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Aínsa (Huesca, Aragón), una fortaleza al pie de los Pirineos

viernes, 19 de abril de 2019

 

Ya había hablado en post anteriores acerca de la carretera N-260 y de las muchas cosas que están en su recorrido o a una distancia relativamente cercana. Es una carretera que va de Port-Bou (Girona) a Sabiñánigo (Huesca) y que también recibe el nombre de Eje Pirenáico.

Y creo que también había mencionado que las comarcas del norte de Huesca, Jacetania, Sobrarbe y Somontano están entre mis comarcas preferidas de España, cunas del primitivo Reino de Aragón.


Bueno, pues Aínsa, la ciudad que vamos a ver en este post es la capital del Sobrarbe y forma parte de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España, que sale regularmente por aquí.

Aínsa se encuentra a orillas del Río Cinca, y con unas vistas tremendas a la montaña que la rodea, siendo Peña Montañesa el punto más destacado. El entorno de la villa es ciertamente privilegiado, con la naturaleza en todo su esplendor.

Peña Montañesa desde Aínsa

Aunque la leyenda dice que Aínsa fue arrebatada a los musulmanes por Garci Ximénez no parece que estos hayan llegado tener asentamientos en la comarca.

Aínsa fue parte de la línea defensiva que protegía al condado de Sobrarbe, de donde era capital y que en aquella época pertenecía al Reino de Nájera-Pamplona, del que más adelante se independizaría Aragón. La falta de recursos del condado hizo que se aprovechase hasta la iglesia como parte de su entramado defensivo.


Pero la Reconquista no duró mucho en estas tierras y Aínsa pronto perdió sentido desde un punto de vista militar. En estas condiciones es casi milagroso que nos haya llegado algo de su castillo, que ha sido reformado en numerosas ocasiones entre los siglos XI y XVII. No queda casi nada del edificio original.

El siglo XX fue problemático para Aínsa y su comarca puesto que muchas de las tierras de labor del fondo de los valles se perdieron anegadas en los embalses que se construyeron para garantizar el regadío del Valle del Ebro y la generación eléctrica. Los ayuntamientos que rodeaban Aínsa perdieron población rápidamente y finalmente fueron integrados en su término municipal, que pasó a llamarse Aínsa-Sobrarbe. El peso que un día tuvieron la agricultura y la ganadería fue reemplazado por el turismo que explota la belleza natural del Pirineo Aragonés. Varios parques naturales, como el Parque Nancional de Ordesa y Monte Perdido o el de Sierra de Guara, dinamizaron la economía de Aínsa.

 

Es relativamente fácil aparcar en Aínsa. En las cercanías de la N-260 es difícil encontrar sitio pero tanto al otro lado del puente como en la Plaza del Castillo, a la que se llega rodeando el casco histórico (este sí, vetado al tráfico) suele haber plazas libres.

Resuelto el problema del aparcamiento sólo nos queda pasear por Aínsa. Y si aparcáis por donde lo hice yo tendréis que cruzar el puente. No es bonito, uno de esos horribles puentes modernos de hormigón, pero tiene unas vistas inmejorables sobre el Cinca, que es realmente bonito. Río arriba podréis ver a la derecha Peña Montañesa y enfrente la parte vieja de Aínsa.

 

Cerca del puente hay una entrada desde la que suben varias calles que desembocan en la parte alta, donde están la iglesia y el castillo. Las calles están bien arregladas y se conserva la arquitectura de la zona, lo que le valió la declaración de Conjunto Histórico Artístico. Como podéis ver en las fotos Aínsa es realmente bonita. No me digáis que no os gustaría tener alguna casa como esas. O tener alguna de esas casas, directamente.

Por las calles de Aínsa hay decenas de restaurantes que ofrecen al visitante la gastronomía típica de la zona y aprovechan la belleza de sus calles. No comeréis en muchos lugares más bonitos.

