Playas y costa de Barbate (Cádiz, España)

jueves, 24 de julio de 2014

Faro de 
Trafalgar (Barbate, Cádiz)
Faro de Trafalgar


Acantilado de la Breña (Barbate, Cádiz)
Acantilado de la Breña


Torre de la Breña (Barbate, Cádiz)
Torre de la Breña


Barbate desde La Breña (Cádiz, España)
Barbate desde La Breña


Playa de Barbate (Cádiz, España)
Playa de Barbate


Playa de Zahara de los Atunes (Barbate, Cádiz)
Playa de Zahara de los Atunes


Barbate es uno de esos municipios que son conocidos por cuestiones ajenas a ellos mismos. El humorista conocido en España como el "Chiquito de la Calzada" popularizó el nombre del lugar al usarlo mucho en sus chistes. Y no le hizo ningún favor.

Barbate es para mi uno de los tramos más bonitos del litoral español con lugares tan emblemáticos como Cabo Trafalgar, el acantilado de la Breña o la famosísima playa de Caños de Meca, situada entre ambos.

Barbate ha sabido mantenerse un poco al margen de todos esos movientos que han convertido a buena parte del litoral andaluz en un espanto de difícil justificación, manteniendo sus elementos diferenciales intactos.

Podríamos empezar ruta en el histórico Cabo Trafalgar. Aquí tuvieron los romanos una fábrica de salazones y hubo diversos tipos de faros o torres de vigía.

Pero si por algo es conocido Trafalgar es por la batalla entre los navíos británicos y una flota francoespañola pésimamente dirigida por el francés Villeneuve y que fue masacrada en estas aguas. Sin embargo los ingleses pagaron cara su victoria, ya que en esta batalla perdieron a uno de sus almirantes más famosos y capaces, Lord Nelson.

Por parte española Cosme de Churruca fue el gran héroe, también fallecido durante la batalla y cuyo navío, capturado, fue exhibido como un gran trofeo y mostrando un gran respeto por el derrotado comandante.

 Desde este cabo empieza la playa de Los Caños de Meca, una de las playas nudistas más famosas de Andalucía y que recibe este nombre por los caños o corrientes de agua subterránea que caen hacia la costa desde los acantilados de uno de los extremos de la playa, donde el bosque de la Breña se extiende desde el siglo XIX en lo que fue un antiguo campo dunar, y sobre el acantilado más alto de Andalucía.

El Acantilado de la Breña llega a unos 100 metros de altura al lado de la Torre del Tajo. Para llegar aquí lo más rápido puede ser ir en bici desde Barbate o Los Caños de Meca a través de pistas forestales... o aparcar tu coche en un pequeño espacio reservado al inicio de un camino que cruza todo el pinar, como hice yo. Es un paseo de unos 20 minutos si le das caña a las piernas.

En cuanto a la Torre del Tajo, fue construida para vigilar las costas y dar la alerta ante ataques de los piratas berberiscos que tenían sus bases en el norte de África. Esta torrre tenía visión directa con las torres más cercanas para que el aviso pudiese propagarse lo antes posible y así enviar tropas para repeler la incursión.

De aquí a Barbate sólo hay un paseo. Aunque es un pueblo turístico no ha llegado a los extremos de otros lugares y conserva cierto encanto y su flota, dedicada a la pesca del atún, que tradicionalmente ha sido la mayor fuente de riqueza del municipio.

Pero si hablamos de atunes hay que pensar en Zahara de los Atunes, un poco más adelante de Barbate y rodeada de una amplia y larga playa, casi sin urbanizar.

Zahara de los Atunes debe su nombre a su principal actividad económica durante un par de milenios. Al parecer, los primeros en pescar el atún fueron los fenicios, y desde entonces la gente que vive en este llano desértico (por lo visto Zahara significa "agreste" o "estéril" en árabe medieval) se ha dedicado a esto.

De Zahara me perdí su castillo. No sabía que tenía y es tan pequeñito que no lo vi a través de las casas. Así que simplemente recorrí la playa hasta donde duró la carretera y me di la vuelta sin verlo.

