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La costa vasca (II): Gipuzkoa

jueves, 9 de julio de 2015

Mutrikuko Portua (Mutriku, Gipuzkoa)
Puerto de Mutriku


Panorámica del puerto de Mutriku (Gipuzkoa, Euskadi)
Puerto de Mutriku


Puesta de sol en Askizu (Getaria, Gipuzkoa)
Puesta de sol en Askizu


Altzola, Elgóibar (Gipuzkoa, Euskadi)
Altzola, Elgóibar


Getariako hondartza
Playa de Getaria


El monte Urgull (Donosti, Gipuzkoa)
Monte Urgull


Kursaal
La Kursaal


Bahía de la Concha (Donosti, Euskadi)
Bahía y Playa de la Concha



Terminamos nuestro periplo por la costa vasca visitando el litoral de Gipuzkoa. A mi, personalmente, me ha parecido mucho menos interesante que la costa vizcaína, pero a pesar de todo atesora un puñado de sitios que compensan el paseo.

Empezamos donde lo dejamos en el último post: saliendo de Ondarroa hacia Mutriku, otra de esas pequeñas villas marineras de la costa cantábrica que tanto me gustan y que lleva haciendo lo mismo toda la vida. El puerto, pequeño y bien protegido por un rompeolas construido hace unos años, puede ser admirado desde varios de los miradores que hay situados por el pueblo, construido en las laderas que suben desde el mar.

De Mutriku fue por un tiempo alcalde Cosme Churruca, uno de los más respetados marinos de guerra españoles y héroe de Trafalgar. Su actuación en esta batalla le ganó la admiración de los ingleses, quienes le derrotaron. A pesar de la brevedad de su mandato fue sumamente influyente en el urbanismo de la villa, que transformó profundamente.

Deba, el siguiente pueblo, es famoso por su playa, que atraía turismo procedente de la meseta y por la rasa litoral que se extiende hasta Zumaia.

En tiempos fue un importante puerto de mercancías, sobre todo del mineral de hierro que iban hacia las ferrerías de la zona, como las de Elgóibar, que aún hoy manteine una importante industria basada en  la máquina herramienta y también servía para embarcar mercancías procedentes de Castilla. La mejora de los accesos a lugares con mejor calado terminó por menguar su importancia.

Y de Deba a Zumaia está el tramo de costa donde mejor se puede apreciar el flysch. Esta zona, la de los acantilados de Itzurun, presenta un litoral abrupto y formado por capas de roca sedimentaria parecidas a las que vimos en la ruta de la Carretera de la Corniche. Para quien tenga interés en la geología se encontrará en su salsa. Me apena decir que no pude visitar la playa de Itzurun, de la que me hablaron muy bien y tiene muy buena pinta en las fotos. Queda para otro viaje.

En la villa hay un museo dedicado al pintor Ignacio Zuloaga, de Éibar pero muy vinculado a Zumaia.

Y si Mutriku presume de Churruca, Getaria puede hacerlo de Elcano, el capitán de la primera expedición en circunnavegar la Tierra, en una flota que partió de España años antes bajo el mando del portugués Fernando de Magallanes.

Getaria fue un pueblo ballenero que luego se pasó a una pesca de menos calado y cuya principal caracteristica es su puerto anclado a lo que un día fue un islote. Su playa es un destino turístico importante dentro de Euskadi.

Pero si turística es Getaria, su gran rival histórica lo es mucho más: Zarautz disfruta de la mayor playa de Euskadi, de unos 3kms, y que fue uno de los motivos por los cuales la reina Isabel II la tenía por lugar de veraneo durante el siglo XIX. Otros reyes como Alfonso XIII o Balduino de Bélgica también pasaron aquí veranos. En Zarautz tiene su restaurante el televisivo cocinero Karlos Arguiñano.

Orio, el siguiente pueblo, se construyó un poco más escondida de la costa y sobre el meandro final del río Oria. Está enclavado en un paisaje de vegas y humedales sobre el lecho del río con un buen grado de conservación.

De Orio a San Sebastián hay un tramo de costa que no conozco pero que parece tener alguna que otra playa pequeña y unas vistas tremendas. Hay como un macizo que separa el interior de la costa, a modo de muro.

Y finalmente Donosti o San Sebastián, la capital provincial y que tiene la merecida fama de ser una de las ciudades más bonitas de la península. Moderna, bien cuidada y con una arquitectura en general respetuosa con su historia (salvo ese aborto que es el Kursaal, se pongan como se pongan).

Como siempre, recomendar las vistas desde los montes Igueldo y Urgull, que son los extremos occidental y oriental de la bahía de la ciudad cuyo fondo está ocupado por La Concha, tal vez la playa urbana más famosa de España


El Mapa
Rutas relacionadas

Carretera de la Corniche (De Hendaye a Saint-Jean-de-Luz, Francia)

martes, 3 de febrero de 2015

Plage d'Hendaye (Pyrinées-Atlantiques, France)
Playa de Hendaye


Château d'Abbadia (Hendaye, Francia)
Château d'Abbadia


Bestiario
Bestiario del Château d'Abbadia


Route de La Corniche (Urrugne, France)
Route de La Corniche, Urrugne


Fort de Sokoa (Ciboure, Francia)
Fort de Sokoa, Ciboure


Port de Sokoa (Ciboure, Francia)
Puerto de Sokoa


Frontón
Frontón en Sokoa


Rues de Saint-Jean-de-Luz (Aquitaine, France)
Calle de Saint-Jean-de-Luz


Plage de Saint-Jean-de-Luz (Aquitaine, France)
Playa y rompeolas de Saint-Jean-de-Luz


A medida que vas viajando y empiezas a conocer sitios lo normal es que se vayan diluyendo un poco los recuerdos y sólo quedan en tu memoria aquellos que realmente tienen personalidad, que tienen algo que los hace diferentes.

