Cadaqués (Girona, Cataluña)

domingo, 14 de agosto de 2016

Cadaqués (Girona, España)
Cadaqués


Cadaqués (Girona, España)
Badía de Cadaqués


Cadaqués (Girona, España)
Badía de Cadaqués


Cadaqués (Girona, España)
Badía de Cadaqués


Port Lligat, Cadaqués (Girona, España)
Port Lligat


Faro de Cap de Creus (Cadaqués, Girona)
Faro de Cap de Creus


Este es uno de esos pueblos que publico en este blog con un poco de reticencia. A estas alturas no creo que haya mucha gente que necesite descubrir Cadaqués, ya que su vinculación con Dalí y su fama debido a este y a otros ilustres visitantes, lo convierten en un pueblo bastante conocido, además de que para muchos es una de las imágenes más emblemáticas de la Costa Brava.

Y si os digo la verdad, a mi ni fú ni fa.

Y viendo las fotos que acompañan este artículo tal vez estéis pensando algo así como "¿pero qué dice este tío?".

Por partes. Si nos vamos al extremo opuesto de la pequeña bahía de Cadaqués y vemos el pueblo, con sus casas blancas, reptando por el terreno ondulado en el que se asienta, con esa agua turquesa justo delande y creemos que estamos viendo alguna estampa del paraíso.

El problema es cuando paseas entre esas mismas casas y ves que en realidad es bastante soso todo, iglesia incluída. Reconozco que yo parto con dos hándicaps importantes: que soy gallego y tenemos cascos antiguos monumentales y que el día anterior había visitado Pals, Peratallada y Monells, que juegan dos divisiones por encima de Cadaqués.

El nombre de Cadaqués (Cap d'Aquès) significa "Cabo de Rocas". Y la verdad es que el nombre es bastante apropiado ya que toda la zona de Cap Creus es bastante rocosa. Rocosa y pelada, ya que los vientos que soplan constantemente dificultan la creación de bosques, un fenómeno que he visto en otras zonas costeras y ventosas como Cabo Peñas en Asturias o Camariñas en Galicia. Esa roca y ese viento son los que hacen que esta parte se la más brava de la Costa Brava.

Estando tan aislada Cadaqués (lo que supone que su dialecto del catalán sea un tanto peculiar), algunas familias ricas de Cataluña se fijaron en ella para pasar sus vacaciones, buscando una tranquilidad que en otras zonas más pobladas no iban a tener. Más adelante, algunos artistas llegaron a la villa y la convirtieron en un lugar de gran importancia en el mundo de la cultura: Dalí, Lorca, Picasso, Miró, Duchamp y otros pasaron por el pueblo o fijaron su residencia, permanente o estacional, en Cadaqués o sus alrededores, como Port Lligat y su preciosa ensenada.

Si visitáis en Cadaqués os puede interesar visitar la Casa Museo de Dalí, en Port Lligat, o dar un paseo por el casco antiguo. Dentro de la iglesia hay un retablo barroco de gran valor y unas vistas de la bahía que son de lo mejor que puede ofrecer la población.

Una cosa más. A diferencia de muchos otros pueblos se puede bajar con el coche y hasta os puede interesar explorar un poco en busca de aparcamiento, porque el de pago que hay a la entrada es una auténtica sablada. Creo que si váis por las calles que comunican Cadaqués con Port Lligat podéis encontrar algo de aparcamiento. Podéis explorar un poco con Google Street View si queréis para buscar algún sitio donde podáis dejar el coche sin sobresaltos.

El Mapa
Rutas relacionadas

Monells (Girona, Cataluña)

domingo, 7 de agosto de 2016

Monells (Girona, Cataluña)
Monells


Monells (Girona, Cataluña)
Monells


Monells (Girona, Cataluña)
Plaza de Monells


Monells (Girona, Cataluña)
Monells


Monells (Girona, Cataluña)
Monells


Monells (Girona, Cataluña)
Monells


Monells (Girona, Cataluña)
Monells


Tras haber visitado Pals y Peratallada ahora toca visitar el tercero de estos tres pueblos que son casi vecinos y que cada uno, por separado, ya merecen una visita.