Y es una pena por su historia y sus características, ya que más que una fortaleza fue una fábrica de salazón fortificada y construida por Guzmán, el Bueno, el mismo que sacrificó a su propio hijo antes que rendir Tarifa a los partidarios del infante don Juan, hermano del rey Sancho IV de Castilla al que servía.


El Mapa

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Gran Canaria (y III): Barranco de Guayadeque (Gran Canaria, España)

domingo, 22 de junio de 2014

Iglesia de Agüimes
Iglesia de Agüimes


El barranco de Guayadeque
El barranco de Guayadeque


Trogloditas
Casas cueva de Guayadeque


Cuerpo y alma
Capilla y restaurante


Paredes
Desfiladero


El final del camino
Fin de la carretera


Capilla de San Juan
Capilla de San Juan


El Barranco (Gran Canaria, España)
Capilla de San Juan
Cuando planeé ir a Gran Canaria no me planteaba visitar Agüimes, hasta que un par de amigos me hablaron del barranco de Guayadeque y además vi en la zona de Maspalomas un hotel cuyo edificio se basaba parcialmente en esta iglesia. Así que cambié mis planes de visitar el mercado de Teror para ir a descubrir Agüimes y Guayadeque. Las fotos no quedaron muy bien porque la luz era bastante fea, pero creo que merece la pena enseñarlas para que sepáis un poco como es el sitio.

El barranco de Guayadeque, por cuyo fondo discurre una carretera que permite visitar todas sus poblaciones, es límite entre los municipios canarios de Ingenio y Agüimes, en la parte occidental de la isla y se trata de uno de los barrancos más grandes de Gran Canaria y tiene un gran valor ecológico ya que es hogar de diversos endemismos tanto a nivel de fauna como de flora, si bien se han plantado bastantes eucaliptos. También hay restos arqueológicos, como corresponde a una zona que estuvo habitada desde antes de la llegada de los europeos.

Uno de los atractivos son las famosas casas-cueva de Guayadeque. No hay tantas casas cueva como me gustaría, pero algunas pueden ser visitadas y la verdad es que merece la pena hacerlo. Eso sí, a mi me daría yuyu vivir en ellas porque me da la impresión de que esas laderas pueden venirse abajo en cualquier momento... los que venimos de zonas con mucho granito vemos estas paredes de tierra con bastante desconfianza.

Es notable la capacidad de adaptación que han tenido los isleños a un entorno tan caótico como el que han heredado. Cada lugar de la isla es diferente de los otros y eso te da la posibilidad de ver las diferentes soluciones que se han adoptado en cada lugar para poder establecerse en él.

Volviendo a Guayadeque, en Cueva Bermeja, el primer núcleo poblacional vi algo que me pareció gracioso: una iglesia tallada en la roca al lado de un restaurante excavado en la misma roca del que me han hablado MUY bien. De esta forma el visitante de Guayadeque tiene la opción de ser cuidado en alma y cuerpo en un mismo sitio. ¿No os parece genial?

Ahora en serio, lo interesante del sitio es ver, además de las casas cueva, la iglesia y el restaurante que están excavados en la roca del barranco. Aunque ya había visto alguna capilla troglodita antes, lo del restaurante sí que era nuevo para mi. Aún no había ido a Valdevimbre (León).

A medida que recorremos la carretera que sigue el Barranco de Guayadeque, la inmensidad de las paredes que lo forman se hace más y más abrumadora. Uno se siente como una hormiga en este terreno tan magnífico y abrupto. Lo que parecían unos riscos escarpados un par de kilómetros antes se quedan en nada al lado de estos, mucho más altos.

Como ya había dicho antes, el interior de Gran Canaria, con paisajes como este, es un espectáculo que hay que disfrutar. Los que van a Gran Canaria para no moverse de la playa no tienen ni idea de lo que se están perdiendo.

Hay una razón por la cual estos paisajes son como son: hace un par de millones de años esta isla era un enorme estratovolcán de cinco mil metros de altura que colapsó. Gran Canaria no es otra cosa que un enorme montón de escombro volcánico, lo que explica en parte su espectacular y variada geología y paisaje.

