Una cosa más. Desde el parking hasta las cascadas el camino va por un lado del río y desde la quesería por otro (y es mejor el de la quesería).

Les Sept Gorgs es el típico riachuelo, el Estiulà, que se va deslizando por una montaña caliza, salvando unas pequeñas caidas y haciendo unos pequeños lagos. Por lo visto en verano, los días de calor, estos estanques son frecuentados por gente del pueblo y de otros lugares que vienen a bañarse o a hacer senderismo. Cuando yo fui era un día nublado y fresquito y aún así había alguna gente en los diferentes rincones que recorrí, aunque por lo que tengo entendido el lugar está bastante concurrido en temporada alta.

El sendero, una vez que abandonas la pista forestal, está bien señalizado y es muy agradable, muy accesible excepto en alguna zona puntual, caminando entre bosques de pino y de boj (me sorprendió ver tanto boj, sobre todo porque hasta ese día sólo lo había visto en jardines) y salvando ocasionalmente el  río en varios vados en los que no tuve ningún problema para cruzar. Por orden, estos son los siete saltos de agua

Gorg de la Cabana
Gorg de la Tosca
Gorg de L'Olla
Gorg de la Bauma
Gorg del Forat
Gorg Petit del Colomer
Gorg del Colomer

El último de todos es el más espectacular. Por lo que he leído en otros blogs la carretera llega bastante cerca y la gente puede aparcar por allí, lo que contribuye a que sea uno de los más concurridos. Si es así siempre os podéis plantear dejar el coche ahí y hacer el recorrido al revés, hasta el primero de los saltos y luego volver.

En el mapa os puse el camino desde Campdevànol hasta la quesería y luego hasta lo que (creo) es el inicio del sendero.

El Mapa
Rutas relacionadas