Monells, por desgracia, tuve que visitarlo a toda velocidad. Una tormenta y una lluvia bastante fuerte tuvieron la culpa. Y para colmo de males en la plaza alguien puso un enorme reflector, supongo que para grabar un programa de televisión en alguna de las casas.

Aparqué en las afueras del pueblo porque a orillas del río creo que sólo pueden aparcar los vecinos. Y estuve a punto de volverme. No veía nada especial desde el puente e incluso las casas que daban al Rissec parecían grises, tristes y vulgares.

Y es todo lo contrario. Es como si, a diferencia de otros muchos sitios, Monells viviese a espaldas de su propio río, cosa un poco extraña si lo comparo con lo que he visto a lo largo de mis viajes. Vale que es un río estacional que seca durante buena parte del año, pero en el terreno es un poco raro.

Por lo que sea y ya que estaba allí decidí dar una vuelta. Y entonces fue cuanto Monells se abrió ante mí como una flor por la mañana.

Una vez que te adentras en sus calles ves que se trata de un pueblo hermoso, con unas plazas, soportales, fachadas y rincones realmente bonitos. Me sorprendió lo macizo y grueso de los muros, mucho más fuertes de lo que recuerdo en Peratallada o Pals y auténtica seña de identidad de Monells.

El pueblo se articuló en torno a un castillo este ya no existe, conservándose únicamente parte de las murallas. Aún así, toda esa sensacion de medievalidad por la que es famoso el pueblo se conserva plenamente. Tal vez en mi caso, al estar casi totalmente desierto cuando lo visité, sin duda a causa de la lluvia, esta sensación se acentuase.

Y debió ser un castillo importante ya que aunque hoy Monells comparta municipio con los vecinos Sant Sadurní y Cruilles, en la Edad Media su mercado tenía tanta importancia que Jaime I, el Conquistador, decretó que la unidad de medida para los cereales en el obispado de Girona fuese la mitgera de Monells. No me preguntéis a qué equivale, porque no tengo ni idea.

Para aquellos que hayan visto la película Ocho Apellidos Catalanes tal vez alguna de las fotos le suenen de algo y es que esta película fue rodada aquí

El Mapa
Rutas relacionadas

    Peratallada (Girona, Cataluña)

    sábado, 18 de junio de 2016

    Peratallada, Girona
    Puerta de la muralla


    Peratallada, Girona
    Peratallada, Girona


    Peratallada, Girona
    Calle con raíl para carros


    Peratallada, Girona
    Peratallada, Girona


    Peratallada, Girona
    Peratallada, Girona


    Peratallada, Girona
    Peratallada, Girona


    Girona es una de las provincias españolas que más interesantes me han parecido y sólo la lejanía entre mi Pontevedra natal y el extremo noreste peninsular me ha impedido conocerlas antes.

    Cuando pensamos en Girona posiblemente lo primero que nos vengan a la cabeza sean la Costa Brava y los Pirineos, pero lo cierto es que la provincia ofrece mucho más que eso.

    Por ejemplo, cuando pensamos en pueblos pintorescos normalmente lo primero que nos viene a la imaginación sean algunos pueblos castellanos con su arquitectura tradicional y su castillo, pero lo cierto es que por toda la península hay verdaderas maravillas que han llegado hasta nuestros días y estando algunas en un estado de conservación maravilloso. Pues en Girona están algunos de los más bonitos que he visto. Y lo más curioso, es que los tres que más me han gustado son vecinos entre sí.

    El primero de estos pueblos, Pals, está relativamente cerca de la costa y es fácil de encontrar. Lo hemos visto en nuestra ruta anterior. Peratallada, en el municipio de Forallac, es el siguiente, un poco más al interior.