La subida hasta el final de la carretera que atraviesa Guayadeque aún me reservaba una última sorpresa: esta vista tan espectacular donde la carretera por la que llegué hasta este lugar se veía así de pequeñita.

Al lado de esta vista hay otro restaurante (estaba cerrado cuando fui, pero creo que estaban preparando la reapertura) y una capillita del siglo XIX, la de San Juan Bautista. Este lugar donde termina la carretera se llama Montaña de las Tierra y hay otro restaurante, aunque de este no tengo referencias.


El Mapa

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Cabo de Gata-Níjar (Almería, España)

domingo, 1 de junio de 2014

Playas del Cabo de Gata (Almería, España)
Playas del Cabo de Gata


El Cabo de Gata (Níjar, Almería)
Faro del Cabo de Gata


Faro del Cabo de Gata (Almería, España)
Faro del Cabo de Gata


El desierto de Almería (Níjar, España)
El desierto de Almería


De caravana
De caravana


La Playa de los Muertos (Carboneras, Almería)
La Playa de los Muertos, Carboneras


Hotel El Algarrobico (Carboneras. Almería)
Hotel El Algarrobico, Carboneras


El Algarrobico (Carboneras. Almería)
El Algarrobico, Carboneras


Playa de Mojácar (Almería, España)
El Algarrobico, Carboneras


Uno de los accidentes geográficos en los que más nos fijamos los españoles en nuestra edad escolar es el Cabo de Gata, en Almería, ya que nos parece uno de los seis vértices de esa especie de pentágono que es la Península Ibérica. Las otras serían Fisterra en A Coruña, Cabo de Roca en Estremadura (Portugal),São Vicente en el Algarve (Portugal), Tarifa en Cádiz y Cabo Creus en Girona. Este es el punto en que el Mediterráneo deja de recorrer la Península de oeste a este para pasar a hacerlo de sur a norte.

El cabo está en el municipio de Níjar, fronterizo con la capital provincial y su entorno es uno de los lugares más desérticos que he visto en España. Es por eso que un poco más interior, donde los italianos rodaron centenares de spaguetti western, se conoce como Desierto de Tabernas. No tuve tiempo de acercarme a ver los pueblos del oeste que aún quedan en pie, así que quedará para otra ocasión

Empezamos el recorrido antes del cabo, en el límite entre el municipio de Almería y el de Níjar, que es una larga playa que no ha sido completamente ocupada por hordas de promotores urbanísticos intentando construir en terreno inundable. Salvo una urbanización situada cerca de Retamar y un pequeño pueblo de pescadores que es el último enclave habitado antes del Faro de Gata, la costa está completamente despejada de viviendas.

De alguna manera prevaleció el sentido común y el miedo al entorno de las salinas para conservar el litoral más o menos intacto. Las lagunas litorales, aunque mucha gente no lo sepa, han sido un enorme factor de absorción de las torrenteras que se forman en un día de lluvias torrenciales. Su eliminación, o incluso su desecación y urbanización son la causa de muchos de los episodios de inundación que vemos en zonas costeras.

Como decía, el entorno es completamente desértico, sin casi árboles o arbustos. Este es el tipo de vegetación que se puede ver por todo el entorno. Y aunque os sorprenda y a pesar de verlo todo pelado, la zona en la que estamos es una de las regiones con mayor biodiversidad de la Península. La adaptación a un medio tan duro ha sido la causa de esta variedad.

En el pequeño pueblo de pescadores los marineros varan sus barcas en la arena, a diferencia de otros muchos colegas que tienen que subirlos a espigones de hormigón. Es una estampa que era común en todo el litoral peninsular pero que se puede ver en cada vez menos sitios.

Más adelante del pueblo se encuentra el faro del Cabo de Gata, un lugar ya conocido desde antes de la llegada de los romanos: Resulta que el nombre del cabo no proviene de ninguna felina, si no de las ágatas que crecen en el terreno y a partir de ahí y desde la Reconquista una contracción fonética nos llevaría al topónimo actual. Otra opción es que los árabes tomasen la palabra "cabo" en latín como su topónimo (qabta) y desde ahí al actual. Eso significaría que el nombre real se podría decir que es "Cabo de Cabo".