En lo que a carreteras se refiere hay un puñado de tramos que se quedan ahí: la carretera de Agaete a La Aldea de San Nicolás en Gran Canaria; la de Calamocha a Calatayud siguiendo el Jiloca entre Teruel y Zaragoza; la de Sa Calobra en Mallorca; la de Noia a Fisterra en A Coruña... y también la de La Corniche, que va desde Hendaye hasta Saint-Jean-de-Luz, a un paso de la frontera de Irún.

Y es una pena que mucha de la gente que se acerca a conocer esta localidad francesa pague un peaje y se pierda esta pequeña y hermosa carretera litoral, sobre acantilados de flysch (un tipo de roca sedimentaria) y con hermosas vistas al mar y a los prados.

Hay dos formas de hacer el recorrido: a pie, por un sendero habilitado que empieza en Hendaye (Hendaia), o por carretera, un poco más arriba en una rotonda cerquita del Château d'Abbadia. Antes de empezar la ruta propiamente dicha podemos dar un paseo por la playa de la villa y ver la desembocadura del Bidasoa, con Hondarribia guardando la orilla española justo enfrente.

El Château d'Abbadia sería lo primero a visitar. Se trata de un castillo construido por deseo de Antoine d'Abbadie d'Arrast, antropólogo, explorador, lingüista y astrónomo y que lo convirtió en un edificio singular, con un gran bestiario repartido por sus muros y un observatorio astronómico decimal (400º divididos en decigrados en lugar de los 360º habituales divididos en minutos), lo que lo convierte en una auténtica rareza ya que es único en el mundo.El castillo pasó a manos de la Academia de las Ciencias de Francia y ahora lo gestiona el municipio de Hendaya. Por ello el recinto puede ser visitado y se puede pasear por sus jardines y alrededor del edificio sin tener que pagar entrada.

Continuando por la carretera entraremos en el municipio de Urrugne (Urruña), pronto nos encontraremos con diferentes miradores sobre el flysch, con buenas vistas del mar y facilidad para recorrerlo debido al sendero que va en el escaso margen entre carretera y acantilado. Algo que me encantó de esta zona fue el contrapunto que daban los pastos y bosques que estaban al otro lado de la carretera.

El flysch, que existe en muchas partes y que ya vimos en la ruta de Portugal de Norte a Sur (III), en la zona del Alentejo y Algarve (Cabo Sardão o Baía dos Tiros, por ejemplo), consiste en una roca sedimentaria en la cual las capas duras se alternan con otras más blandas, lo que hace que la erosión sea un poco peculiar y veamos algunos acantilados lisos y que parecen haber sido fabricados por la mano del hombre.

Al terminar la carretera en si estamos en el municipio de Ciboure (Ziburu) y aquí hay bastantes sitios donde comer a un precio razonable (para lo que es Francia) a un paso del Fort de Sokoa, una pequeña fortificación perteneciente al estado francés construida por Enrique IV con el objetivo de
dar refugio a los barcos, proteger sus costas y amenazar las españolas. Tengo entendido que buscan comprador para él.

Las casas que rodean esta zona están cortadas por el mismo patrón que las que hay en Euskadi, y es que estas tierras son el Iparralde o País Vasco Francés. Es fácil ver ikurriñas y otras tradiciones como el frontón para jugar a la pelota son bien visibles para el visitante y no es raro escuchar a gente hablando en euskara.

Y el camino termina en Saint-Jean-de-Luz, una preciosa villa que merece una visita pausada ya que tiene un casco histórico magníficamente bien conservado y un paseo por delante de la playa que merece la pena.

Aunque Saint-Jean-de-Luz nunca ha tenido una muralla el paseo está hecho con esa forma . Posiblemente tuviesen en mente una funcion militar al construirla, pero lo cierto es que el principal enemigo al que ha tenido que enfrentarse es al mar, cuya violencia durante los temporales invernales estuvo a punto de hacer desaparecer la población. De hecho, en 1713 una fuerte tempestad hizo desaparecer un barrio entero y sumergió al convento de las ursulinas.

Esto se explica porque Saint-Jean-de-Luz está situada en un entorno adverso, construida sobre dunas, entre el mar y las marismas. El hecho de ser el único puerto abrigado en territorio galo en muchos kilómetros justificó la enorme (para la época) inversión del estado francés en la construcción de rompeolas que permitió su subsistencia y también su prosperidad.

Dentro de la ciudad, hay que decir como curiosidad que en la iglesia de Saint Jean Baptiste hay una puerta tapiada como homenaje a Luis XIV, que contrajo matrimonio en ella con María Teresa de Austria. Tres años espués del enlace la puerta fue cegada, aunque la inscripcion nos lleve a pensar otra cosa.

Por último, mencionar que aquí se produjo el embarque de los civiles y militares polacos que quedaban en Francia tras el desastre de Saint-Nazaire, durante la invasión germana de principios de la II Guerra Mundial.


El Mapa

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