 

La Plaza Mayor está asoportalada y es muy amplia. En en el extremo opuesto al castillo se ve la iglesia de Santa María, con su imponente torre, de las mayores torres románicas de Aragón y con elementos defensivos como saeteras. No está exactamente en la plaza, pero casi.

Y en el lado oriental del casco antiguo hay acceso a un balcón desde el que tendréis las mejores vistas de Peña Montañesa y del Cinca. No sé como es el sitio con sol y nieve, pero con sol y sin ella ya era espectacular. Queda pendiente para otra visita.


El Mapa
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Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)

domingo, 8 de enero de 2017

Loarre (Huesca, Aragón)
Loarre


Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)
Castillo de Loarre


Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)
Castillo de Loarre


Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)
Castillo de Loarre


Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)
Castillo de Loarre


El Castillo de Loarre ha sido un poderoso reclamo para algunos artistas que lo han convertido en escenario de sus obras, como una tercera parte de las aventuras de Don Quijote (redactada a principios del siglo XX), y de al menos tres películas: El Niño Invisible, Valentina y la superproducción "El Reino de los Cielos".

Si no entendí mal a mi anfitrión en la casa de turismo rural en la que estuve, una película más iba a rodarse aquí pero se le terminaron los fondos cuando habían forrado de madera parte de la muralla. Creo recordar que se trataba de una película sobre Don Quijote, así que no sé si se trataría de la versión de Terry Gilliam que no llegó a terminarse.

Conociendo el lugar no es de extrañar esta fascinación. La poderosa figura del castillo, desde su atalaya en lo alto de la Sierra de Loarre, domina toda la comarca de la Hoya de Huesca. Fue construido en esa ubicación para vigilar el entonces bastión musulmán de Bolea. Merece la pena pararse a disfrutar de las vistas, no sólo desde el castillo si no desde la carretera de acceso o el descampado que se encuentra a los pies del mismo.

Otra de sus funciones era la de guardar el paso hacia los Pirineos, ya que el acceso a la comarca de la Jacetania es muy sencillo siguiendo el curso del río Gállego. Era, por tanto, una fortaleza de gran importancia en aquella época tan temprana de la Reconquista ya que el primitivo Reino de Aragón se asentaba en esta comarca y en el Sobrarbe.

Sus murallas, jalonadas de torreones, protegen el edificio central, en muy buen estado de conservación. Tanto que el conjunto está considerado como el castillo románico mejor conservado de Europa. Y su Iglesia, cuyas pinturas románicas han desaparecido sin que se sepa su paradero, fue también la de un monasterio que existió entre sus muros.

A medida que avanzaron los siglos y su importancia militar y religiosa fue perdiendo importancia: los monjes se transladaron a Montearagón y los habitantes de Loarre dejaron los alrededores del castillo para establecerse en la llanura de más abajo, más fértil y con mejores condiciones para la agricultura y la ganadería.

A diferencia de muchos castillos situados en la parte alta de la montaña el de Loarre es muy accesible y para subir hay dos opciones: bien utilizar una buena carretera que sube desde la que une Loarre con Bolea o, si como yo te has alojado en el pueblo, a través de una pista de tierra que te lleva hasta la anterior a la altura del cámping. Una vez arriba hay un buen aparcamiento donde dejar el coche y una senda marcada que te lleva a las puertas del castillo. Entre el parking y el castillo hay un bosque de pinos, que creo recordar que estaba cerrado al público.

Aunque pueda parecer que no hay alojamientos, lo cierto es que a falta de hoteles Loarre tiene bastantes casas rurales. Por desgracia no recuerdo cómo se llamaba la que me acogió, pero el señor que la atendía fue muy amable e incluso me regaló una bolsa de cerezas de la zona. Aunque no soy muy amigo de esa fruta la verdad es que estaban estupendas.