En cuanto a la ubicación en si, el lugar ya fue apreciado por los romanos, que construyeron un templo aquí y que podría estar motivado por cultos de los fenicios y los tartesios hacia una diosa que los romanos identificaron con su Venus. Más adelante el lugar se fortificaría y, de hecho, el faro está construido en lo que un día fue un fuerte desarmado tras la Guerra de la Independencia.

A la hora de seguir hacia Carboneras me desvié por la zona de La Capitana, rodeando el Cabo. Sé que hay (o había, no me fijé) una carretera que va por la costa, por Cala Rajá, pero hay zonas restringidas y con paso regulado por barreras. No tengo ni idea de si es posible pasar por aquí con coche particular o no. Lo curioso es que recuerdo haberlo visto en Google Maps durante la preparación del viaje pero no recuerdo haber visto la carretera al pasar por allí. Entre los problemas que me estaba dando el móvil y estar mirando a treinta cosas se me pudo pasar perfectamente.

Y la pena es que se me estaba haciendo tarde y había nublado y por eso no pude (y tampoco me apeteció) explorar con más calma y me perdí algunas de las playas más apreciadas de la zona como Monsul, y es una lástima porque si por algo es famoso el parque es por sus playas, situadas en una de las costas más vírgenes de la Península, la mayor parte de ellas nudistas.

La playa de los Muertos en Carboneras fue la más popular para 20 minutos en 2007. No lo entiendo, ya que es una playa que está al lado de un muelle de carga para barcos carboneros y hay playas más bonitas en la zona. Como anécdota, esta playa no recibe su nombre de su aridez o de lo gris del entorno si no de los cadáveres de los náufragos que llegaban hasta aquí.

Para terminar, pasando Carboneras está El Algarrobico, una playa más famosa por los problemas urbanísticos, provocados por ese indescriptible monumento al horror que urbanístico que es su hotel, que por su belleza (para mí bastante más bonita que la de Los Muertos, por ejemplo). Después de un puñado de sentencias que lo han declarado ilegal el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía se ha desdicho y ha sentenciado que ese terreno, a dos kilómetros y pico de las casas más cercanas del núcleo urbano más próximo, es urbanizable. Con un par. De hecho, esta playa y el pueblo son una excepción en la protección del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar.

Hay una buena vista de ella desde la carretera (carretera peligrosa, atención) que va a Mojácar.

Aunque estas playas se encuentra entre las más famosas de la Península personalmente prefiero otro tipo de playas, como las de Galicia y la Costa Cantábria o las de la zona de Barbate y Tarifa en Cádiz, por mencionar las que más me gustan de Andalucía (a falta de ver Doñana).

Pero dicen que algo tendrá el agua cuando la bendicen, porque aunque a mi no me haya impresionado el lugar hay verdaderos fanáticos del mismo. Tal vez con más tiempo y más sol mi opinión sería diferente. Lo que sí me quedó claro desde un primer momento es que es un lugar que merece un día entero para verlo con calma. Volveré seguro.

Sobre las fotos de playas... bien, ojalá mostrasen más playa, pero cuando un tío se baja de un coche y se saca una cámara con un 18-105 la gente muy bien puede confundirle con un mirón. Y como no se puede echar a la gente y como tampoco quiero que se confundan o se sientan molestos algunas veces tengo que hacer la foto desde un poco más atrás, como en la de las caravanas. Una pena, pero así están las cosas.

El Mapa

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La Alcazaba de Almería (Almería, España)

domingo, 18 de mayo de 2014

La Alcazaba de Almería (Andalucía, España)
Alcazaba de Almería


Puerta de la Alcazaba (Almería, España)
Puerta de la Alcazaba


Qanat (Almería, España)
Agua en la Alcazaba


Geometrías (Almería, España)
Agua en la Alcazaba


El Palacio de la Alcazaba (Almería, España)
Vista desde el Muro de la Vela


El Tercer Recinto (Almería, España)
Castillo cristiano


Castillo cristiano (Almería, España)
Patio del castillo


Almería empezó siendo el puerto de otro lugar, Bayyana, hoy conocida como Pechina. En la actualidad Pechina tiene algo más de 3700 habitantes y Almería ronda los 200000. Como cambian las cosas, ¿verdad?