    Como pasa en muchos pueblos pintorescos de Cataluña las plazas de aparcamiento para los visitantes son de pago, y en este caso no tuve tiempo ni ganas de ponerme a investigar. A pesar de ello y ya que mi visita fue breve, no me cobraron. Las tarifas tampoco las recuerdo como excesivas, pero en cualquier caso si ayudan a la conservación de esta joya bien pagadas están. Hay dos aparcamientos en extremos opuestos del pueblo.

    Peratallada es uno de esos pueblecitos cuya historia parece haber quedado atada al medievo y conserva ese sabor plenamente, siendo hoy en día su principal atractivo e industria. Pasear por Peratallada es un pequeño lujo que no disfruté lo suficiente y que consiste en callejear con calma mientras rincón a rincón, esquina a esquina, arco a arco tu retina se va deleitando con una pequeña y casi interminable colección de imágenes únicas. Llegaba un momento en que no sabía si parar de fotografiar o seguir disparando. Decidí lo segundo, y en algún caso eso salvó a algun detalle de ser recordado por una foto mediocre.

    Peratallada me recordó a algunos de los pueblos que había visitado el año anterior en Mallorca, con esas paredes de caliza y esas calles empedradas, con esos elementos vegetales incorporados a las fachadas. Resulta increíble que lugares como Lloret de Mar, perfecta antítesis de lo que es Peratallada, estén en la misma provincia.

    Del castillo que fue Peratallada no queda gran cosa. Apenas restos de una torre y algunas de las puertas de la ciudad, y sobre todo, de lo que fue su foso, excavado en la misma roca y que posiblemente sea el origen de su nombre: "piedra tallada". Algunos de los inmuebles del interior de la población, sobre todo aquellas más pegadas a la torre, parece que formaron parte de sus dependencias.

    No hay mucho que decir acerca de su historia y parece que salvo una ocasión en la que la señora del castillo tuvo sus más y sus menos con los campesinos de la zona, que casi quemaron el edificio, no tuvo demasiada relevancia en los diferentes episodios bélicos que asolaron la región a lo largo de la historia.

    Prueba de ello es que el castillo perteneció a la misma familia, los Cruïlles, desde el matrimonio de uno de ellos con la heredera de la dinastía fundadora hasta que lo subastaron a principios del siglo XX. Creo que ahora mismo sigue estando en manos privadas, en otra familia noble.

    La puerta que está al lado de la carretera principal es quizás la más bonita, con un pequeño puente que salva el foso. La foto que acompaña al artículo es una recreación vía edición fotográfica, de lo que debió ser el castillo en tiempos: borré los elementos modernos que encontré, como una pared de chapa, varias antenas, carteles, señales o el mismo asfalto. Así que no contéis con encontrar el lugar tal cual aparece.

    Al otro lado de la carretera se encuentra la Iglesia de Sant Esteve, un imponente edificio románico, solitario, que contrasta con la abigarrada colección de casas pintorescas que es la Peratallada intramuros. Según parece esta iglesia habría sido construida durante el siglo XII, momento en el que aparecen los primeros testimonios de su existencia, y en ella están enterrados numerosos Señores de la localidad, sobre todo de la familia Cruïlles.

    Para mi es uno de los pueblos más bonitos de la península y es pecado pasar por la provincia de Girona y no acercarse a conocerlo. Merece mucho la pena, igual que otros pueblos cercanos del Baix Empordà como Palau Sator o Ullastret.

    El Mapa
    Rutas relacionadas

      Pals (Girona, Cataluña)

      domingo, 8 de mayo de 2016

      Pals (Girona, España)
      Pals, Girona


      Pals (Girona, España)
      Pals, Girona


      Pals (Girona, España)
      Muralla de Pals, Girona


      Pals (Girona, España)
      Torre de Les Hores, Girona


      Pals (Girona, España)
      Pals, Girona


      Pals (Girona, España)
      Pals, Girona


      Cuando se habla de los pueblos medievales de Cataluña normalmente se hace mención de tres de ellos, de gran importancia arquitectónica, con un maravilloso estado de conservación y muy cercanos entre sí. Hablo de Pals, Peratallada y Monells, en el Baix Empordà.