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San Juan de la Peña y Santa Cruz de la Serós (Huesca, Aragón)

lunes, 12 de diciembre de 2016

Monasterio de San Juan de la Peña (Sta Cruz de la Serós, Huesca)
San Juan de la Peña


Sierra de la Peña (Santa Cruz de la Serós, Huesca)
Sierra de la Peña


Sierra de la Peña (Santa Cruz de la Serós, Huesca)
Sierra de la Peña


Santa Cruz de la Serós (Huesca, España)
Santa Cruz de la Serós


Santa Cruz de la Serós (Huesca, España)
Santa Cruz de la Serós


Las tierras del norte de Huesca respiran historia y leyenda. Entre las cumbres del Pirineo y el Prepirineo se gestaron los reinos precursores de lo que más adelante sería el Reino de Aragón.

Y en el municipio de Santa Cruz de la Serós se encuentran dos lugares de gran importancia en aquellos primeros años: el Monasterio de San Juan de la Peña y lo que queda del de Santa Cruz de la Serós.

En estas cumbres de la Sierra de la Peña cuenta la leyenda que un noble llamado Oto o Voto cabalgaba tras un ciervo que había visto y al llegar al monte Pano ambos, montura y jinete, cayeron al abismo. Sin embargo el caballo aterrizó suavemente y pasado el susto Voto descubrió una cueva donde se hallaba una ermita dedicada a San Juan Bautista donde descansaba el cuerpo de un ermitaño.

Según la leyenda Voto iría a Zaragoza donde vendió todos sus bienes para volver a la cueva, junto a su hermano, para reemplazar al viejo ermitaño.

Años después y ya ocupada la península por los musulmanes Voto y su hermano serían testigos de la proclamación de Garcí Ximénez como caudillo de los guerreros cristianos aquí refugiados, desde donde partirían a la conquista de Aínsa y Jaca. Este sería el origen del primitivo condado (luego reino) de Sobrarbe.

No es de extrañar por tanto que los reyes aragoneses favoreciesen al monasterio cuya fachada, incrustada en una inmensa mole rocosa, impresiona al visitante. Así, García Sánchez I les dio a los monjes derecho a jurisdicción y sucesivos reyes siguieron protegiendo al monasterio, reconstruido y ampliado en este período, hasta que en tiempos de Sancho Ramírez se convirtió en Panteón Real. Durante cinco siglos los reyes aragoneses serían aquí enterrados.

Este monasterio perdería parte de su importancia al fundarse el monasterio nuevo, en una campa montaña arriba, en un entorno mucho más cómodo y rodeado de prados y bosques. Este nuevo monasterio fue construido tras un incendio que causó un gran daño en el antiguo.

Al adoptar la Regla de San Benito las monjas hubieron de desalojar la parte de San Juan que ocupaban y se mudaron a pie de montaña, donde hoy se encuentra Santa Cruz de la Serós, población que nació al abrigo del nuevo monasterio. De hecho, "Serós" deriva de "sorores" y se refiere a estas monjas.

El nuevo monasterio, bajo la advocación de Santa María, dependía del de San Juan de la Peña, siendo ambos benedictinos. Fueron dos de sus primeras internas Urraca, hija de Ramiro I y posteriormente su hermana Sancha, una mujer de gran poder y que entró como abadesa tras enviudar de Ermengol III de Urgel. La administración de los bienes del monasterio, de sus rebaños de ovejas y su influencia supusieron un fuerte apoyo para su hermano Sancho Ramírez, rey de Navarra y de Aragón, sobre el que ejerció notable influencia. Tanto era su poder que consiguió que su hermano García, obispo de Pamplona, perdiese su cargo, sucediéndole ella misma como "obispo".

El monasterio de Santa Cruz fue abandonado en el siglo XVI, cuando las monjas se transladaron a Jaca, cayendo este en ruina y perdiéndose todo el edificio, a excepción de su iglesia, todavía en uso.

Hoy en día es parada de uno de los ramales del Camino de Santiago, para quien le apetezca pasar por aquí en lugar del mucho más conocido y transitado camino francés de Roncesvalles. Merece la pena por la arquitectura tradicional de sus casas y está considerado como uno de los mejor conservados de la Jacetania, con algunas casas conservando sus tejados de losa con chimeneas rematadas en espantabrujas.