La Alcazaba de Almería se edificó por orden de Abderramán III para proteger ese puerto y también a Pechina. Estaba comunicada con la muralla de la ciudad, que rodeaba a toda la población, arrabales incluidos, y su puerto. Hoy en día poco queda de ella, siendo lo más destacado el tramo que une la Alcazaba con el Cerro de San Cristóbal. El lugar debió ser impresionante en sus buenos tiempos, por lo que se puede deducir de las obras de recuperación y de las excavaciones arqueológicas que se pueden ver dentro del conjunto monumental.

La Alcazaba de Almería es también la construcción de origen árabe más extensa de España y es un milagro que se haya mantenido a salvo de la expansión de la ciudad, puesto que se encuentra muy cerca del puerto. Hay evidencias de que fue construido sobre una fortificación anterior, tal vez una rábida para defender la zona de los ataques normandos.

Otra cosa que se encuentra aquí es la existencia, en el primer recinto, de fuentes y canalizaciones de agua, muy típico de los palacios musulmanes. Para una cultura que se desarrolló en el desierto el agua tenía un significado especial que a los que vivimos en zonas donde es abundante se nos escapa. Para ellos el agua es vida. Es un elemento escaso y muy, muy valioso. Para ellos tener agua en sus jardines era un símbolo de estatus, de poder, de riqueza, pero también les ayudaba a recrear una pequeña versión de su paraíso, al que irían si eran buenos creyentes.

Estos jardines no son una recreación de los originales, puesto no existe ninguna documentación acerca del aspecto del recinto. Se sabe que su propósito era el de campamento militar y refugio de la población en caso de ataque. Este recinto fue destruido por un terremoto en 1542. Al parecer buena parte de la ruina del lugar fue provocada por terremotos y también por el desinterés de los sucesivos gobiernos durante siglos, lo que ha mantenido a la Alcazaba de Almería relativamente abandonada hasta 1940.

El primer y segundo recintos están separados por un gran muro, el Muro de la Vela, mandado construir por Carlos III. Su nombre procede de la llamada Campana de la Vela, que se usaba para dar señales sonoras a la ciudad como alertas por ataque o la entrada de barcos en el puerto.

En el segundo recinto pueden verse las excavaciones que se han hecho en las últimas décadas para tratar de estudiar lo que fue la historia del conjunto monumental.  En estas excavaciones, además de dependencias y pequeñas edificaciones que debieron servir como viviendas, edificios administrativos y con otros usos se pueden ver restos de los baños árabes. Una pequeña ciudad palaciega al servicio de la administración de los dominios de Almería. Hay también un aljibe, vital para resistir un asedio, y un silo que también sirvió de mazmorra.

La parte más alta de la Alcazaba de Almería fue una especie de zona palaciega donde vivieron aquellos que estaban al mando, tuviesen el cargo que tuviesen, desde alcaides y castellanos hasta los pocos reyes de la efímera taifa que tuvo como capital la ciudad.

El edificio al fondo del complejo es ya de construcción cristiana, como puede adivinarse por su aspecto. Ese castillo fue construido por orden de los Reyes Católicos al tomar la ciudad, en 1489. A diferencia de la parte de origen musulmán, con jardines y casas livianas, el castillo está completamente empedrado y sin casi ninguna concesión a la vegetación, salvo algún árbol que no parece que reemplace a ninguno más antiguo en el mismo lugar.

Se sospecha que los constructores de esta parte de la Alcazaba de Almería también trabajaron en la construcción de la catedral porque se han encontrado marcas de cantería idénticas en ambos edificios.

Una cosa más. Este sitio desde donde se hizo la foto es seguro y se puede dejar el coche. El otro lado de la muralla no lo es y hay una barriada muy deprimida. Tenedlo en cuenta si vais.