      Según vienes de la costa, de Begur o Palafrugell, el primero de ellos sería Pals y os puede servir de inicio de una pequeña ruta que os lleve a visitar los tres.

      En la parte de "El Mapa" además de la localización habitual que añado en cada artículo voy a añadir una ruta entre los tres pueblos, con visitas a otros dos de los que no voy a hablar (en parte porque no tengo fotos en condiciones) y que bien merecen un paseo, como Palau-Sator y Ullastret. Tal vez algún día me decida y les haga una pequeña reseña en mi otro blog, Viajes por Iberia. Son 30 kms de ruta, así que no hay excusa para visitar sólo uno de los pueblos.

      El centro urbano de Pals, de origen medieval, es un auténtico espectáculo de caliza rojiza y con una riqueza de elementos arquitectónicos y estética tremenda, todo ello culminado por la Torre de las Horas, una guinda románica a un pueblo donde predomina el gótico. Ventanas, arcos, balcones, casonas, fachadas con cubierta vegetal... lo que se dice un pueblo de cuento, rodeada por una muralla con cuatro torres cuadradas que tienen su origen en el siglo IV.

      Pals es uno de esos pueblos en los que no hay que recomendar nada. De hecho, es uno de esos sitios donde lo que importa es el conjunto y no algún elemento en particular. Puedes ir a ver la Torre de les Hores, puedes ir a ver la Iglesia de Sant Pere o las murallas, pero nada de eso destaca sobre el conjunto, un auténtico lujo para aquellos a quienes nos gusta callejear por estas pequeñas maravillas que han sabido sobrevivir al paso del tiempo y de las modas.

      No es extraño que hoy en día la pricipal industria de Pals sea el turismo, tanto el que es atraído a la cabecera de su término municipal como aquellos que van a la costa, que no he visitado. Insisto en lo espectacular del centro histórico. Las fotos que acompañan este post no le hacen justicia.

      Buscando información sobre la costa descubro que aquí el mar ha retrocedido  en esta zona e incluso alguna localidad cercana, como Torroella, que en tiempos de Roma era puerto de mar hoy está varios kilómetros tierra adentro. Me hubiese gustado ver las dunas de la playa de Pals, pero amenazaba tormenta y tenía interés en ver también Peratallada y Monells.

      Históricamente hablando parece que Pals ya estaba habitada en tiempos de Roma y su nombre podría derivar de Palas Atenea. El castillo aparece documentado ya en el siglo IX, con el nombre de "Mont-Àspre" y estuvo vinculado a los Condes de Barcelona y otros señores, como el obispo de Girona.

      El castillo fue destruido durante una rebelión campesina y la Torre de les Hores es lo único que se conserva de él. Los restos del edificio fueron empleados, tras la rebelión, en reconstruir las murallas y la Iglesia

      Como curiosidad final mencionar que en Pals se cultiva arroz. Cuando pasé por esta zona me sorprendió ver campos inundados, sobre todo teniendo en cuenta que venía de recorrer una parte de costa bastante seca.

      Por cierto, si os molesta el hecho de que el aparcamiento en las cercanías de la ciudad vieja sea de pago siempre podéis aparcar un poco más lejos, en la parte nueva y dar un paseo. No es mucho más lejos pero os ahorráis unos duros, aunque hay que tener en cuenta que el dinero recaudado por estos parkings redundan en la conservación de este lugar tan espectacular.

      Es una forma como cualquier otra de poner en valor y obtener recursos para que esta parte de nuestro patrimonio siga existiendo. Después de ver otros lugares, como Guimerà o el muchísimo más famoso Belchite, por ejemplo, donde la falta de presupuesto impide conservar adecuadamente el legado que tienen, no puedo culparles.