Además de eso, la Sierra de la Peña tiene rutas de senderismo y es un punto privilegiado para la observación de aves, por lo que ha sido declarada como ZEPA y LIC. La joya de la corona son los buitres, habitando aquí buitres leonados, negros y quebrantahuesos.

El Mapa
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El Cañón de Añisclo y el Cañón del Bellós (Huesca, Aragón)

sábado, 3 de diciembre de 2016

El Cañón de Añisclo (Huesca, Aragón)
Cañón de Añisclo


El Cañón de Añisclo (Huesca, Aragón)
Río Bellós


El Cañón de Añisclo (Huesca, Aragón)
Río Bellós


El Cañón de Añisclo (Huesca, Aragón)
Carretera HU-631


El Cañón de Añisclo (Huesca, Aragón)
Carretera HU-631


El Cañón de Añisclo (Huesca, Aragón)
Cañón de Añisclo


El Cañón de Añisclo (Huesca, Aragón)
Los Sestrales


Uno de los muchos tesoros de Huesca es el Cañón de Añisclo, en el Parque Nacional de Ordesa. Se trata de una estrecha garganta que va de este a oeste siguiendo el curso del río Bellós, desde el circo glaciar donde nace hasta el pueblo de Escalona, aunque el último tramo también se conoce como Cañón del Bellós, correspondiendo este nombre a la parte más estrecha y encajonada del mismo. La parte entre la ermita de San Úrbez hasta la Fuente de los Baños también es conocida como Desfiladero de las Cambras.

En verano el camino debe hacerse de este a oeste ya que la carretera, la Hu-631, es de sentido único, aunque algunos idiotas la hacen en sentido contrario. A uno de ellos debería pasarle la factura de la antena de mi coche. No es una carretera para hacer todo el año y es muy frecuente que en los meses de invierno esté cortada por nevadas y en primavera por los efectos del deshielo, tanto por la crecida repentina del río como por riesgos de derrumbes.

Es una ruta impresionante, sobre todo para aquellos que no estamos acostumbrados a movernos en estos paisajes calizos que parecen cortados a cuchillo, de altas paredes verticales, alcanzando desniveles de casi mil metros desde la parte superior del valle, y angostos tramos de carretera que han sido ampliados a base de excavar la montaña dado el escaso espacio disponible.

En los tramos más amplios los árboles han conseguido colonizar la poca tierra disponible en parte aprovechando el efecto de inversión térmica. Este efecto consiste en una inversión de los pisos de vegetación normales de la montaña, con la parte más frondosa en la parte inferior del valle, casi a pie de río.

A lo largo de toda la ruta hay varios miradores, tanto sobre el río como a su lado. Y se han dispuesto paneles informativos en varios de ellos para que los visitantes sepan apreciar lo que están viendo.

El lugar culminante de la ruta es la Ermita de San Úrbez, en la parte más estrecha del Cañón, en tierras de Fanlo. Hay un pequeño aparcamiento donde se puede dejar el coche y después hay que seguir por sendas señalizadas y cruzar por un puente hasta el otro lado del río. La senda está bien preparada y no debería representar demasiada dificultad para la mayor parte de la gente.

La ermita en sí es una pequeña rareza, ya que es más que nada un muro que termina de aislar una pequeña cueva natural donde al parecer dormía Úrbez, un pastor que se asentó en la zona allá por el siglo VIII y que al parecer procedía de Burdeos. La gente de la zona creyó en vida de este que se trataba de alguien tocado por la divinidad, así que con el tiempo terminó retirándose a esta zona tan aislada, para vivir tranquilo y en paz.

Río arriba, por el Ballinisclo, y ya teniendo que ir a pie (razón por la que no la conozco ya que yo iba en ruta y simplemente me desvié para cruzar el cañón) está la Fuénblanca. Las fotos que he visto del sitio son realmente bonitas, así que el día en que vaya a ver Ordesa con calma, que lo tengo pendiente, está marcado como sitio para ver.