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Salobreña (Granada, España)

domingo, 4 de mayo de 2014

Salobreña (Granada, España)
Salobreña


Fincas de Salobreña (Granada, España)
Fincas de Salobreña


Subida al Castillo de Salobreña (Granada, España)
Subida al Castillo de Salobreña


Castillo de Salobreña (Granada, España)
Muros del Castillo de Salobreña


Calles de Salobreña (Granada, España)
Calle de Salobreña


La Alpujarra desde Salobreña
La Alpujarra desde Salobreña


Esa roca con casas blancas que tenemos en la primera foto se llama Salobreña y era una isla formada por un peñón. Y la roca que está en la playa fue en tiempos un islote.

Hoy, como veis, es un pueblo elevado sobre un mar de fincas donde se cultivó durante casi un milenio la caña de azúcar, hasta la década pasada. La caída de la rentabilidad de este cultivo tiene la culpa de su pérdida.

Esas fincas existen en parte debido al cultivo del azúcar: la bahía que aquí había estaba en proceso de colmatación a partir de los aportes del Guadalfeo, pero la intensa deforestación en la Alpujarra y los rellenos de las marismas realizados por los habitantes musulmanes de esta zona para aumentar la superficie de cultivo terminaron por hacerla desaparecer.

Hoy en día en Salobreña se cultivan otras cosas como frutas tropicales que aquí se dan aprovechando las muchas horas de sol, las temperaturas y que baja desde la Alpujarra. En Salobreña también se ha cultivado (y creo que se cultiva) algodón, que en sus tiempos se introdujo para complementar a la caña de azúcar que empezaba a sufrir la competencia de la caña importada de América.

El nombre del pueblo procede de esta época pero no por ser una zona de aguas salobres, mezcla de agua dulce y salada, si no por la corrupción del topónimo fenicio, Selambina, debido a una peculiar pronunciación del árabe andalusí.

Uno de los puntos interesantes de Salobreña es su castillo. Al parecer Salobreña estuvo fortificada desde, al menos, el siglo X, aunque el castillo actual proceda de la época nazarí, al final de la Reconquista. Como es habitual el castillo ha tenido aportes ordenados por los señores castellanos que les reemplazaron.

La importancia estratégica de Salobreña a finales de la Reconquista, durante las guerras contra el Reino Nazarí y siglos posteriores, viviendo episodios como la Rebelión de los Moriscos en la Alpujarra, durante el reinado de Felipe II, ayudó mucho a su conservación.

Estos moriscos habían sido obligados a abandonar sus costumbres y su religión por un decreto real cuya razón hay que buscarla en la ayuda que los moriscos habrían prestado a agentes del Imperio Otomano, entonces gran rival de la Corona de Aragón en el Mediteráneo.

El tremendo empuje de los turcos en el Mediterráneo oriental había causado grandes problemas a los comerciantes aragoneses e incluso les habían arrebatado algunas colonias, mientras que Europa central había pasado grandes trabajos para frenarles en el pasado. No era un enemigo al que tomarse a la ligera.

Por desgracia no pude visitar el interior de las murallas al haber llegado tras la hora de cierre, pero por lo visto tiene unos jardines muy bonitos, legado de su pasado como palacio y prisión (ya se sabe que la prisión de un rey no es la misma que la de cualquier otro). Las vistas desde ahí arriba tienen que ser impresionantes. El entorno es magnífico y desde ahí arriba tiene que ser aún más espectacular.

Las calles también son muy bonitas, con esa arquitectura tan típica de Andalucía que ya habíamos visto en los Pueblos Blancos y donde se aprovecha hasta el último rincón: perfectamente bien cuidados, con las paredes bien encaladas y un suelo que está pensado para evacuar el agua de forma que no afecte a las viviendas y con baldosas a ras de suelo para prevenir la entrada de humedades por capilaridad. Y como en muchos otros pueblos, a las paredes encaladas se unen todas esas plantas que los vecinos ponen y que tanto alegran el ambiente.

Hoy en día Salobreña vive del turismo, que no ha desvirtuado su núcleo urbano de la forma en que sí ha ocurrido en otras poblaciones cercanas como Motril o Almuñécar, y eso a pesar de ser considerada por muchos como la playa de Granada, la capital provincial.

¿Cómo llegar a Salobreña?
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