Comarca de Arlanza (y V): Santo Domingo de Silos

lunes, 26 de octubre de 2015

Puerta Sur (Santo Domingo de Silos, Burgos)
Puerta de la Muralla


Lavadero en Santo Domingo de Silos (Burgos, España)
Lavadero


Iglesia de San Pedro (Santo Domingo de Silos, Burgos)
Iglesia de San Pedro


Plaza Mayor (Santo Domingo de Silos, Burgos)
Plaza Mayor


En España hay una serie de pueblos muy poco poblados pero que sin embargo tienen mucha fama y mucho atractivo. Todos habremos oído hablar de Santo Domingo de Silos, una pequeña y hermosa localidad de la provincia de Soria que tiene tan sólo 300 habitantes pero cuyo Monasterio benedictino ha gozado de una enorme fama desde casi el momento de su construcción.

Esta fue promovida por un fraile monje llamado Domingo destinado aquí por el rey Fernando I, con el objetivo de dinamizarlo. Domingo, que tenía ya reputación de santo en vida, acabaría dando nombre al monasterio que estaba construyendo. El monasterio actual es el resultado de profundas reformas realizadas a partir del siglo XVII.

Pero Silos es más que su monasterio con su claustro o sus monjes cantores, principales reclamos de la villa y que prácticamente eclipsan todo lo demás. Silos también es su comarca, que hemos estado viendo en los últimos artículos y es uno de los vértices del conocido como Triángulo de Arlanza.

Silos es también la arquitectura tradicional de sus casas, exquisitamente conservada, y que invita a perderse por sus callejuelas, o bajar hasta el río desde la plaza mayor, pasando por delante de la iglesia de San Pedro y su museo y un viejo lavadero con vigas de madera. El pueblo es consecuencia del monasterio, ya que Alfonso VI dio al abad de Silos el fuero que le permitía fundarlo. Sus habitantes pasaron a estar bajo el vasallaje del abad. Esto fue así hasta mediados del siglo XV, en que la propiedad de la villa pasó a manos de la Casa de Velasco, entonces Condestables de Castilla.

Como tantas otras ciudades fundadas en una etapa temprana de la Reconquista, Santo Domingo de Silos tuvo murallas, hoy desaparecidas, y de las cuales se conserva la puerta situada al lado del río, la de San Juan, donde podemos coger la ruta que nos lleva al Desfiladero de la Yecla y la de Calderera, que no he visto. También es vestigio de la muralla el cierre del huerto monacal, que sorprende por su tamaño al lado de la carretera.

Si visitáis Santo Domingo hay que tener en cuenta que no se puede aparcar en el casco urbano. Yo lo hice en un aparcamiento disuasorio, gratuito, en la parte oeste de la villa y que realmente está muy cerca del monasterio y del centro de la villa.

El Mapa

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