Otra cosa interesante del cañón se encuentra en la parte superior. En la parte muy superior. Y es que en la entrada del Cañón, arriba, en lo alto de la montaña, se encuentran los Sestrales.

Los Sestrales son la caliza desnuda de la parte superior del valle. Impresionantes moles rocosas que presiden su entrada, a modo de pórtico. Desde ahí arriba las diferentes fajas van escalonando el valle y mostrando los diferentes afloramientos que el Bellós tuvo que ir cortando para modelar el terreno.

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Alquézar (Huesca, Aragón)

domingo, 20 de noviembre de 2016

Alquézar (Huesca, Aragón)
Alquézar


Alquézar (Huesca, Aragón)
Castillo de Alquézar


Alquézar (Huesca, Aragón)
Alquézar


Alquézar (Huesca, Aragón)
Alquézar


Alquézar (Huesca, Aragón)
Alquézar


Alquézar (Huesca, Aragón)
Alquézar


Recuerdo que cuando empecé a preparar este viaje una mujer de Huesca con la que hablé me recomendó mucho la visita tanto a Alquézar como al Cañón de Añisclo. Y en ambos casos estuve a punto de descartar las visitas porque me quedaban un poco fuera de la ruta que pretendía hacer.

Pero por lo que fuera decidí que si son vacaciones, son vacaciones. Y mereció la pena. En realidad toda Huesca merece la pena. Es una provincia extraordinaria y le pasa un poco lo que a Soria: que es como si nadie supiese que existe y lo genial que es. Así que empecemos a conocer Huesca en Alquézar.

Esta zona donde se encuentra Alquézar es el Prepirineo, la comaca del Somontano. Junto con el Sobrarbe el Aragón más puro. De hecho, Alquézar recibe su nombre de una primitiva fortaleza musulmana que protegía las tierras que dominaban de los nacientes condados aragoneses del Sobrarbe, aunque no tardaría mucho en ser conquistada. La vecina Barbastro, a donde se llega siguiendo el valle del Vero, sería más adelante la que heredase la sede episcopal principal del naciente reino aragonés tras su traslado desde Roda de Isábena.

Alquézar se encuentra en un promontorio rodeado parcialmente por el cañón del Río Vero. Un cañón que es espectacular, aunque por desgracia no llegué a bajar. Las vistas del cañón desde el pueblo son una pasada, sobre todo desde la plaza al pie del castillo y según cuenta un conocido es una zona ideal para el barranquismo.

El cañón asisimismo sirve como refugio para muchas especies de aves, que anidan en los huecos de sus paredes, protegidos de los elementos y de los depredadores

El pueblo en sí tiene una arquitectura tradicional muy bien conservada y hoy en día es su principal atractivo. Calles estrechas en piedra rojiza, con uso frecuente de ladrillo y adobe y abundantes túneles y "casas puente", que se extienden a ambos lados de la calle y la salvan por arriba, techándola.

La forma en que se integra el casco urbano en su entorno es una maravilla, un lujo para la vista coronado por su castillo colegiata, que como dije antes es de origen árabe y posteriormente modificado por los reyes de Aragón y los señores que más adelante lo poseyeron.

Alquézar forma parte de la asociación de los "Pueblos más bonitos de España" que vela por la conservación y la explotación racional de los pueblos adheridos. No es una asociación oficial y hay pueblos realmente espectaculares que no están asociados pero su labor, además de para sus socios, inspira a otros pueblos en los mismos valores.

Fuera de Alquézar es posible conocer su entorno. El Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, además del ya mencionado barranquismo, cuenta con numerosas sendas y rutas para hacer tanto a pie como en bici. Y también es posible visitar pueblos cercanos como Barbastro, que aunque visité y me gustó no me pareció tan impresionante como este pequeño y hermoso pueblo.

El Mapa
Ruta combinada
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