      El Mapa
      Rutas relacionadas

        Costa de Palafrugell: Llafranc y Tamariu (Girona, Cataluña)

        lunes, 25 de abril de 2016

        Llafranc, Palafrugell (Girona)
        Llafranc, Palafrugell


        Llafranc, Palafrugell (Girona)
        Llafranc desde el Far de S. Sebastià


        Tamariu (Palafrugell, Girona)
        Tamariu, Palafrugell


        Tamariu (Palafrugell, Girona)
        Tamariu, Palafrugell


        Tramadiu (Palafrugell, Girona)
        Tramadiu, Begur


        Uno de los trozos de costa más conocidos y promocionados de España es la Costa Brava, ese tramo de litoral que va desde Blanes a la frontera con Francia y dodne hay un poco de todo, desde auténticos desastres como Lloret de Mar (es difícil calificar de otra cosa a un pueblo donde se han cometido tantos despropósitos en tan poco espacio) hasta tramos absolutamente vírgenes como las costas de Cap Creus, donde la naturaleza ha mantenido alejados a quienes ven pecado dejar un metro sin cemento.

        Y dentro de los lugares donde la gente ha conseguido aprovechar el entorno con gusto podemos encontrar Palafrugell, cuya costa me ha parecido una pequeña joya, con lugares de difícil acceso y que no son demasiado conocidos por la gente que pasa por aqui de forma casual. Dicho de otra forma, si vas a Palafrugell mejor documéntate antes o pasarás de largo sin ver algunas de sus maravillas.


        Aunque hay mucho más para ver (os recomiendo hacer alguna de las rutas de senderismo que recorren la costa), voy a centrarme en un par de lugares del municipio.

        El primero sería Llafranc, un pequeño pueblo de pescadores que ha sabido subierse al tren del turismo sin dejar de ser lo que siempre ha sido, sin perder su esencia. Llafranc destaca por sus casitas integradas en el entorno, entre los pinos, escalando por las paredes rocosas que descienden hasta la playa donde puedes ver las barcas de pescadores varadas en la arena, algo que se ha perdido en demasiados sitios, donde estos oficios tradicionales y que daban sentido a las poblaciones se han arrinconado, como si molestasen. Es famoso el festival de habaneras de Llafranc, que se celebra en agosto

        Desde Llafranc podemos subir hasta el faro de San Sebastià. Ya el camino merece la pena con sus vistas, pero las que hay desde arriba son espectaculares. De nuevo recomendaros que investiguéis un poco: yo estuve en el faro y no sabía nada ni de la torre de vigilancia ni del poblado íbero que hay allí. Me lo perdí. Me enteré mucho tiempo después. Como podéis ver en la foto las vistas son un auténtico lujo, con la comarca del Baix Empordà luciendo en todo su esplendor.

        Un poco más adelante, siguiendo la costa hacia el norte, está Tamariu. Es un pueblo de pescadores más humilde que el de Llafranc y cuya pequeña playa también está ocupada parcialmente por las barcas. Tan humilde es que a principos del siglo XX nadie vivía aquí y sólo había casetas para guardar los aparejos de pesca.

        Hoy en día la principal industria de Tamariu es el turismo y su punto fuerte son las actividades náuticas. Deportes como el paddle surf, el submarinismo o la vela son ofertados por el club náutico local. Una de las rutas de senderismo de las que hablaba antes y que os recomendaba une a Tamariu con Llafranc. Es un buen paseo, pero hay acceso a playas que de otra forma no serían accesibles, así que merece la pena.

        A donde no se puede llegar ni caminando, o al menos no tengo noticia de ello, es a la de Tramadiu, ya en el vecino municipio de Begur. No tengo mucha información sobre esta cala y la poca que pude encontrar está en catalán (y aunque usualmente entiendo el idioma me temo que no he tenido mucha suerte con los pocos artículos que he encontrado

        Otro sitio que no he visto, e investigando para escribir este post parece que me he perdido algo interesante, es Calella de Palafrugell, un poco antes de Llafranc. El hecho de que la carretera desde Cala Castell en Palamós no siga bordeando la costa (cosas del terreno) me hizo saltármela. Al parecer es otro antiguo pueblo de pescadores que también ha sabido adaptarse al turismo y al menos en las fotos que he visto y un pequeño paseo por Google Street View su aspecto desde el mar y la playa es fantástico

        El Mapa
        Rutas relacionadas