As Fragas do Eume (A Coruña)

jueves, 2 de julio de 2009

Solpor en Pontedeume
Pontedeume

Castelo de Andrade
Castelo de Andrade

As Fragas do Eume dende Caaveiro
As Fragas do Eume

Fragas do Eume - A Coruña
As Fragas do Eume

Monfero
Monfero

Si hay algo que da fama a Galicia son sus bosques, y de entre ellos, si hay alguno que destaca ese es As Fragas do Eume.

Como la ruta es bastante complicada, no me voy a extender mucho sobre los caminos y os sugiero que consultéis el mapa que aparece al final de este post.

Nuestra primera parada va a ser el castelo de Andrade, situado un poco al sur de Pontedeume, sobre una montaña y que domina todo el valle inferior del Eume, donde se encuentra la villa. De hecho, si os fijáis en las montañas al este-sureste de Pontedeume la vereis perfectamente.

Para acceder habría que ir desde Pontedeume hacia Coruña, y una vez que pasemos una zona de curvas con bastante pendiente habría que coger una carretera donde se indica que es el camino de Monfero. Zona de curvas, por cierto, que en la parte superior está limitada a 50kms/hora a pesar de tener carril de aceleración. Buen lugar para una encerrona por parte de los amables chicos del radar.

Más adelante ya veremos un cartel que indica el acceso al castillo a mano izquierda.

El castillo fue construido por la casa de Andrade para vigilancia y protección de sus tierras... en terrenos dependientes del Mosteiro de Sobrado que, como es natural, no recibió con agrado la circunstancia. El asunto se resolvió con un litigio y el pago de un alquiler.

Desde el castelo de Andrade podemos ver la desembocadura del Eume en la ría, y todo el valle en el que está Pontedeume. Es un buen mirador, pero los árboles cada vez le están restando mayor visibilidad. A ver si algún día abren el castillo al público porque es una pena perderse la vista.

Una vez de vuelta a la carretera, podemos seguir de frente hasta un cruce... y luego otra vez de frente. Esta carretera nos lleva hacia las Fragas do Eume propiamente dichas, y comienza a bajar por la parte más bonita del valle, y a medida que vamos avanzando vemos como se va cerrando y cómo sus pendientes, muy empinadas, se van cubriendo de un denso bosque atlántico que ha sobrevivido a todas las agresiones a que han sido sometidos los bosques gallegos en los últimos siglos, si bien esto no ha impedido que una serie de eucaliptos hayan contaminado su pureza. La carretera termina en otra que comunica con Pontedeume, si bien nosotros nos dirigiremos a la derecha, hacia el monasterio de Caaveiro.

El río sigue tranquilo por su cauce, casi en llano, rodeado por una densa vegetación de ribera de la que se puede disfrutar desde la carretera, o bien desde un sendero de pescadores en el otro lado. Hay varias áreas de descanso en las que podemos parar para disfrutar del río o cruzar al otro lado por alguno de los puentes colgantes que se tendieron para los pescadores y senderistas.

Al llegar al final de la carretera llegaremos al acceso al monasterio de Caaveiro, recién restaurado, y que nos ofrece una espectacular vista del valle del Eume. Hay mucha gente que llega hasta aquí y no descubre una de las maravillas de este lugar: el molino.

Bajando por una cuesta a mano derecha, una vez estamos situados en la "plaza" del monasterio, llegaremos a los restos del molino monacal, dónde vemos cómo la naturaleza ha reclamado su sitio y ha integrado perfectamente las ruinas y el puente que se construyeron en el lugar.

A todo esto, decir que hay multitud de rutas de senderismo tanto por las laderas de la montaña como por las orillas del río. Una muy típica es ir entre el primer y el segundo puente colgante por una de las orillas y volver por la otra.

Volviendo sobre nuestros pasos hasta el cruce al que me refería antes, seguiremos ahora a mano izquierda hasta pasar Candedo y luego, en el lugar de Castro, dejaremos la carretera para meternos por una pista que nos llevará hasta unas casas. Allí a la derecha y en un momento llegamos al Mosteiro de Monfero.

Monfero fue un lugar impresionante en sus buenos años y conoció decadencia desde poco antes de la invasión napoleónica, que trajo consigo un saqueo y murió definitivamente con la Desamortización de Mendizábal. Sus nuevos propietarios fueron incapaces de mantener el inmueble en buen estado y este acabó por declararse en ruina. Actualmente se está construyendo un hotel en sus dependencias, aunque la iglesia lleva años restaurada y en uso.

De vuelta a las casas de antes, ahora iremos en dirección a A Cabana y volveremos a bajar por el valle del Eume, encontrándonos con una preciosa vista del cañón que forma el río justo después del embalse.

Nuestra penúltima parada llega a continuación: la central abandonada del Eume, buen ejemplo de arquitectura industrial. Aunque las instalaciones están ruinosas y selladas es interesante verlas, y ver restos como la vieja pasarela peatonal, de la que ya sólo quedan los cables de los que colgaba y si se sube por una escalera al lado de la cascada se puede ver el resto de la vieja tubería por la que se alimentaban sus turbinas.

Y de aquí, a As Pontes, para ver el lago artificial que se está construyendo en el inmenso agujero que dejó la mina de lignito de la central de Endesa y en el que se ponen muchas esperanzas para dinamizar turísticamente la zona.

El Mapa
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